capilla anfama
AtrásEn el corazón de las sierras tucumanas, rodeada por la inmensidad del paisaje cordillerano, se levanta la Capilla Anfama, un templo de pequeñas proporciones pero de enorme carga espiritual y emocional. Conocida formalmente como Iglesia Señor del Perdón y Nuestra Señora del Valle, esta capilla constituye una de las paradas más singulares para quienes recorren los caminos rurales del departamento Tafí Viejo, en la provincia de Tucumán, Argentina.
La historia de esta iglesia está atravesada por un fuerte sentimiento familiar y religioso. Fue concebida como una donación del arquitecto Ernesto Cuenya, copropietario de la Finca La Manga, ubicada en la zona de Anfama. El proyecto personal de Cuenya se transformó en una obra colectiva cuando el profesional falleció durante el proceso de construcción. Su hijo, el arquitecto Juan Pablo Griet Cuenya, tomó el legado y finalizó la obra con el impulso fundamental del Padre Oscar Bourlock, quien acompañó la iniciativa hasta su culminación.
La inauguración oficial fue un acontecimiento memorable para los vecinos del lugar. Contó con la presencia del Obispo Villalba, quien celebró ceremonias religiosas de gran significado para la comunidad: se realizaron comuniones y confirmaciones para los niños y familias de Anfama, muchas de las cuales no tenían acceso cercano a una parroquia estable. A partir de ese momento, la capilla se consolidó como un punto de encuentro espiritual en una zona donde las opciones de culto son limitadas.
Un tesoro artístico en medio de la montaña
Uno de los elementos más valiosos que se pueden apreciar dentro de esta iglesia es un cuadro de la Virgen del Valle, pintado al óleo por Dora Teseira de Ousset, abuela de María Carolina Cuenya. Esta obra pictórica no solo embellece el interior del templo, sino que también refuerza la identidad devocional del noroeste argentino, donde la Virgen del Valle es la patrona tutelar y símbolo de fe de toda la región.
Además de la pintura central, el templo alberga otras obras que fueron donadas por amigos y allegados del arquitecto Ernesto Cuenya. Cada uno de estos aportes convierte a la capilla en un pequeño museo de arte sacro familiar, donde la devoción y el arte se entrelazan para crear un ambiente íntimo y solemne.
Qué ofrece la Capilla Anfama a sus visitantes
Para quienes buscan un espacio de recogimiento espiritual en un entorno natural privilegiado, esta capilla ofrece varias posibilidades:
- Visita contemplativa: El templo se puede recorrer para apreciar su arquitectura sencilla, su pintura al óleo y la tranquilidad del entorno. Muchos visitantes la describen como un lugar donde se respira paz.
- Participación en misas y celebraciones especiales: Al no funcionar como una parroquia con cronograma permanente, las celebraciones litúrgicas se concentran en fechas religiosas significativas, aniversarios o eventos comunitarios organizados por la propia comunidad rural.
- Encuentros de catequesis: La capilla ha sido sede de instancias de catequesis, preparación para sacramentos como la primera comunión y la confirmación, especialmente para los habitantes de Anfama y parajes cercanos.
- Peregrinaciones y visitas devocionales: Devotos de la Virgen del Valle suelen acercarse al lugar como parte de recorridos espirituales por Tucumán.
El entorno natural que rodea al templo
La Capilla Anfama se encuentra enclavada en una finca privada, la Finca La Manga, accesible por caminos de montaña típicos del pedemonte tucumano. La vegetación predominante incluye especies de yungas y transición hacia zonas más áridas, con vistas panorámicas que invitan a la fotografía y al silencio.
La ubicación alejada del centro urbano Tafí Viejo le confiere un carácter único: está literalmente sola frente a la inmensidad del paisaje, como bien expresó una visitante al describirla. Esa sensación de aislamiento, lejos del ruido de la ciudad, es justamente lo que la convierte en un sitio especial para la oración, la meditación o simplemente para disfrutar del paisaje tucumano.
Aspectos positivos que resaltan quienes la visitan
Las experiencias compartidas por quienes han concurrido a esta iglesia destacan varios puntos a favor:
- Ambiente sereno y aislado: Ideal para desconectarse y vivir un momento espiritual auténtico.
- Valor artístico y sentimental: La pintura de la Virgen del Valle y las donaciones de obras suman un patrimonio cultural singular.
- Historia conmovedora: Conocer el origen de la capilla, ligado a la figura del arquitecto que la soñó y de su familia que la terminó, agrega un valor humano profundo.
- Acceso gratuito: Como toda capilla de pueblo, la entrada no tiene costo, lo que la hace accesible para todo público.
- Vinculación con la parroquia diocesana: Su pertenencia a la jurisdicción eclesiástica le da legitimidad litúrgica y respaldo institucional.
Aspectos a tener en cuenta antes de visitarla
Como toda capilla rural, este templo presenta algunas limitaciones que conviene conocer antes de organizar la visita:
- Acceso por camino de montaña: No se llega fácilmente en transporte público. Es recomendable ir en vehículo particular y verificar previamente las condiciones del camino, especialmente en época de lluvias.
- Sin horario fijo de atención: Al no funcionar como una parroquia tradicional, no siempre hay un sacerdote presente. Quienes deseen asistir a una misa deben informarse con anticipación sobre las celebraciones programadas.
- Servicios limitados: No cuenta con infraestructura para grandes grupos, baños públicos ni locales de confitería cercanos.
- Conectividad escasa: La señal de teléfono e internet puede ser intermitente en la zona.
- Dependencia del clima: En días de niebla o tormenta, la visibilidad y el acceso pueden verse comprometidos.
Cómo llegar a la Capilla Anfama
Para visitar la capilla, se debe tomar como referencia la ciudad de Tafí Viejo, cabecera del departamento homónimo en Tucumán. Desde allí, el camino se interna hacia el norte por rutas y senderos que conducen a la zona de Anfama, dentro de la Finca La Manga. El trayecto es una oportunidad para conocer de cerca el paisaje tucumano, con sus cerros, ríos y vegetación típica de las sierras.
Se sugiere consultar previamente a la administración de la finca o a la parroquia más cercana sobre la apertura del templo y, si se lo desea, coordinar la participación en alguna celebración religiosa.
Un legado espiritual abierto a toda la comunidad
La Capilla Anfama representa mucho más que un edificio de culto: es el cumplimiento del sueño de un hombre que quiso dejar una huella de fe en su propia tierra. La familia Cuenya, junto con el Padre Oscar Bourlock y la comunidad de Anfama, logró transformar ese deseo en una realidad que hoy recibe a creyentes, turistas y curiosos por igual.
Quien tenga la posibilidad de acercarse a esta iglesia un rincón apartado donde la fe, el arte y la naturaleza tucumana se encuentran en armonía. La sencillez de su arquitectura contrasta con la riqueza de su contenido emocional y artístico, haciendo de cada visita una experiencia memorable.
Si buscás un lugar auténtico para orar, conocer una parte distinta de Tucumán o simplemente contemplar un paisaje imponente, la Capilla Anfama es una cita que merece estar en tu agenda. Acercate con respeto, con tiempo y con la disposición de dejarse sorprender por la espiritualidad serrana del noroeste argentino.