Iglesia “El Poder de Su Amor”
AtrásLa Iglesia “El Poder de Su Amor” es una comunidad de fe evangélica ubicada en la intersección de Camelia y Anemona, en la localidad de San Francisco Solano, partido de Almirante Brown, Provincia de Buenos Aires. Se trata de un templo evangélico de barrio que se ha consolidado como un punto de referencia para quienes buscan una congregación cálida, cercana y comprometida con la enseñanza bíblica. Para cualquier persona que esté investigando iglesias cerca de mi en la zona sur del Gran Buenos Aires, esta propuesta merece ser tenida en cuenta por su enfoque familiar y su prédica basada en lo que ellos mismos denominan “sana doctrina”.
Uno de los aspectos más valorados por quienes asisten regularmente es la sensación de pertenencia. Varios miembros la describen como su “segunda casa”, y ese detalle no es menor: refleja un ambiente donde la comunidad cristiana se vive de manera genuina, donde los pastores son percibidos como personas humildes, accesibles y dispuestas a acompañar a los fieles tanto en los momentos de celebración como en los difíciles. Esta impronta de cercanía es, justamente, lo que convierte a una iglesia cristiana en mucho más que un edificio: en un espacio de contención y restauración.
En cuanto a la organización de los servicios religiosos, la iglesia maneja un cronograma bastante particular, con días y horarios específicos que conviene tener claros antes de acercarse por primera vez. Los miércoles ofrece un encuentro de 19:00 a 20:30 horas, generalmente destinado a la oración, el estudio de la Palabra y la ministración. Los sábados se duplican las propuestas: por la tarde, de 15:00 a 17:00, y por la noche, de 19:00 a 21:00. El domingo, día central de la semana para muchas parroquias y capillas cristianas, el culto principal se realiza de 17:00 a 20:00 horas. Los días lunes, martes, jueves y viernes el templo permanece cerrado al público, por lo que se recomienda planificar la visita con anticipación.
La accesibilidad es otro punto a favor. El lugar cuenta con entrada apta para sillas de ruedas, un detalle que habla de una casa de Dios pensada para recibir a personas con distintas movilidades. Esto, sumado a la limpieza y el orden que comentan los asistentes, contribuye a que la experiencia sea cómoda tanto para quienes van solos como para familias enteras con niños, adultos mayores o personas con alguna discapacidad.
El perfil de la congregación es mayoritariamente familiar. No es extraño encontrar parejas jóvenes, matrimonios con hijos y personas solas que encontraron en este templo un lugar donde sentirse parte. La enseñanza que se imparte apunta a la restauración integral: varios testimonios coinciden en describirla como un espacio ideal para sanar vínculos rotos, levantar vidas caídas y fortalecer la fe en medio de circunstancias adversas. Esa orientación hacia la restauración espiritual y emocional es, probablemente, uno de los sellos identitarios de esta iglesia evangélica en particular.
Otro aspecto que merece destacarse es la transparencia y la coherencia. Quienes concurren resaltan que, si bien la comunidad está formada por personas imperfectas —algo que cualquier parroquia o capilla debería asumir con honestidad—, hay un esfuerzo genuino por enseñar a agradar a Dios y vivir conforme a los principios bíblicos. Esa sinceridad, lejos de alejar, genera mayor confianza y sentido de pertenencia entre los feligreses.
Para quienes provienen de otras tradiciones cristianas, es importante saber que se trata de una iglesia de corriente evangélica y pentecostal, por lo que los cultos suelen incluir momentos de alabanza y adoración musical, prédica expositiva de la Biblia, oración congregacional y, en ocasiones, ministerios de sanidad o liberación, según la línea pastoral. Si bien no es una parroquia católica, el espíritu de servicio y la apertura a todo el público se mantienen como valores centrales. La pastoral suele recibir con los brazos abiertos a cada visitante, sin importar de dónde venga ni cuál sea su historia previa.
En cuanto a lo que podría mejorarse, uno de los puntos que genera cierta confusión entre los visitantes es, justamente, la disponibilidad de los horarios. Al estar abierta solo tres días a la semana (miércoles, sábado y domingo), quienes buscan una iglesia con ministerios diarios, grupos de oración entre semana o atención pastoral permanente pueden encontrar limitaciones. Además, la presencia en redes sociales y canales digitales parece ser bastante reducida, lo que dificulta acceder a información actualizada sobre actividades especiales, eventos evangelísticos, campamentos o retiros espirituales que puedan organizarse. Es recomendable consultar directamente en el templo o a través del contacto local para confirmar fechas y propuestas vigentes.
Otro detalle a considerar, aunque menor, es que la fachada y la señalización exterior del edificio no son imponentes ni llamativas. Quienes no conozcan la zona podrían pasar por la esquina de Camelia y Anemona sin reparar fácilmente en la ubicación del templo. Sin embargo, una vez dentro, la mayoría coincide en que el interior resulta agradable, funcional y adecuado para el número habitual de asistentes.
Para los residentes de San Francisco Solano, Claypole, Rafael Calzada, Bernal y zonas aledañas del partido de Almirante Brown, la Iglesia “El Poder de Su Amor” representa una opción sólida y cercana a la hora de buscar un lugar de culto. La combinación de horarios accesibles, ambiente familiar, accesibilidad física, enseñanza bíblica centrada y una pastoral que se involucra personalmente con su gente la vuelven una alternativa concreta frente a otras capillas o iglesias de la región.
Si está pensando en sumarse a una comunidad cristiana o simplemente desea conocer qué se vive en este templo evangélico, le sugerimos acercarse un domingo entre las 17:00 y las 20:00 horas, el momento de mayor convocatoria y celebración semanal. También puede optar por la reunión de miércoles por la noche, más íntima y orientada al estudio, o por los encuentros sabatinos. Cualquiera de esas instancias será una buena oportunidad para experimentar de primera mano lo que tantas personas describen como un lugar donde se siente la presencia de Dios y se construye, día a día, una verdadera familia espiritual.
En definitiva, esta iglesia de barrio combina lo mejor de la tradición evangélica con la calidez de un grupo humano pequeño pero comprometido. No es un templo de grandes pretensiones edilicias, pero sí es, como muchos de sus miembros aseguran, una casa de Dios donde uno puede ser recibido tal cual es, encontrar respuestas y, sobre todo, crecer en fe junto a otros creyentes. Si buscaba una parroquia cercana o una iglesia donde lo primordial sea la Palabra y el amor al prójimo, “El Poder de Su Amor” bien puede ser ese lugar al que decida llamar suyo.