Iglesia San Bernardo del Tuyú
AtrásLa Iglesia San Bernardo del Tuyú se alza como una de las construcciones religiosas más distintivas del Partido de La Costa, en la provincia de Buenos Aires. Ubicada en la intersección de la calle Falkner y la Avenida Bartolomé Mitre, esta parroquia combina una arquitectura moderna y despojada con detalles artesanales que la convierten en una parada obligada tanto para los fieles de la zona como para los turistas que veranean en este tradicional destino de la costa atlántica argentina. El templo pertenece a la jurisdicción eclesiástica local y se ha convertido en un punto de referencia espiritual y cultural dentro de San Bernardo del Tuyú.
El edificio sorprende desde el primer vistazo por su estilo arquitectónico singular, descrito por quienes lo visitan como diferente a las iglesias tradicionales de la zona. Su estructura amplia, luminosa y despojada cuenta con varias entradas que invitan a ingresar, y un diseño interior pensado para generar sensación de recogimiento sin perder la calidez. El espacio resulta particularmente funcional durante la temporada alta, cuando la gran cantidad de fieles y turistas necesita comodidad para participar de las celebraciones. En su exterior, un cuidado parque rodea el templo, ofreciendo un ambiente propicio para la reflexión antes o después de la misa.
Una de las características más llamativas del lugar son las esculturas de santos talladas a mano en madera, distribuidas a lo largo del interior. Estas piezas de arte religioso representarían el trabajo de artesanos locales y le otorgan al templo una identidad visual propia que los visitantes difícilmente olvidan. Completan el patrimonio artístico un imponente pesebre de tamaño natural, réplica del que se encuentra en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, y que durante el período navideño atrae a fieles y curiosos para contemplar su notable nivel de detalle. La parroquia también dispone de un amplio anfiteatro donde se llevan adelante diversas actividades comunitarias, lo que la posiciona como un centro de encuentro más allá de lo estrictamente litúrgico.
El corazón espiritual del templo late de la mano del Padre Maxi (Maximiliano), sacerdote que asumió como párroco en agosto de 2021 y cuya gestión ha sido determinante para revitalizar la comunidad. Quienes asisten a sus misas destacan su carisma, su tono distendido y la profundidad de sus homilías, capaces de conectar el mensaje del Evangelio con la vida cotidiana. Su estilo cercano y dinámico ha logrado llenar nuevamente el templo, tal como relatan varios feligreses que recuerdan cómo en algunas épocas la parroquia se encontraba con menor concurrencia. Bajo su conducción se celebran misas interactivas, se invita a los turistas a participar de las lecturas y se promueve un ambiente familiar donde nadie se siente ajeno. También se mencionan otros sacerdotes como el Padre Daniel, el Padre Jorge, el Padre Cristian, el Padre Luis y el Padre Carlos, quienes han oficiado misas y dejado huella en la comunidad en distintos momentos.
Una verdadera joya dentro del conjunto es la Capilla de Adoración Eterna al Santísimo, conocida históricamente como Capilla Stella Maris, ubicada en la esquina del predio. Este pequeño espacio de oración funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, ofreciendo un lugar de recogimiento permanente para quienes buscan un momento de encuentro personal con Dios, ya sea un vecino, un peregrino o un turista de paso. La posibilidad de acceder a la adoración eucarística en cualquier momento del día es un diferencial muy valorado por la feligresía y por quienes llegan tarde por la noche o temprano por la mañana buscando un refugio espiritual.
En cuanto a los horarios de misas, la parroquia ofrece un cronograma estable y adaptado a las necesidades de la comunidad durante todo el año. De lunes a viernes, la celebración es a las 19:00 horas. Los sábados se lleva adelante a las 19:30, mientras que los domingos se ofrecen dos opciones: una matutina a las 11:30 y otra vespertina a las 19:30. Esta distribución resulta especialmente conveniente para los turistas que veranean en San Bernardo del Tuyú o en localidades vecinas como Mar de Ajó, Costa Azul o Lucila del Mar, ya que les permite asistir sin alterar demasiado su rutina playera. Es importante tener en cuenta que, según varios usuarios, los horarios publicados en Google Maps no siempre coinciden con los vigentes, por lo que se recomienda consultar las redes sociales oficiales o llamar al teléfono 02245 42-4510 para confirmar la información actualizada. La parroquia también publica su cronograma en Facebook.
La vida comunitaria que se desarrolla en torno al templo es otro de sus puntos fuertes. Se ofrecen clases de zumba, grupos de oración, retiros, actividades benéficas y diversas propuestas que convocan a personas de todas las edades. La parroquia se convierte así en un lugar de encuentro, de contención y de construcción de vínculos, algo que quienes la describen resaltan con mucho énfasis. Durante Semana Santa, la comunidad participa activamente del Vía Crucis, que en algunas ocasiones se ha extendido hasta la capilla de Costa Azul, y se organizan rosarios iluminados y otros rituales que convocan a fieles y veraneantes por igual. También se celebran bautismos, casamientos y la tradicional bendición de ramos en el Domingo de Ramos.
Entre los aspectos que los visitantes destacan como positivos se encuentran la belleza del templo, la calidez del personal y la comunidad, la oportunidad de oración continua, la calidad de las homilías del Padre Maxi, la presencia de las esculturas en madera, la ubicación accesible y la limpieza general del lugar. La entrada es accesible para personas con movilidad reducida, ya que cuenta con entrada adaptada para sillas de ruedas. La parroquia es, para muchos, un segundo hogar al que siempre quieren volver.
Sin embargo, también existen aspectos que generan cierta disconformidad. Algunos fieles han expresado su disgusto porque en el Domingo de Ramos se cobra una suma fija por el tradicional ramito de olivo, una práctica que antes era gratuita o a voluntad, y que consideran que contradice el espíritu de la celebración. Otros mencionan que el templo, en ciertos períodos, permanece cerrado fuera de los horarios de misa, lo que dificulta la visita turística o el recogimiento personal en otros momentos. También se han señalado falta de mantenimiento en el frente del edificio en algunas ocasiones, con presencia de vandalismo y grafitis, así como episodios de robos sufridos en el pasado. En verano, algunos visitantes han señalado que el interior puede resultar muy caluroso. Por último, ha habido casos aislados de personas que se sintieron mal atendidas por el personal administrativo o que consideran que faltan ciertas instancias de diálogo previas a los sacramentos, como las charlas obligatorias para bautismos.
Para quienes deseen acercarse, la Iglesia San Bernardo del Tuyú se encuentra en un punto estratégico del centro de la localidad, a pocas cuadras de la playa y de la Avenida San Bernardo, lo que la hace fácilmente accesible tanto a pie como en vehículo. Quienes visiten San Bernardo del Tuyú tienen en esta parroquia una invitación a detenerse, contemplar sus obras talladas, participar de una misa o simplemente sentarse unos minutos en silencio frente al Santísimo Sacramento. Más allá de las críticas puntuales, la inmensa mayoría de quienes la han visitado coincide en que se trata de un templo cálido, hermoso y profundamente vinculado a la identidad de esta ciudad balnearia. Si planeás tu próxima escapada a la costa atlántica, esta iglesia merece un espacio en tu recorrido.