Parroquia Nuestra Señora Madre de Dios y Madre de la Iglesia
AtrásLa Parroquia Nuestra Señora Madre de Dios y Madre de la Iglesia se ubica en la calle Eugenio Galli 264-278, en el corazón del barrio Las Palmas de la ciudad de Córdoba, Argentina. Se trata de un templo católico de ladrillo visto que se ha consolidado como un punto de referencia espiritual y comunitario para los vecinos de la zona, y su identidad trasciende lo estrictamente religioso para convertirse en un espacio de encuentro, contención y participación barrial.
El párroco a cargo es el Padre Francisco, una figura ampliamente valorada por los fieles que asisten regularmente a sus misas. Quienes lo conocen destacan su calidad como orador y su capacidad para acercar la Palabra de Dios a la vida cotidiana. Sus homilías son descriptas como cercanas, empáticas y aplicables al día a día, lo que genera un fuerte vínculo con la comunidad. Además, el sacerdote tiene la particularidad de leer uno por uno los pedidos de oración que le acercan los feligreses, un detalle que muchos valoran especialmente porque no es una práctica habitual en otras iglesias.
En cuanto a la arquitectura, el templo llama la atención por su fachada de ladrillo a la vista y, sobre todo, por una serie de vitrales que iluminan el interior de manera singular. Estos vitrales van cambiando su tonalidad a lo largo del día según la posición de los rayos del sol, lo que convierte cada misa en una experiencia visual distinta. Para quienes gustan de la arquitectura religiosa, este es uno de los atractivos más singulares de la parroquia.
El horario de misas es amplio: se celebran de martes a domingo, con Adoración Eucarística todos los días. La parroquia permanece cerrada al público únicamente los días lunes, mientras que de martes a domingo abre sus puertas de 9:00 a 20:00. Para quienes necesiten contactarse, el teléfono disponible es el 0351 484-3250.
Uno de los aspectos más valorados por los visitantes es la accesibilidad. La parroquia cuenta con rampas adecuadas para el ingreso de personas en silla de ruedas, lo que la convierte en un templo inclusivo y preparado para recibir a fieles con movilidad reducida. Esta característica es especialmente importante a la hora de elegir un lugar para celebrar sacramentos como bautismos, comuniones, confirmaciones o matrimonios.
En relación con los sacramentos, la parroquia ofrece la preparación correspondiente para cada uno de ellos, con un equipo de catequistas comprometidos. Los fieles destacan la calidez de quienes acompañan a los niños y jóvenes en su camino de formación, mencionando especialmente a catequistas como Inés, reconocida por su dedicación y trato afectuoso con las familias.
El espacio físico de la parroquia es amplio y está rodeado de un cuidado parque con césped, árboles y, entre ellos, un limonero del que los feligreses suelen “robar” limones durante todo el año, según relatan con cariño los visitantes. Cuenta además con estacionamiento propio, lo que facilita la llegada de quienes concurren a las celebraciones, y dispone de baños limpios y mantenidos. En los últimos años, se realizaron obras significativas que incluyeron un aula nueva para catequesis, juegos para los niños y la parquización de los espacios verdes, todas impulsadas por el Párroco.
La comunidad de la parroquia también desarrolla actividades para distintos grupos etarios: hay grupos para chicos, jóvenes y adultos, lo que la convierte en un espacio de contención para toda la familia. Funciona allí el Grupo Scout Nuestra Señora Madre de Dios 754, una propuesta educativa y formativa muy valorada por las familias del barrio.
Un detalle singular que distingue a esta parroquia es la presencia de Tim, un perro ovejero alemán que se ha convertido en una verdadera mascota institucional. Tim acompaña al Padre Francisco y suele estar presente durante las misas, jugando en el parque, robando pelotas o interactuando con los fieles. Su presencia es tomada con afecto por la comunidad, que lo considera parte de la identidad del lugar. También está Mario, conocido cariñosamente como “Marito”, colaborador y auxiliar del sacerdote, quien se ocupa del mantenimiento y el orden del templo.
La parroquia también dispone de un espacio cinerario para aquellos fieles que conservan las cenizas de un ser querido y necesitan un lugar apropiado para su depósito. Para acceder a este servicio, los interesados deben contactarse directamente con la administración del templo.
En el aspecto musical, las misas suelen contar con un coro y un trío musical que acompañan las celebraciones, dándole un marco de paz y solemnidad muy apreciado por los asistentes. Algunos fieles han destacado que han escuchado la misa retransmitida por Cadena 3 desde esta parroquia, lo que da cuenta de la calidad de sus celebraciones litúrgicas.
Como punto a considerar, algunos visitantes han señalado que en ocasiones especiales con alta concurrencia, como primeras comuniones o confirmaciones, la distribución de personas dentro del templo podría mejorarse, ya que tienden a concentrarse en el ingreso principal mientras otros espacios quedan más vacíos. También se mencionó una situación puntual durante un Vía Crucis donde algunos fieles sintieron que ciertos participantes eran favorecidos por sobre otros, lo que generó malestar. Estos comentarios, aunque aislados, son señales que la comunidad podría tener en cuenta para fortalecer la inclusión y el orden en eventos de gran convocatoria.
Otro aspecto que aún está en proceso es el estético: algunos feligreses han mencionado que al templo le faltan terminar ciertos detalles de acabado para lucir completamente renovado, aunque reconocen que se han hecho avances importantes con las obras recientes.
la Parroquia Nuestra Señora Madre de Dios y Madre de la Iglesia es una iglesia cálida, activa y comprometida con su comunidad. Su combinación de un sacerdote cercano, una arquitectura atractiva, una amplia oferta de sacramentos, grupos para todas las edades y un entorno natural cuidado la convierten en una opción sólida tanto para los vecinos del barrio Las Palmas como para quienes buscan una parroquia donde sentirse parte de algo más grande. Si estás buscando una iglesia o capilla en Córdoba donde participar activamente de la vida comunitaria, este templo bien vale una visita.