Parroquia Santa Inés
AtrásLa Parroquia Santa Inés de Monte Chingolo es uno de los templos católicos más representativos del Partido de Lanús, en la Provincia de Buenos Aires. Ubicada en la calle Magdalena 3365, esta comunidad de fe nació como un sueño pastoral hace más de seis décadas y, con el paso del tiempo, se transformó en un punto de referencia espiritual, social y cultural para los vecinos de la zona. Quienes buscan una iglesia cercana, cálida y con fuerte identidad barrial suelen encontrarla como una opción sólida dentro del amplio espectro de parroquias del sur del conurbano bonaerense.
Su historia se remonta a 1960, en el marco de la Gran Misión de Buenos Aires. El 1° de mayo de ese año, el sacerdote Oscar Delgado Carrizo, por entonces párroco de la Sagrada Familia de Banfield, celebró la primera misa al aire libre en el barrio. Aquel acto fundacional fue el puntapié inicial de una comunidad que, con los años, fue creciendo en fieles y servicios. El templo actual, de una arquitectura llamativa por sus líneas modernas y su techumbre que permite el ingreso de luz natural, fue consagrado por el entonces Obispo de Lomas de Zamora, Monseñor Desiderio Elso Colino, durante la gestión del párroco Martín Alarcón. Esa impronta arquitectónica singular, distinta a las capillas tradicionales de ladrillo, le otorga al edificio una personalidad propia que muchos fieles destacan al cruzarse por primera vez con su fachada.
Uno de los grandes orgullos de la Parroquia Santa Inés es el patrimonio devocional que conserva. En su interior se venera una reliquia de Santa Inés traída directamente desde Roma por Monseñor Alejandro Alonso, referente de la comunidad. También custodia una pequeña imagen de la santa que fuera bendición por el Papa Francisco, lo que la convierte en un lugar de peregrinación para devotos de esta advocación. Como dato reciente, en enero de 2026 se recibió una réplica de la patrona de la República de San Marino, donada por la cónsul de ese país en la Argentina, reforzando los lazos internacionales de la feligresía local y sumando un atractivo espiritual para quienes se interesan por la historia de los santos patronos.
La vida comunitaria gira alrededor de la celebración eucarística. La parroquia ofrece misas diarias y un horario amplio de atención al público: de lunes a viernes de 9:00 a 19:00, los sábados de 10:00 a 19:00 y los domingos de 8:00 a 13:00. El templo cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, una característica que no siempre se encuentra en las iglesias más antiguas de la zona y que facilita la participación de fieles mayores o con discapacidad. La comunidad se caracteriza, según los testimonios de quienes la frecuentan, por su trato cercano, la buena predisposición de los sacerdotes para atender consultas y la calidez humana presente en cada celebración, desde bautismos y comuniones hasta confirmaciones y casamientos.
Entre los servicios que ofrece la Parroquia Santa Inés, se destaca el asesoramiento legal gratuito que se brinda los días martes, un recurso muy valorado por los vecinos que necesitan orientación sobre temas jurídicos sin costo. También durante la Semana Santa se realiza el Vía Crucis, una de las celebraciones más concurridas según los comentários de los fieles, junto con la adoración al santísimo, que convoca a quienes buscan momentos de oración más introspectiva. La capilla principal y los distintos espacios del templo se mantienen en buen estado de conservación, algo que los visitantes resaltan al comparar el lugar con otros templos de la región.
Para quienes están planeando un sacramento, la parroquia ofrece acompañamiento pastoral completo. Celebraciones de bautismo, primeras comuniones, confirmaciones y matrimonios forman parte de la agenda habitual, y la feligresía destaca la amabilidad de la gente que participa como catequista o voluntaria. La sensación de pertenencia es uno de los rasgos diferenciales: muchos de los asistentes crecieron y fueron educados en la fe dentro de estas paredes, lo que genera un fuerte sentido de identidad barrial. Quienes buscan una iglesia para iniciar un camino de catequesis, encontrar contención espiritual o simplemente participar de la liturgia, encontrarán en Santa Inés un entorno accesible y receptivo.
En cuanto a los puntos débiles, es importante mencionarlos para tener una imagen completa. Algunos fieles han señalado que el templo resulta pequeño para la cantidad de personas que convoca en fechas especiales, por lo que en misas de domingo o eventos masivos como el Vía Crucis puede haber cierta incomodidad. Otros asistentes históricos han expresado que, si bien la comunidad es cálida, en ciertos momentos ha percibido cambios de atención en el trato pastoral, dependiendo del sacerdote que esté al frente. También se escuchan voces que indican que la parroquia podría ampliar su oferta de actividades para jóvenes y familias, ya que las propuestas parecen concentrarse en las celebraciones litúrgicas tradicionales y en el voluntariado social.
La ubicación sobre la calle Magdalena, en pleno centro de Monte Chingolo, facilita el acceso tanto para los vecinos de Lanús como para quienes provienen de zonas cercanas. La parada de colectivo más cercana y las líneas que circulan por la avenida principal permiten llegar sin inconvenientes, y hay estacionamientos razonables en las calles adyacentes para quienes asisten en vehículo particular. Si necesitás contactarte con el templo, el teléfono de la secretaría parroquial es 011 4246-6670.
Antes de concurrir, conviene verificar los horarios específicos de cada celebración, ya que la parroquia suele modificar su agenda en fechas clave del calendario litúrgico como Navidad, Pascua o la fiesta de Santa Inés, el 21 de enero. En esos días las misas pueden cambiar de horario o agregar celebraciones especiales, lo que requiere consultar previamente para no perderse ninguna actividad. Por lo demás, la Parroquia Santa Inés de Monte Chingolo se presenta como una opción consolidada para vecinos y creyentes que buscan una iglesia con historia, reliquias únicas y una comunidad que, con sus luces y sus áreas de mejora, sigue sosteniendo su compromiso con la fe católica en el sur del Gran Buenos Aires.