Parroquia NUESTRA Señora De La Candelaria
AtrásLa Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria ocupa un lugar destacado dentro del patrimonio religioso y arquitectónico de la provincia de Catamarca. Ubicada sobre la Plaza Belgrano, en pleno corazón de la ciudad de Santa María, esta iglesia católica constituye uno de los puntos de referencia más visitados por fieles, turistas y amantes del arte sacro que recorren el Valle Calchaquí. Su construcción, finalizada en 1998, reemplazó a la histórica parroquia anterior y supo combinar la tradición católica con un lenguaje arquitectónico contemporáneo que no deja indiferente a quien se detiene a observarla.
Uno de los aspectos más singulares de este templo religioso es su planta singular, declarada patrimonio cultural por su particular forma de barca de San Pedro invertida. Esta concepción simbólica se refleja también en el techo de machimbre que cubre la nave principal, generando una sensación de amplitud y elevación muy característica. Varios visitantes han coincidido en que el detalle del techo resulta especialmente llamativo, ya que aporta una perspectiva visual que hace percibir el interior como mucho más amplio de lo que realmente es. Sobre el atrio se despliegan grandes murales pintados que funcionan como una catequesis visual, recordando a las grandes catedrales europeas por su escala y colorido.
La fachada de ladrillo visto, combinada con una torre escalonada, le otorga una imagen sobria y moderna, sin perder la solemnidad que caracteriza a toda parroquia dedicada a la Virgen María. En su interior, las pinturas de los vitrales impresionan por su nivel de detalle y por la calidad de la luz que filtran hacia el altar mayor, donde se aprecia una pintura referida a los misterios gozosos del rosario. Para quienes gustan del arte religioso del Noroeste Argentino, esta iglesia ofrece un recorrido visual muy enriquecedor, aunque algunos visitantes han señalado que la cantidad de imágenes sagradas expuestas en el templo es algo limitada en comparación con otras capillas de mayor tradición colonial.
Más allá de su valor arquitectónico, la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria funciona como un verdadero centro comunitario y cultural. En su entorno se encuentran espacios complementarios que amplían la oferta para los visitantes:
- Museo de Arte Sacro: una galería de exposiciones donde se exhiben imágenes antiguas y obras realizadas por distintos artistas locales, ideal para conocer la riqueza del arte religioso del NOA.
- Biblioteca Episcopal: un espacio con bibliografía para todas las edades y materiales de apoyo para estudiantes, abierto a la comunidad.
- Salón Recreativo San Agustín: un ámbito de usos múltiples que incluye proyecciones de cine y actividades recreativas para niños.
Toda la parroquia cuenta con baños, acceso para personas en silla de ruedas y conexión wifi, lo que facilita la visita tanto de fieles como de turistas con distintas necesidades. La atención al visitante es otro punto a destacar: quienes se acercan suelen recibir una pequeña guía para descubrir los detalles simbólicos escondidos en la estructura, especialmente los relacionados con la catequesis y la espiritualidad que los arquitectos plasmaron en cada rincón.
El templo celebra su festividad principal el 2 de febrero, fecha en la que se conmemora a la Virgen de la Candelaria, patrona de la comunidad. Esta jornada reúne a vecinos y peregrinos en una celebración que combina liturgia, procesión y encuentro fraterno. A lo largo del año, las misas se celebran con regularidad, y quienes han participado en ellas resaltan la calidez de las celebraciones. Incluso quienes no profesan la fe católica suelen acercarse atraídos por la imponencia del edificio o por la tranquilidad que se respira en el lugar, descrita por muchos como un sitio sereno y propicio para la oración y la meditación.
Un detalle que llama la atención de los fieles más comprometidos es la existencia del Coro Cristo Reina, una agrupación abierta a quienes deseen sumarse y aprender a vocalizar. Esta iniciativa convierte a la parroquia no solo en un espacio de culto, sino también en un ámbito de formación musical y participación comunitaria. Quienes han integrado el coro destacan que se trata de una experiencia muy gratificante, ideal para quienes buscan involucrarse activamente en la vida parroquial.
Como capital del Valle Calchaquí, Santa María recibe durante todo el año a viajeros que se dirigen hacia Cafayate, Cachi o los Valles Calchaquíes en general. Dentro de ese circuito, detenerse en la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria resulta casi obligatorio, ya que se posiciona como la iglesia más relevante de la zona. Su arquitectura moderna contrasta con la aridez del paisaje circundante, creando una postal particular que muchos turistas fotografían para llevarse un recuerdo del lugar. Las plazas colmadas durante las festividades marianas, los fieles ingresando en procesión y el repique de las campanas son escenas típicas que cualquier visitante puede presenciar.
En cuanto a los puntos que podrían mejorarse, algunos visitantes han mencionado aspectos menores como la necesidad de una mayor señalización de los atractivos internos para quienes llegan sin guía, o una exposición más amplia de piezas en el Museo de Arte Sacro. También se ha señalado que, al ser un templo relativamente joven en comparación con las históricas iglesias coloniales del país, no cuenta con tres siglos de antigüedad en sus muros, aunque esto se compensa con la riqueza simbólica de su diseño. De todos modos, estas observaciones no empañan la experiencia general, que suele ser muy positiva para la enorme mayoría de quienes la recorren.
Otro aspecto a tener en cuenta es que la parroquia se ubica en una zona con servicios cercanos: restaurantes, comercios y alojamientos están a poca distancia, lo que permite combinar la visita espiritual con otras actividades turísticas. Esto la convierte en una parada estratégica tanto para una visita breve como para quienes deciden quedarse varios días en la región.
En definitiva, la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria es mucho más que un edificio religioso: es un punto de encuentro cultural, social y espiritual para toda la comunidad de Santa María. Su arquitectura moderna declarada patrimonio, sus vitrales, sus murales, su museo, su biblioteca y su salón recreativo la transforman en un espacio integral al servicio del pueblo. Si planeás recorrer el Valle Calchaquí, acercarte a conocer esta parroquia te permitirá disfrutar de una iglesia singular, participar de sus celebraciones y, sobre todo, llevarte una experiencia de paz difícil de igualar. Te invitamos a visitarla y a descubrir por vos mismo cada uno de sus rincones.