Clamor comunidad terapéutica
AtrásClamor Comunidad Terapéutica es una iglesia con perfil singular ubicada en la calle Virgilio Tedín 1100-1198, en la localidad de Benavidez, partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Más que un templo convencional, funciona como una comunidad terapéutica cristiana orientada a la rehabilitación de personas con problemas de adicciones, combinando la asistencia espiritual con un programa de convivencia y reinserción social. El establecimiento está reconocido en Google Maps como lugar de culto (place_of_worship), y desde hace años opera bajo la conducción pastoral de reconocidos líderes religiosos de la zona, entre ellos el Pastor Yepes, quien es mencionado con gratitud por varios egresados y familias.
El predio donde funciona Clamor ocupa varias hectáreas, y entre sus instalaciones se distingue una capilla donde se celebran cultos y oraciones. Quienes la han visitado destacan que cuenta con un ambiente cuidado, rodeado de naturaleza y con espacios verdes que favorecen la reflexión. La parroquia funciona bajo la modalidad de un hogar de rehabilitación, por lo que además de los servicios religiosos propiamente dichos, ofrece alojamiento, alimentación y un espacio de contención integral para hombres que buscan dejar atrás el consumo de sustancias.
Uno de los rasgos más valorados por quienes pasaron por el lugar es la posibilidad de aprender oficios mientras se transita el proceso de recuperación. Entre las habilidades que se enseñan se encuentran la carpintería y el trabajo con maderas, algo que han destacado antiguos residentes y visitantes ocasionales. Este enfoque práctico convierte al lugar en una suerte de escuela de oficios con base espiritual, donde los internos no solo reciben contención emocional, sino herramientas concretas para su futuro laboral.
El horario de atención al público y de realización de actividades es amplio: de lunes a domingo, de 8:00 a 20:00. Esto permite que tanto las familias que buscan información como los colaboradores que desean acercar donaciones puedan acercarse en distintos momentos del día. El ingreso al establecimiento cuenta con acceso adaptado para personas con movilidad reducida, según consta en la información del lugar en Google Maps.
En cuanto a la forma de colaborar, la comunidad terapéutica acepta distintos tipos de donaciones: ropa en buen estado, literatura cristiana, artículos de limpieza y alimentos no perecederos. También se pueden recibir aportes económicos o materiales para el mantenimiento del hogar y la capilla. Esta política de participación abierta ha permitido que la obra se sostenga a lo largo de los años, aunque también ha generado ciertas críticas por la modalidad de financiamiento.
Un punto que genera opiniones encontradas es el de los internos que venden pañuelos, caramelos y otros artículos en colectivos y trenes de la zona. Esta práctica, que algunos usuarios perciben como una muestra del trabajo que la comunidad promueve entre sus residentes, es vista por otros como una posible exposición poco adecuada para personas que se encuentran en pleno proceso de desintoxicación. La postura oficial del lugar es que se trata de una manera de generar ingresos propios, enseñando responsabilidad y esfuerzo, aunque la discusión sigue abierta dentro de la comunidad de Benavidez y municipios cercanos.
Otro aspecto frecuentemente mencionado se refiere a la situación impositiva respecto a la fe. Como iglesia evangélica con orientación cristiana, parte fundamental del proceso de rehabilitación está basado en la espiritualidad, la oración y el acercamiento a las enseñanzas bíblicas. Quienes abrazan esta metodología la describen como una experiencia transformadora: varios testimonios resaltan frases como “Clamor es la fábrica de hombres de Dios”, “acá me devolvieron la vida” o “el encuentro con Jesús lo es todo”. Para estas personas, la combinación entre fe y tratamiento es la clave del cambio que experimentaron.
No obstante, una porción de los comentarios externos sostienen que la comunidad terapéutica impone una determinada religión como condición para acceder al tratamiento y para mantener el vínculo con los familiares internados. Esta observación, realizada por algunas familias disconformes, advierte sobre la obligatoriedad de asistir a los cultos para poder ver a los seres queridos durante el proceso de internación. También se reportaron casos en los que se cobra a las familias por el alojamiento y el tratamiento, dato que la organización no siempre hace público de manera explícita, según relatan algunos usuarios.
Existen también cuestionamientos sobre la transparencia en los terrenos donde se levanta el complejo. Algunas personas vecinas de la zona han expresado su malestar por el crecimiento del predio sobre lotes que, según afirman, no serían propiedad del lugar. Otros residentes, en cambio, valoran positivamente la presencia de la iglesia, al considerar que aporta orden, contención y oportunidades para los más jóvenes del barrio.
Un aspecto práctico que se repite en varios comentarios es la dificultad para contactarse telefónicamente. El número que figura en la ficha del lugar (03327 43-9855) suele presentar problemas para recibir llamadas, según han relatado distintas personas que intentaron comunicarse sin éxito. Ante esta situación, se recomienda a las familias interesadas acercarse directamente al predio durante el horario de atención o buscar referencias a través de las parroquias y iglesias evangélicas aliadas que funcionan como puente con el programa.
Para quienes estén considerando derivar a un familiar o simplemente conocer la obra, resulta importante visitar el lugar, conversar con los referentes pastorales y revisar el programa completo antes de tomar una decisión. La rehabilitación de adicciones es un proceso complejo, y la elección del centro adecuado depende tanto del perfil del paciente como de las convicciones y posibilidades económicas de cada familia. Clamor Comunidad Terapéutica se presenta como una alternativa para aquellos que buscan un enfoque espiritual combinado con trabajo comunitario y aprendizaje de oficios.
Si sos una persona en busca de ayuda o pertenecés a una familia que atraviesa esta situación, podés acercarte a Virgilio Tedín 1100-1198, Benavidez, entre las 8:00 y las 20:00. También podés colaborar con donaciones o sumarte como voluntario para actividades puntuales. Independientemente de las posturas que cada uno tenga sobre los métodos utilizados, lo cierto es que esta iglesia cumple una función social significativa en Tigre, dando refugio y contención a decenas de personas que necesitan un punto de partida distinto para sus vidas.