Directorio de Iglesias / Horarios de Misa / Grupo Scout San Francisco De Asis N° 529
Grupo Scout San Francisco De Asis N° 529

Grupo Scout San Francisco De Asis N° 529

Atrás
Avellaneda 22, X5149 Saldán, Córdoba, Argentina
Iglesia
9.4 (77 reseñas)

El Grupo Scout San Francisco De Asis N° 529 funciona en la calle Avellaneda 22, en la localidad de Saldán, provincia de Córdoba, y constituye una de las propuestas formativas para jóvenes más arraigadas del corredor noroeste del área metropolitana cordobés. Aunque su denominación incluye la figura de uno de los santos más emblemáticos del catolicismo, San Francisco de Asís, su actividad central gira en torno al escultismo, un movimiento educativo internacional que promueve valores como la responsabilidad, el servicio y el contacto con la naturaleza. La sede, registrada en Google como un establecimiento de culto, se encuentra vinculada históricamente a las parroquias católicas de la zona, ya que el grupo se fundó bajo el impulso de la comunidad religiosa local en estrecha colaboración con figuras eclesiásticas como Fray Leopoldo y el recordado Hermano Rabanito.

El horario de atención está concentrado en una sola jornada semanal: los sábados de 15:00 a 18:00 horas. Este formato responde a la lógica scout, donde las reuniones regulares son complementadas con actividades al aire libre, campamentos y proyectos comunitarios. La iglesia Católica, a través de sus parroquias, ha sido históricamente un pilar fundamental para muchos grupos scouts en Argentina, y este caso no es la excepción. La elección del nombre no es casual: San Francisco de Asís, patrón de los animales y la ecología, encarna perfectamente la filosofía de respeto por la creación que el escultismo busca transmitir a niños, adolescentes y dirigentes.

Entre los aspectos positivos más destacados por quienes participaron del grupo sobresale la calidad humana de la agrupación. Gladys Martinez, cofundadora, recuerda con emoción cómo junto a las familias Caldeton, Nieto, Varon, Farias, Karan y otras muchas, se propuso un desafío ambicioso: educar en valores scout a las nuevas generaciones. Su testimonio refleja el carácter fundacional del grupo y el compromiso comunitario que lo sostiene. Otros miembros, como Melina Aguayo, resaltan la alegría y la unión de niños, adolescentes y dirigentes, además de subrayar que la propuesta logra sacar a los jóvenes de la rutina diaria, alejándolos del uso excesivo del teléfono, la tablet y la computadora, para reconectarlos con la naturaleza y con sus pares.

La formación de valores aparece como un denominador común en casi todas las experiencias compartidas. Quienes pasaron por el grupo coinciden en que se aprenden principios útiles para la vida, desde la convivencia hasta el trabajo en equipo, pasando por el liderazgo y la autonomía. Miguel Aguirres destaca precisamente eso: que se enseñan buenos valores y se forman mejores personas. Santiago Billia, por su parte, resume con orgullo su pertenencia: «Yo soy un Scout y son los mejores». Estas voces dan cuenta de un espacio que, más allá de sus actividades formales, funciona como un ámbito de contención y crecimiento personal para los más jóvenes.

El grupo responde a la estructura tradicional del escultismo argentino, con ramas adaptadas a las distintas edades: lobatos, scouts, pioneros y rover, cada una con su metodología específica pero todas atravesadas por el espíritu de hermandad y la promoción personal. La sede, físicamente vinculada a un espacio de culto, permite que las capillas y las instituciones eclesiásticas de la región sirvan como punto de encuentro para ceremonias, misas y actos comunitarios. Esta articulación con la iglesia local enriquece la propuesta, ya que los jóvenes scouts no solo aprenden habilidades prácticas y conviven en la naturaleza, sino que también se insertan en una comunidad de fe que les ofrece un marco ético y espiritual.

Otro punto a favor es la organización y responsabilidad que reconocen tanto ex miembros como familias actuales. Belen Yupatti y Miguel Ovejero coinciden en que se trata de un grupo ordenado, comprometido con su misión educativa, donde la enseñanza de valores se traduce en acciones concretas y no queda en simples palabras. La presencia activa en la comunidad de Saldán y alrededores es un indicador de que la propuesta sigue viva y mantiene vínculos sólidos con el entorno.

Sin embargo, no todo es color de rosas. Una reseña de 2019 de Claudia Ferreyra señala que, al menos en algún momento, el grupo scout San Francisco habría dejado de funcionar como tal y el terreno se habría transformado en un espacio de esparcimiento. Esta percepción, que no necesariamente refleja la realidad actual del grupo —ya que existen reseñas más recientes que dan cuenta de su actividad—, pone sobre la mesa un punto débil: la dependencia de los grupos scouts respecto de las parroquias y de las comunidades religiosas que los albergan. Cuando cambia la dinámica parroquial, cuando un sacerdote se traslada o cuando una comunidad se dispersa, el grupo puede quedar vulnerable. La sostenibilidad a largo plazo depende, en gran medida, del compromiso sostenido de las familias y de la iglesia que le da contención institucional.

Otro aspecto que puede resultar limitante es la reducida franja horaria de apertura. Al funcionar únicamente los sábados por la tarde, el grupo restringe las posibilidades de participación para aquellos jóvenes y familias con agendas saturadas o que viven en puntos más alejados de Saldán. Quienes estén considerando sumarse deberían evaluar si pueden comprometerse con esa jornada fija y con las actividades complementarias que suelen demandar mayor disponibilidad de tiempo fuera de la sede.

La presencia digital del grupo se canaliza principalmente a través de una página de Facebook, donde se pueden seguir las novedades, inscripciones y actividades. No dispone de un sitio web propio, lo que puede dificultar el acceso a información detallada para quienes se acercan por primera vez. Para una familia interesada en inscribir a un hijo, será útil consultar directamente esa red social o bien acercarse un sábado por la tarde a la sede de Avellaneda 22 para conocer de primera mano el funcionamiento del grupo, conversar con los dirigentes y evaluar si la propuesta se ajusta a las expectativas del niño o adolescente.

En síntesis, el Grupo Scout San Francisco De Asis N° 529 es una opción formativa con raíces profundas en la comunidad católica de Saldán, sostenido por una red de familias comprometidas y respaldado por la labor de la iglesia local. Su mayor fortaleza radica en la transmisión de valores, el vínculo con la naturaleza y la calidad del grupo humano. Su principal desafío es mantener la continuidad operativa y superar las dificultades logísticas propias de un hobby que exige mucha dedicación por parte de sus voluntarios. Para quienes valoran la educación no formal, el servicio comunitario y la espiritualidad vinculada a las parroquias católicas, este grupo scouts representa una alternativa sólida y probada en la zona norte de Córdoba.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos