Parroquia Santa Clara de Asís
AtrásLa Parroquia Santa Clara de Asís se presenta como una de las iglesias más singulares de la costa atlántica bonaerense, ubicada en la zona conocida como Centro Cívico de Santa Clara del Mar, partido de Mar Chiquita. Su construcción de líneas modernas y su estilo arquitectónico contemporáneo la diferencian de las parroquias tradicionales de la región, ofreciendo a fieles y visitantes un templo amplio, luminoso y especialmente pensado para recibir a una comunidad en constante crecimiento durante la temporada estival.
El edificio actual conserva solamente una parte del diseño original: el presbiterio permanece como testigo del antiguo templo, mientras que el resto fue reubicado en Mar del Plata para dar lugar a una nueva capilla. Esta decisión ha generado opiniones divididas entre quienes valoran la estética contemporánea y quienes lamentan la pérdida del techo primitivo, considerado por muchos una verdadera obra de arte arquitectónica. Aun así, el resultado final mantiene una identidad propia, con espacios abiertos, ventanales que permiten el ingreso de luz natural y una atmósfera de recogimiento espiritual que se percibe apenas se cruza el umbral.
Uno de los rasgos más admirados por quienes la visitan es el altar principal, elaborado en piedra combinada con cerámicas, donde se aprecian las imágenes de Santa Clara de Asís y San Francisco de Asís, junto a un Cristo tallado en madera con detalles minuciosos. Los vitrales con figuras coloridas, incluido el del Sagrado Corazón, resultan especialmente impactantes durante las horas nocturnas, cuando la iluminación interior los transforma en un espectáculo visual cargado de simbolismo. Quienes recorren el templo destacan, además, la presencia de una imagen de San Josemaría Escrivá, el santo de la vida cotidiana, lo que añade un elemento distintivo dentro del catálogo de parroquias de la zona.
La atención pastoral está a cargo del Padre Juan Andrés Rosso, un sacerdote reconocido por su cercanía, humildad y capacidad de predicación. Su labor es ampliamente valorada por los fieles, quienes resaltan su trato cálido, su disposición para escuchar y la organización de actividades que fortalecen el vínculo comunitario. Lo acompañan el diácono Miguel y un grupo de colaboradores que mantienen viva la dinámica de la parroquia durante todo el año. Quienes han participado en celebraciones especiales, como el Triduo Pascual, destacan la calidad de las homilías y la sensación de pertenencia que se genera entre los asistentes, incluidos visitantes que regresan cada temporada para reencontrarse con la comunidad.
En cuanto a los horarios de misa, el templo ofrece celebraciones diarias incluso durante el período vacacional, algo poco habitual en muchas iglesias costeras. Durante los meses de enero y febrero, las misas se llevan a cabo de lunes a sábados a las 20:00 horas, mientras que los domingos se suman celebraciones a las 9:00 y a las 11:00. En el resto del año, los miércoles, jueves y viernes la santa misa se celebra a las 17:00, y los domingos a las 11:00 hasta el mes de diciembre. Esta variedad de horarios permite que tanto residentes como turistas puedan participar de la Eucaristía sin dificultades.
Además de las celebraciones litúrgicas, la parroquia desarrolla una agenda pastoral activa que incluye reuniones para personas mayores los días martes, encuentros juveniles, grupos de catequesis y espacios de reflexión espiritual. También se llevan a cabo campamentos de verano para niños y jóvenes, donde los asistentes pueden disfrutar de actividades recreativas cerca del mar. Para quienes buscan profundizar en su fe, se ofrecen instancias de adoración, rezo del Rosario y confesiones, así como preparación para sacramentos como el bautismo, la primera comunión, la confirmación y el casamiento.
En la entrada del templo, los visitantes pueden adquirir rosarios, medallas, estampitas y otros objetos religiosos, una posibilidad que muchos agradecen, ya que les permite llevar consigo un recuerdo tangible de su paso por la iglesia. Entre los artículos más solicitados se encuentran las medallas de la Virgen y de distintos santos, así como pequeñas imágenes que suelen ser elegidas como obsequio o para uso personal.
El templo cuenta con acceso adaptado para personas con movilidad reducida, lo que lo convierte en un espacio inclusivo y accesible para toda la comunidad. Esta característica es especialmente valorada por fieles mayores o con alguna discapacidad que pueden asistir a las celebraciones sin inconvenientes.
Como aspectos menos favorables, algunos visitantes han señalado que la atención en la secretaría parroquial puede resultar poco cordial en determinadas ocasiones, una situación que contrasta con la calidez habitual del sacerdote y del resto de la comunidad. También se ha mencionado que el número de teléfono publicado en algunos directorios podría presentar dificultades de comunicación, por lo que se recomienda confirmar los horarios directamente en el templo o a través de los canales oficiales antes de asistir a alguna actividad puntual.
Otro punto a considerar es la pérdida del techo original, trasladado a una capilla en Mar del Plata, lo que ha modificado parte del carácter histórico del edificio. Si bien la arquitectura actual posee sus propios encantos, quienes esperaban encontrar la estructura primitiva podrían sentir cierta decepción al conocer este detalle. No obstante, el presbiterio original se mantiene en pie y permite apreciar algunos elementos del pasado.
Para los turistas que visitan la zona durante el verano, la Parroquia Santa Clara de Asís representa una excelente opción para participar de la santa misa, realizar una visita cultural o simplemente disfrutar de un rato de tranquilidad. Su ubicación privilegiada en la zona céntrica de la localidad la hace fácilmente accesible, y su entorno apacible invita a la reflexión y al descanso espiritual. La comunidad, acostumbrada a recibir visitantes durante la temporada alta, suele hacer que los turistas se sientan como en casa, compartiendo incluso actividades propias de la parroquia.
Si estás buscando un templo donde la fe se viva con alegría, donde la arquitectura moderna dialogue con la tradición y donde cada misa sea una experiencia de encuentro, esta parroquia puede convertirse en tu lugar predilecto en la costa atlántica. Acercate, participá de la Eucaristía, descubrí sus vitrales y dejáte envolver por la paz que se respira en cada rincón de este templo bendecido por Santa Clara de Asís.