Ciencia Cristiana

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Ramallo 3077, C1429DVA C1429DVA, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Iglesia
8 (5 reseñas)

Ubicada sobre la calle Ramallo al 3077, en el barrio de Saavedra, se levanta una capilla dedicada a la Ciencia Cristiana, un movimiento religioso con identidad propia que muchos porteños aún no conocen en profundidad. Se trata de un lugar de culto que forma parte de una red internacional de iglesias y salas de lectura, donde los feligreses se reúnen para estudiar las enseñanzas basadas en la Biblia y el libro «Ciencia y Salud con la llave de las Escrituras», de Mary Baker Eddy, fundadora de esta corriente espiritual. Para quien busca una experiencia distinta dentro del abanico de parroquias y templos que ofrece la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, esta sede representa una alternativa con características singulares.

Una de las particularidades más llamativas de esta iglesia de Saavedra, según comentan quienes han asistido a sus reuniones, es que no cuenta con pastor ni sacerdote. En su lugar, los servicios religiosos son conducidos por lectores laicos, miembros de la propia congregación que se turnan para leer pasajes de la Biblia y del libro de Mary Baker Eddy. Esta estructura horizontal es uno de los rasgos diferenciales de la Ciencia Cristiana, y quienes concurren suelen destacar la sensación de recogimiento y participación comunitaria que se genera en el ambiente. Si te interesa acercarte a una forma de practicar la fe sin las jerarquías eclesiásticas tradicionales, conviene saber de antemano este detalle para evitar sorpresas.

El edificio de Ramallo 3077 dispone de acceso para personas en silla de ruedas, un punto a favor para adultos mayores, personas con movilidad reducida o familias con cochecitos de bebé. Aunque la fachada y el interior siguen la línea sobria y austera característica de los templos de la Ciencia Cristiana en distintas partes del mundo, el espacio está pensado para recibir a todo el público sin barreras arquitectónicas. La comunidad religiosa que se reúne en este punto de la Comuna 12 suele ser pequeña, lo que favorece un trato cercano entre los asistentes y un ambiente más íntimo en comparación con otras iglesias de gran envergadura de la capital argentina.

Otro aspecto que merece la pena conocer antes de visitar esta capilla es su pertenencia institucional. El sitio web oficial del movimiento, al que se puede acceder ingresando a christianscience.com/es, ofrece recursos en español, incluyendo lecturas semanales, testimonios y material de estudio. Esta parroquia en particular se beneficia del respaldo de la organización internacional, lo que garantiza que los contenidos compartidos en los servicios religiosos mantengan coherencia con la doctrina original. Para los vecinos de Saavedra, Núñez, Villa Urquiza y Coghlan, contar con una sede de estas características dentro del radio barrial es un privilegio que no siempre se valora en su justa medida.

Ahora bien, no todo es color de rosa, y conviene ser transparente sobre los aspectos que podrían generar dudas en un visitante primerizo. El principal punto de fricción tiene que ver con la percepción externa del nombre: algunas personas que se topan con el cartel de «Ciencia Cristiana» interpretan, erróneamente, que se trata de una institución dedicada a la investigación científica, o bien cuestionan si el término resulta contradictorio con el contenido espiritual que se profesa. Esta confusión no es exclusiva de Buenos Aires, sino que se repite en distintas ciudades del mundo, y suele desvanecerse cuando se comprende que la palabra «ciencia» hace referencia a un enfoque sistemático y espiritual de las leyes divinas, y no a una disciplina académica.

Otro detalle a considerar es la cantidad de información pública disponible sobre esta sede específica. Al ser un templo vinculado a un movimiento con presencia global pero con comunidades generalmente reducidas en cada ciudad, los canales de comunicación digitales suelen ser limitados. Esto puede traducirse en cierta dificultad para confirmar horarios exactos de los servicios religiosos o eventos especiales con poca anticipación. Quienes estén pensando en concurrir por primera vez deberían tomar la precaución de comunicarse previamente o acercarse en los horarios de apertura habituales de las iglesias de la Ciencia Cristiana, que típicamente ofrecen una o dos reuniones dominicales y, en muchos casos, una reunión testimonial entre semana.

En cuanto a la propuesta espiritual en sí, quienes profesan la Ciencia Cristiana sostienen una fe firme en un solo Dios, en las curaciones realizadas por Jesús y en la dimensión metafísica de la existencia. La oración no se concibe como una petición tradicional, sino como un medio para comprender la naturaleza divina y aplicarla a la vida cotidiana, incluyendo aspectos de salud y bienestar. Esta visión no es compartida por todos los credos, y quienes provienen de tradiciones católicas, evangélicas o de otras denominaciones cristianas pueden encontrar chocante la ausencia de elementos litúrgicos comunes, como sacramentos, imágenes veneradas o música instrumental en la misa. Es importante que cada persona valore si esta forma de vivir la espiritualidad resuena con sus propias convicciones.

Desde el punto de vista de la comunidad religiosa, vale resaltar el carácter acogedor que suelen tener estas capillas. La dinámica de los servicios religiosos no exige dress code estricto ni requisitos de pertenencia previa; cualquier interesado puede sentarse en los bancos, escuchar la lectura y participar del silencio meditativo que sigue a cada pasaje. Para el público porteño curioso, esta iglesia puede funcionar como una puerta de entrada a un enfoque de la espiritualidad cristiana poco habitual en la región, donde la mayoría de los templos siguen estructuras eclesiásticas más convencionales.

Un punto fuerte que merece destacarse es la ubicación. La iglesia se sitúa a pocas cuadras de arterias comerciales importantes del barrio de Saavedra, con accesos relativamente sencillos tanto en transporte público como en vehículo particular. La zona es tranquila y residencial, lo que favorece la introspección que este tipo de congregación busca cultivar. Quienes viven o trabajan cerca de la intersección de Ramallo y las vías del tren Mitre encontrarán en este templo una opción práctica para incorporar una pausa espiritual en la rutina semanal, sin necesidad de largos desplazamientos hacia el centro de Buenos Aires.

Para sintetizar lo que podés esperar de este lugar de culto, conviene repasar los puntos clave. Se trata de una capilla de la Ciencia Cristiana con acceso adaptado para personas con movilidad reducida, donde los servicios religiosos se realizan sin clergy profesional y con una fuerte impronta de estudio y meditación compartida. La comunidad es reducida pero activa, y se beneficia del respaldo de la organización internacional del movimiento. Los puntos débiles radican en la limitada difusión de horarios y eventos, y en la posible confusión inicial que genera su denominación. Si estás buscando una iglesia distinta, con una propuesta teológica enfocada en la curación espiritual y la lectura reflexiva de textos sagrados, esta sede de Saavedra bien puede valer la pena. Acercate, sentate en uno de sus bancos y dejá que la experiencia te hable por sí sola.

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