Parroquia Nuestra Señora de la Paz
AtrásLa Parroquia Nuestra Señora de la Paz constituye uno de los puntos de referencia más emblemáticos del centro de Pinamar, en la Provincia de Buenos Aires. Ubicada en la intersección de la Avenida Del Libertador y Del Congrio, esta iglesia ocupa una manzana triangular completa y se alza como un espacio espiritual que congrega tanto a residentes permanentes como a turistas durante la temporada estival. Su construcción se remonta a las décadas del sesenta y setenta, caracterizándose por una estética moderna con ladrillo a la vista y techos altos de madera que le otorgan una calidez particular frente a las clásicas capillas de la región.
El templo pertenece a la parroquia católica apostólica romana y es sede de la comunidad religiosa más importante del Partido de Pinamar. La dirección actual de la feligresía está a cargo del Padre Marcelo Panebianco, cuya labor pastoral ha generado una fuerte identificación con los fieles que asisten regularmente. Las celebraciones más destacadas incluyen misas diarias durante la mañana y la tarde, con horarios especiales los sábados a las 20:00 horas y los domingos a las 9:00, 11:00 y 20:00. La concurrencia suele ser tan elevada que frecuentemente el templo queda desbordado, habilitándose la participación desde el exterior mediante una explanada y un sistema de audio exterior.
Uno de los aspectos más distintivos de esta parroquia son los frescos internos pintados a mano por el artista Ballester Peña en 1954, que representan diversos momentos de la vida de Jesús. Las imágenes del altar poseen un efecto visual particular: generan la sensación de que las figuras flotan en el aire gracias a un ingenioso juego de perspectiva que aprovecha la luz natural. La figura central más impactante es la de la Virgen de la Paz, ubicada sobre un podio elevado. Detrás de ella se extiende una pared acristalada que permite observar los árboles del entorno, creando la ilusión de que la Virgen aparece surgiendo del propio bosque. Este recurso arquitectónico y artístico convierte la visita en una experiencia sensorial única para quien se acerca por primera vez.
La estructura arquitectónica combina elementos tradicionales con toques contemporáneos. El edificio se destaca por sus columnas y el ladrillo a la vista, materiales que le confieren un aspecto sobrio y a la vez acogedor. En el frente, sobre la Avenida Del Libertador, se erige una estatua de San Francisco de Asís que sirve como bienvenida visual para los visitantes. El predio cuenta además con un olivo de considerable antigüedad, zonas verdes cuidadas y un sector conocido como Cinerario. La explanada permite no solo la celebración al aire libre cuando el templo se llena, sino también la realización del tradicional Vía Crucis viviente durante Semana Santa, una representación teatral que convoca a gran cantidad de público y se ha convertido en un clásico de la ciudad.
Servicios y funcionamiento
Entre los servicios que ofrece la parroquia se encuentra la atención de sacramentos como bautismos, casamientos y primeras comuniones, así como la organización de retiros espirituales, exposiciones del Santísimo con coros y charlas de preparación para fechas litúrgicas importantes como la Pascua y la Navidad. El templo dispone de un local de santería y librería donde se pueden adquirir imágenes religiosas, rosarios, biblias y otros objetos vinculados a la fe católica. Los artículos disponibles son variados y se ajustan a distintos presupuestos, lo que facilita el acceso de los fieles a recuerdos y elementos de devoción.
El horario de apertura es amplio: de lunes a sábado entre las 9:00 y las 18:30 horas, y los domingos desde las 9:00 hasta las 20:00. El acceso está adaptado para personas con movilidad reducida, contando con entrada accesible para sillas de ruedas. Quienes necesiten información adicional o quieran consultar horarios específicos de misas y confesiones pueden comunicarse al teléfono 02254 49-1102 o visitar el sitio web oficial www.parroquiapinamar.org, donde también se publican avisos parroquiales y actualizaciones.
Celebraciones especiales y tradiciones
Una de las festividades más significativas del calendario de esta iglesia es la fiesta patronal en honor a la Virgen de la Paz, que coincide con el aniversario de la comunidad boliviana local en el mes de agosto. Durante esta jornada se realizan ofrendas religiosas, bailes tradicionales y misas especiales que convocan a fieles de distintas nacionalidades radicados en Pinamar. La Semana Santa representa otro momento cumbre: además del Vía Crucis viviente mencionado anteriormente, se llevan a cabo ceremonias de Jueves y Viernes Santo con representación de la pasión de Cristo, misa de Pascua y la tradicional misa del Día de la Virgen, que suele celebrarse en el exterior con una notable participación de público.
En Navidad, el coro de la parroquia realiza presentaciones que son especialmente valoradas por los asistentes, mientras que durante todo el año se mantiene la costumbre de rezar el Santo Rosario y participar en adoraciones al Santísimo Sacramento. La fiesta de San Blas y las peregrinaciones son otras de las tradiciones que se conservan con regularidad.
Lo que se destaca positivamente
- Ambiente de paz y recogimiento que justifica plenamente el nombre del templo, según coinciden numerosos visitantes.
- Murales internos y arquitectura singular que la diferencian de otras iglesias convencionales.
- Predicación cercana y accesible del Padre Marcelo, muy valorado por la feligresía.
- Ubicación estratégica en el centro de Pinamar, cerca del mar y del área comercial.
- Mantenimiento cuidado tanto del edificio como de los espacios verdes circundantes.
- Explanada exterior que permite participar de las misas cuando el templo está colmado.
- Disposición de reclinatorios para quienes deseen recibir la comunión de rodillas.
- Tradición consolidada del Vía Crucis viviente como evento cultural y religioso.
- Comunidad diversa e integradora, con fuerte presencia de la colectividad boliviana.
Aspectos a considerar
- El tamaño del templo resulta pequeño para la cantidad de fieles que atrae, especialmente en verano y durante eventos especiales, por lo que es común quedarse sin lugar en el interior.
- La cartelería instalada en el frente referida a la posible beatificación de una figura llamada Shaw ha generado controversias: varios vecinos la perciben como contaminación visual del paisaje natural y arquitectónico del entorno, al considerar que no aporta al espíritu del lugar.
- Algunos feligreses opinan que el estilo moderno del altar y los frescos puede resultar poco convencional para quienes esperan una parroquia de estética más tradicional.
- Existen referencias a situaciones de inseguridad en las adyacencias, con reportes aislados de jóvenes consumiendo sustancias en las zonas cercanas.
- Determinadas celebraciones, según la percepción de algunos asistentes, pueden extenderse demasiado en su duración.
- Durante la pandemia de COVID-19 el templo permaneció cerrado por períodos, lo que interrumpió la participación habitual de la comunidad.
En definitiva, la Parroquia Nuestra Señora de la Paz representa mucho más que un edificio religioso: es un punto de encuentro espiritual y social para Pinamar. Quienes buscan un espacio para la oración, la participación comunitaria o simplemente conocer una pieza arquitectónica singular de la costa atlántica bonaerense encontrarán en este templo una propuesta que combina sobriedad, arte y tradición católica. Su ubicación céntrica, la calidad de su oferta pastoral y el vínculo afectivo que mantiene con generaciones de fieles la convierten en una visita recomendada tanto para los creyentes como para los turistas interesados en el patrimonio cultural de la región.