Grupo Scouts Nuestra Seňora De Caacupé – 508
AtrásSobre la amplia Avenida Rivadavia, en el corazón del barrio porteño de Caballito, se alza un templo que combina historia, fe y acción social: la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé, conocida también como la iglesia de Caacupé de Caballito. Este edificio de estilo neogótico fue diseñado por el arquitecto noruego nacionalizado argentino Alejandro Christophersen, el mismo creador de varias joyas arquitectónicas de Buenos Aires, y fue restaurado por completo tras largos años de abandono, recobrando hoy todo su esplendor original. Quienes se acercan hasta la puerta principal, en el número 4879, se encuentran con una de las iglesias católicas más singulares de la zona oeste de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El templo responde a la advocación de la Virgen de Caacupé, patrona de Paraguay, cuya devoción une a las comunidades paraguaya y venezolana que se congregaron históricamente alrededor del lugar. Precisamente esa identidad multicultural es uno de los rasgos más distintivos de esta parroquia, donde las misas suelen celebrarse con cantos alegres en español rioplatense y con los acentos cálidos de los inmigrantes que la convirtieron en un punto de encuentro espiritual y social. Quienes asisten a los oficios destacan la calidez humana de la comunidad y la presencia de feligreses de distintas nacionalidades que encuentran aquí un espacio propio.
El sacerdote que ha quedado en el corazón de los feligreses es el Padre Eusebio, reconocido por su humildad, su cercanía y una forma de dar la misa que muchos asistentes describen como cercana, emotiva y adaptada a la vida moderna. Bajo su guía, la parroquia mantiene una agenda litúrgica activa y ofrece sacramentos como bautismos, primeras comuniones y confirmaciones, así como ceremonias de funeral y acompañamiento a las familias que depositan las cenizas de sus seres queridos en el templo, un servicio muy valorado por quienes han perdido a un familiar. Además, los segundos jueves de cada mes se oficia una misa de sanación con imposición de manos, una tradición que convoca a numerosos devotos.
Uno de los orgullos más grandes de esta iglesia es la réplica del Nazareno de los Migrantes, una imagen de Jesús del Nazareno de San Pablo venezolano, instalada en el altar mayor y que transformó al templo en un referente para la colectividad venezolana en Argentina. También se venera a la Virgen de Chiquinquirá, cuya réplica recibe a los devotos que llegan desde distintos puntos del país. En fechas especiales como la festividad de la Virgen de Caacupé, la patrona de Barquisimeto o la bajada de la Chinita, las celebraciones se visten de música, procesiones y una alegría que contagia a quienes participan por primera vez.
Pero la parroquia no se reduce a su función estrictamente litúrgica. Desde hace años, junto con la organización Baires de Libertad, mantiene un comedor comunitario que brinda alimentos a personas en situación de calle y a inmigrantes recién llegados. También reciben donaciones de ropa, calzado y abrigo, y organizan campañas solidarias, como la recolección de donaciones destinada a Bahía Blanca en momentos de emergencia. Quienes han pasado por alguna dificultad económica destacan que la ayuda concreta llega sin trámites complicados y con una atención genuina. Esa tarea social silenciosa es, para muchos vecinos, el verdadero rostro vivo del templo.
El costado formativo es otra de las patas fuertes de la parroquia. Funciona aquí el Grupo Scout Nuestra Señora de Caacupé 508, una unidad scout con varias décadas de trayectoria que convoca a niños, adolescentes y jóvenes de todas las edades. Las actividades incluyen campamentos, formación en valores, contacto con la naturaleza, tareas solidarias y propuestas recreativas que muchos padres recomiendan. Los sábados por la tarde, cuando se abren las puertas del grupo scout, el templo se llena de chicos y chicas que aprenden trabajo en equipo, disciplina y servicio comunitario bajo la guía de sus coordinadores.
En el plano edilicio, la iglesia presenta una nave amplia, vitrales cuidados y una decoración austera pero elegante, con esferas de santos que llaman la atención de los visitantes. Quienes han asistido a conciertos inmersivos dentro del templo destacan la calidad acústica del espacio, lo que habla del cuidado invertido en su restauración. La capilla cuenta con acceso por rampa para personas con movilidad reducida, una ventaja concreta para quienes se desplazan en silla de ruedas y para familias con cochecitos. Los jardines que rodean el edificio, con pájaros y vegetación, aportan un marco de serenidad que invita a la oración y al recogimiento antes o después de cada misa.
Como contrapartida, hay que mencionar algunas cuestiones a tener en cuenta. El horario de apertura pública que figura oficialmente se limita al sábado de 15:00 a 20:00, vinculado principalmente a la actividad del grupo scout, por lo que conviene comunicarse por teléfono al 011 4901-1811 para confirmar los horarios de misa y la disponibilidad de atención presencial fuera de ese rango. Algunas personas que se acercaron a preguntar por fechas de bautismo o por misas específicas comentaron que no siempre recibieron información clara en el primer contacto, una observación aislada que sirve como recordatorio de la importancia de llamar antes de pasar. También se han registrado episodios puntuales de filtraciones en el techo durante épocas de refacciones y, en la noche, la zona ha sido percibida como poco segura por quienes salieron tarde de actividades, por lo que se recomienda ir con tiempo y tomar precauciones habituales al regresar.
Otro punto sensible, aunque excepcional, es una vieja disputa vecinal por un terreno lindero con la escuela primaria Primera Junta, un tema que data de hace varios años y que no refleja el sentir general de los feligreses, que mantienen una relación cordial con el colegio. En la práctica diaria, el templo funciona como un espacio de abrazo a los inmigrantes, contención en los duelos, formación para los jóvenes y celebración de la fe para las familias paraguayas y venezolanas que lo sienten como un pedazo de su tierra en Buenos Aires.
Si estás buscando un templo donde tu familia pueda celebrar un bautismo, una comunión, una confirmación o simplemente participar de una misa cálida y cercana, la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé de Caballito es una opción con fuerte identidad latinoamericana y una impronta social que la distingue. Para los más jóvenes, el grupo scout ofrece pertenencia, aprendizaje y amistades duraderas; para los adultos, un espacio de oración, acompañamiento espiritual y participación en obras solidarias. Acercate los sábados por la tarde para conocer sus actividades o llamá para confirmar horarios de misa y de atención pastoral.