Parroquia San Roque
AtrásLa Parroquia San Roque se encuentra ubicada en Reconquista 814, pleno barrio de La Tablada, dentro del partido de La Matanza, en la Provincia de Buenos Aires. Se trata de un templo católico de barrio con mucha identidad, donde la fe se vive de manera cercana y la comunidad participa activamente en cada celebración. Con el correr de los años, esta parroquia se ha convertido en un punto de referencia espiritual y social para los vecinos de la zona, trascendiendo la función estrictamente litúrgica para transformarse en un espacio de contención y ayuda mutua. Quien se acerque por primera vez notará que se trata de un templo modesto en sus dimensiones, pero cálido y luminoso.
Las paredes claras, las imágenes religiosas cuidadas y el ambiente acogedor generan una sensación de recogimiento propicia para la oración. Si bien su tamaño es reducido — varios feligreses lo describen como una iglesia “chiquita” — esto le otorga un carácter íntimo, muy distinto al de las grandes basílicas. Para quienes prefieren las celebraciones en espacios donde el sacerdote está cerca de los asistentes, esta iglesia resulta ideal. La atención del párroco y su equipo es, según quienes han compartido su experiencia, uno de los puntos más valorados. Se menciona con frecuencia al Padre Sergio (Sergio Gianfranchi) por su carisma, su calidez y la calidad de su acompañamiento espiritual. También aparecen en los recuerdos de la comunidad los nombres del Padre Mauricio y del Padre Gustavo Scapino, lo que habla de una historia con varios sacerdotes que han dejado huella.
La posibilidad de solicitar una entrevista personal con el párroco para recibir orientación o consejo es un diferencial que muchas feligresías más grandes no pueden ofrecer. Quienes han recurrido a esta posibilidad destacan que “vale la pena”, lo que confirma la calidad del diálogo pastoral. Entre los sacramentos que se celebran habitualmente se encuentran el bautismo, la primera comunión, la confirmación y el matrimonio. Las familias que han bautizado a sus hijos o han visto a sus sobrinos hacer la primera comunión suelen repetir su asistencia y recomiendan el lugar a conocidos. El trato cercano durante los preparativos y el día del evento genera un ambiente familiar, muy distinto al de un trámite meramente protocolar.
Uno de los aspectos más destacados de la Parroquia San Roque es su fuerte compromiso social. Funciona en sus instalaciones un grupo de Cáritas que, entre otras acciones, realiza una feria americana de ropa todos los viernes de 17 a 19 horas aproximadamente. Esta iniciativa permite acceder a prendas en buen estado a precios muy accesibles, y la experiencia de quienes han participado es tan positiva que suelen repetirla cada semana. Además, quienes lo necesitan pueden recibir cajas con alimentos básicos, una ayuda concreta para los momentos más difíciles. La parroquia también sostiene un comedor comunitario que brinda alimentación a los sectores más vulnerables del barrio. Esta tarea es posible gracias al trabajo de un equipo de voluntarios comprometidos que, en silencio y con gran dedicación, cubren una necesidad elemental para muchas familias.
Otra de las actividades que tienen sede en el templo son las reuniones de Narcóticos Anónimos (NA). La capilla abre sus puertas como espacio de recuperación para personas que luchan contra las adicciones, ofreciendo un ámbito de escucha y contención espiritual. Este tipo de reuniones resulta fundamental porque garantiza la privacidad y la contención que muchas personas en proceso de recuperación necesitan. Para los adultos que buscan completar sus estudios, la Parroquia San Roque ofrece también un secundario con oficio para adultos (modalidad CENS), una posibilidad que abre puertas laborales y personales a quienes no pudieron finalizar sus estudios en su momento. Esta iniciativa educativa es poco habitual en las iglesias de barrio y muestra la preocupación de la comunidad por brindar herramientas concretas de superación.
En cuanto a los horarios de atención al público, la parroquia abre sus puertas de lunes a sábado de 6:30 a 17:00, y los domingos en el mismo horario. El miércoles permanece cerrada, por lo que conviene planificar la visita o la participación en actividades entre martes y sábado. Para quienes buscan un horario extendido o atención fuera de esos rangos, lo recomendable es contactarse previamente con la secretaría parroquial a través de su página oficial en Facebook. El templo cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, lo cual facilita la participación de adultos mayores, personas en sillas de ruedas o con muletas. Este detalle, que muchos pasan por alto, habla de una comunidad inclusiva y atenta a las necesidades reales de los feligreses.
Entre los puntos que podrían mejorarse, uno de los más mencionados por los asistentes es la acústica del salón principal. Durante algunas misas, especialmente cuando hay circulación de vehículos por la calle, el sonido no llega con claridad a los bancos del fondo, lo que dificulta seguir la homilía. Para los fieles más mayores o para quienes se ubican en las últimas filas, esto puede resultar un inconveniente menor pero perceptible. La feligresía lo señala como una “pena”, más que como un problema grave, y sería deseable que en el futuro se evalúe alguna solución técnica para optimizar la experiencia durante la celebración.
Otro aspecto a tener en cuenta es la afluencia de público. La parroquia recibe una cantidad moderada de fieles, lo que genera un ambiente tranquilo y sin aglomeraciones, ideal para quien busca recogimiento. Sin embargo, en celebraciones puntuales como bautismos comunitarios o fiestas patronales, las capillas pequeñas pueden quedarse cortas. Si se planea un evento con muchos invitados, conviene reservar con tiempo o coordinar el uso del salón anexo si lo hubiera. El entorno urbano donde se emplaza la iglesia es típicamente barrial, con movimiento durante el día y cierta calma en horas de la madrugada. Esto hace que la parroquia sea fácilmente identificable para los vecinos, pero también implica que el ruido del tránsito pueda filtrarse hacia adentro.
Para los turistas o fieles de otras localidades que llegan por primera vez, vale aclarar que el templo se identifica fácilmente por su fachada sobria y por la actividad constante de sus feligreses, sobre todo en horarios de misa. La feligresía suele recibir con amabilidad a los visitantes y está acostumbrada a orientar a quienes llegan buscando un sacramento específico o simplemente un momento de paz. Los que han participado de comuniones y bautismos coinciden en describir la ceremonia como cálida, emocionante y muy bien organizada, con un sacerdote atento a cada detalle.
Para los feligreses que llevan años en la comunidad, esta parroquia representa mucho más que un edificio: es “mi parroquia”, “mi iglesia de toda la vida”, un lugar donde crecieron, se casaron, bautizaron a sus hijos y encontraron consuelo en los momentos difíciles. Esta continuidad generacional es una de las mayores fortalezas del templo y un indicador de la confianza que la comunidad deposita en sus sacerdotes y en cada uno de los ministerios que allí funcionan. La combinación de liturgia cercana, obra social activa y educación para adultos hacen de la Parroquia San Roque un polo de referencia en La Tablada.
Si el objetivo es participar activamente de la vida comunitaria, recibir un sacramento en un ambiente familiar o sumarse a alguna obra social, este templo de La Tablada es una parada obligada. Quienes pasen por su puerta y se animen a entrar descubrirán que, detrás de su fachada sencilla, late una comunidad viva, con historia y con un presente muy activo. Acercarse a la Parroquia San Roque es, en definitiva, encontrarse con un pedazo de barrio que sigue creyendo en la fuerza del encuentro, la solidaridad y la oración compartida.