Ciudad de los Niños Fundación San Martín de Porres
AtrásLa Ciudad de los Niños Fundación San Martín de Porres representa una de las instituciones más emblemáticas de la ciudad de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba. Se trata de un predio que combina la labor social con la vida espiritual, albergando una capilla donde la comunidad puede participar de celebraciones religiosas, misas y momentos de oración. Ubicada en Av. Amadeo Sabattini 4200, en la zona sur de la ciudad, esta fundación se ha consolidado durante más de tres décadas como un punto de referencia tanto para las familias de la zona como para quienes buscan acercarse a una obra de contención social inspirada en los valores del santo limeño San Martín de Porres.
El origen de esta iniciativa se remonta a la visión del Padre Eusebio Barbero, conocido cariñosamente como “Padre Barbero”, quien hace más de 30 años decidió crear un espacio donde niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad pudieran encontrar un hogar, educación y, sobre todo, contención afectiva. A lo largo de los años, esta labor fue creciendo y dando forma a un complejo que incluye la parroquia o capilla principal, áreas de residencia, espacios recreativos y sectores dedicados a distintas actividades pastorales. Quienes han tenido la oportunidad de recorrerlo suelen destacar la calidez humana del lugar, el cuidado de las instalaciones y el compromiso genuino del equipo de trabajo que acompaña al sacerdote en su tarea diaria.
La iglesia que funciona dentro del predio de la fundación es uno de los aspectos más valorados por quienes la visitan. La capilla es descrita en múltiples testimonios como un espacio sereno, ideal para la oración personal y para participar de los cultos semanales que organiza la comunidad religiosa. Visitantes que han llegado incluso desde el extranjero, como es el caso de una pareja proveniente de España que dejó su testimonio en plataformas digitales, han expresado su emoción al conocer en persona la obra del Padre Barbero y han resaltado la sensación de paz que transmite el ambiente del templo. Este tipo de experiencias confirman el papel que cumple el establecimiento como punto de encuentro para la comunidad religiosa local.
Además de su dimensión estrictamente espiritual, la fundación cumple una función social muy significativa. A diario recibe a decenas de niños y adolescentes que, por distintas circunstancias, necesitan un lugar seguro donde crecer. Las familias de Río Cuarto y de localidades cercanas suelen acercarse para colaborar con donaciones de ropa, alimentos, elementos de higiene o golosinas, transformándose así en parte activa de esta red de solidaridad. Varios testimonios dan cuenta de esta dinámica: hay quienes llevan periódicamente mercadería, quienes organizan colectas entre vecinos y quienes simplemente se acercan a compartir una tarde con los más pequeños. Esta interacción constante entre la parroquia y la comunidad barrial refuerza el sentido de pertenencia y convierte al lugar en un verdadero polo de contención.
Otro aspecto que merece ser destacado es la accesibilidad del establecimiento. La iglesia cuenta con entrada adaptada para personas en silla de ruedas, lo que garantiza que cualquier fiel o visitante pueda participar sin barreras de las celebraciones y actividades programadas. Además, el horario de atención de la fundación es amplio, funcionando prácticamente las 24 horas del día durante toda la semana, lo que resulta especialmente valioso para una obra que, por su naturaleza, requiere disponibilidad permanente. Esta modalidad de servicio continuo permite que las familias puedan concurrir en distintos momentos según sus posibilidades y que la atención a los residentes no se interrumpa.
En cuanto a la figura del sacerdote a cargo, el Padre Eusebio Barbero es mencionado de manera recurrente en los comentarios de quienes han visitado la fundación. Se lo describe como un “ser humano excelente”, un “luchador incansable” y un “benefactor nato”, términos que reflejan el impacto que su labor ha tenido en la comunidad. Más allá de su rol como ministro de culto, el sacerdote ha sabido articular un equipo de personas comprometidas con el acompañamiento espiritual y material de los niños, generando un ambiente donde se respira respeto, alegría y dedicación. Este liderazgo pastoral es uno de los factores que sostiene la vigencia del proyecto a lo largo de los años.
Como toda institución de estas características, la Ciudad de los Niños enfrenta también desafíos. Algunos visitantes han señalado que sería deseable contar con mayor acompañamiento del Estado y de organismos públicos para garantizar la sustentabilidad de la obra a largo plazo. Esta percepción, compartida por quienes conocen de cerca el trabajo cotidiano con los menores, pone en relieve la dependencia que tienen las congregaciones religiosas que realizan tareas sociales de gran envergadura. La llegada constante de donaciones de la comunidad es fundamental para sostener las actividades, y cualquier colaboración, ya sea económica o en especie, resulta valiosa para que la fundación pueda continuar cumpliendo su misión.
Para quienes deseen conocer más sobre las actividades de la fundación o participar de las celebraciones en la capilla, la institución dispone de un sitio web oficial donde publica información relevante: http://www.ciudaddelosninios.org/. También se la puede ubicar fácilmente a través de Google Maps, donde aparece categorizada como iglesia y lugar de culto, junto con material fotográfico que permite apreciar las instalaciones. Cabe mencionar que la parroquia no se limita únicamente a la liturgia tradicional: quienes se acerquen pueden participar de retiros espirituales, encuentros juveniles y actividades formativas abiertas a toda la comunidad.
Un punto a considerar para los visitantes es que la fundación se encuentra en una zona periférica de Río Cuarto, en el sector sur, por lo que conviene planificar el traslado con tiempo, especialmente si se concurre a alguna celebración en horario nocturno. El entorno inmediato es tranquilo y permite acceder al predio sin mayores complicaciones, ya sea en vehículo particular o mediante transporte público. Una vez en el lugar, la amplitud del terreno y la disposición de los edificios invitan a recorrerlo, dialogar con quienes trabajan allí y, eventualmente, sumarse a alguna de las iniciativas solidarias que se llevan adelante.
En síntesis, la Ciudad de los Niños Fundación San Martín de Porres ofrece una propuesta singular que une la fe, el compromiso social y la vida comunitaria. Su capilla se presenta como un espacio propicio para la oración y la participación en los sacramentos, mientras que la fundación en su conjunto constituye una respuesta concreta a las necesidades de los niños más vulnerables de la región. Quienes busquen acercarse a una iglesia con una impronta fuertemente solidaria, participar de actividades pastorales o simplemente conocer el trabajo que allí se realiza, encontrarán en este lugar una experiencia humana y espiritualmente significativa.