Parroquia Santos Justo y Pastor
AtrásLa Parroquia Santos Justo y Pastor ocupa un lugar central en la identidad religiosa y cultural de la ciudad de Colón, Entre Ríos. Ubicada en calle Cot 31, frente a la Plaza Washington, este templo de culto católico funciona como cabecera espiritual de la comunidad desde 1876, año en que fue erigida como parroquia mediante decreto, aunque su historia como capilla se remonta a 1867, lo que la convierte en una de las iglesias más antiguas de la región.
El edificio responde a un estilo neoclásico característico de la segunda mitad del siglo XIX, con una fachada sobria enmarcada por columnas de inspiración renacentista y dos torres laterales que se elevan hacia el cielo. Una de ellas aloja el campanario y la otra el histórico reloj mecánico —el primero de uso público que tuvo la ciudad, instalado hacia la década de 1920— junto con pequeñas cúpulas rematadas por cruces. Desde su atrio es posible observar la plaza principal, escenario habitual de las festividades patronales.
El interior del templo distribuye su planta en forma de cruz latina, con un altar mayor, dos capillas laterales y un domo central que permite la circulación de luz natural. En la nave se conservan valiosas tallas en madera, imágenes de vírgenes, santos y arcángeles, así como retablos que hablan del trabajo artesanal invertido en su ornamentación. En el entrepiso sobre la puerta principal se encuentra el primer órgano que tuvo la Basílica de Luján, pieza singular que llegó a Colón porque de la zona de Colonia San Anselmo se extrajeron las piedras utilizadas en la construcción de aquel templo bonaerense, lo que otorga a la iglesia un rasgo patrimonial fuera de lo común.
La devoción a los santos patronos Justo y Pastor —niños mártires de 7 y 9 años, decapitados en el año 304 por no renegar de su fe en Cristo— es el motor espiritual de la comunidad. Su nombre fue elegido en homenaje al general Justo José de Urquiza, fundador de la localidad. La festividad patronal se vive con especial intensidad cada año y convoca a fieles de distintos puntos de la provincia. Quienes visitan el templo pueden conocer la leyenda e historia de estos pequeños santos a través de carteles explicativos dentro del recorrido, así como acceder al columbario donde se depositan las cenizas de seres queridos.
Uno de los rasgos más valorados por quienes concurren es la capilla de adoración perpetua al Santísimo Sacramento, abierta las 24 horas, los siete días de la semana. Esta disponibilidad permanente de oración distingue a la parroquia de otros templos de la zona y representa un punto de encuentro para fieles y turistas en cualquier momento del día o la noche. La atención pastoral, según numerosos testimonios, es cercana y cordial, con misas celebradas de lunes a sábado a las 20 horas, y los domingos a las 9 y a las 20 horas.
El espacio cuenta además con una santería bien surtida que ofrece una importante variedad de libros religiosos, estampas, medallas y objetos de devoción, atendido por personal dispuesto a asesorar con calidez. En el exterior, junto al costado derecho, se levanta la imagen de la Virgen de Lourdes, una gruta que invita a la meditación rodeada de un patio lateral y áreas verdes cuidadas. Durante la temporada estival, el templo dispone de aire acondicionado, una rareza entre las iglesias de la zona que muchos feligreses destacan como un detalle de comodidad para soportar las altas temperaturas entrerrianas.
En Navidad, la parroquia despliega un pesebre artesanal de proporciones notables, con figuras trabajadas en detalle que año tras año atraen a visitantes locales y turistas. La comunidad también celebra la Semana Santa con liturgias especiales, y en fechas como el Jueves Santo la concurrencia suele ser significativa, con ceremonias que incluyen coros y acompañamiento musical. Quienes han asistido destacan la calidez humana de la feligresía y el ambiente fraternal que se percibe tanto dentro como en las celebraciones posteriores.
A pesar de sus numerosos atractivos, la Parroquia Santos Justo y Pastor presenta algunos aspectos que podrían mejorarse. Varios visitantes han señalado que el reloj público instalado en una de las torres no funciona, una situación que resta atractivo al frente del edificio. Otros mencionan que ciertas reformas internas recientes dejaron sectores del templo con un aspecto algo austero, faltos del encanto ornamental que se aprecia en el resto del conjunto. También se han registrado experiencias puntuales con homilías de tono poco ameno, algo subjetivo pero que vale considerar para quienes buscan una liturgia tradicional antes que participativa. Finalmente, hay quienes recomiendan concurrir en horario diurno, ya que al caer la tarde las luces del interior no siempre se encienden, lo que impide apreciar debidamente las imágenes y los detalles arquitectónicos.
En líneas generales, la iglesia combina valor histórico, patrimonio artístico y una oferta espiritual activa, con celebraciones eucarísticas regulares, posibilidad de confesión, asesoramiento pastoral y lugares de oración permanente. Su ubicación privilegiada frente a la plaza principal facilita el acceso a pie desde cualquier punto del centro de Colón, y su entrada está adaptada para personas con movilidad reducida. El templo forma parte del circuito turístico-cultural de la ciudad, que invita a detenerse para contemplar tanto su fachada imponente como su interior cargado de símbolos católicos.
Para quienes planean visitarla, el teléfono de contacto es 03447 42-1109 y cuentan con presencia en Facebook bajo el nombre Parroquia Santos Justo y Pastor, donde se difunden los horarios actualizados de misa, actividades pastorales y eventos especiales. Acercarse es gratuito y la experiencia resulta una oportunidad tanto para fieles como para amantes de la arquitectura y la historia local, ya que cada rincón del templo guarda un capítulo de la identidad colonense.