Parroquia Sagrado Corazón de Jesús
AtrásLa Parroquia Sagrado Corazón de Jesús se alza en la calle 4 de Enero 2452, en el corazón de la ciudad de Santa Fe, y representa uno de los edificios religiosos más singulares de la región. Conocida popularmente como la “Catedral Nueva”, esta iglesia nació de un ambicioso proyecto arquitectónico que quedó inconcluso, algo que sus propios visitantes reconocen al señalar que se trata de “una obra arquitectónica que hubiese sido fabulosa si se terminaba”. Aun así, el templo funciona activamente como parroquia y congrega a una comunidad fiel que la considera su casa espiritual.
La historia del edificio se remonta a fines del siglo XIX, cuando se colocaron los cimientos pensando en levantar la nueva catedral de la ciudad. Los trabajos no prosperaron y el resultado es una estructura imponente de unos 80 metros de largo, con una fachada donde destaca un enorme rosetón y la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en lo alto. En el interior, los visitantes pueden apreciar altares de mármol de origen francés, una herrería trabajada con detalle y bancos de madera noble, un conjunto que transmite la sensación de estar ante una basílica de gran categoría, a pesar del estado parcial de su construcción.
Uno de los atractivos más fuertes de esta parroquia es la devoción a San Expedito, el santo de las causas urgentes, cuya imagen se venera en su interior. Cada día 19 de cada mes se celebra una misa especial con gran convocatoria, y muchos fieles peregrinan puntualmente para agradecer o pedir favores. “Voy todos los 19 a la misa de San Expedito”, comenta una visitante habitual, reflejando el sentir de quienes han convertido esta fecha en una tradición mensual. Quienes lo visitan describen el ambiente como “paz infinita” y un espacio propicio para “conectar con las energías divinas”.
El templo también alberga otras imágenes de gran valor devocional, como la del Sagrado Corazón de Jesús, Jesús Misericordioso, San José, la Virgen de la Medalla Milagrosa y una auténtica reliquia que perteneció a Santa Faustina Kowalska, convirtiendo al lugar en un punto de referencia para los devotos de la Divina Misericordia. Funciona además un grupo de oración vinculado a San Padre Pío, con misa los días 23 de cada mes, y un espacio para reuniones de la Renovación Carismática, lo que amplía la oferta pastoral más allá de las celebraciones habituales.
El sacerdote a cargo es el Padre José María, descrito por los feligreses como “sumamente cordial y accesible, un verdadero pastor”, quien sucedió al recordado Padre Ricardo, figura que dejó una huella profunda por sus homilías. Bajo su conducción se han implementado mejoras graduales, como la restauración de distintos sectores del edificio, el cuidado del sonido para las ceremonias y el respeto de los protocolos sanitarios en tiempos recientes. Quienes han asistido a las misas destacan “la buena atención” y “la excelente predicación” como motivos para regresar.
Sin embargo, la parroquia no está exenta de aspectos negativos que los propios asistentes mencionan con claridad. El más recurrente es el horario limitado de apertura: varios visitantes indican que las puertas suelen estar cerradas en distintos momentos del día y que los horarios no son extendidos, lo que dificulta la visita espontánea. “La mayoría de las oportunidades que fui estaba cerrada”, lamenta una asistente. Esta situación se ve agravada en verano, cuando el calor dentro del templo se vuelve intenso y la ventilación es insuficiente, lo que generó quejas concretas de fieles que describen la experiencia como “muy calurosa”.
Otro punto señalado es el estado de conservación del edificio. Aunque se realizan arreglos progresivos, hay sectores que aún muestran signos de deterioro, especialmente el techo y la parte trasera del templo que da sobre calle 1 de Mayo, donde la construcción literalmente nunca se terminó. “Pobre iglesia, necesita unos arreglos”, comenta un feligres tras participar de una Pascua. Varios coinciden en que falta mantenimiento general y que sería deseable una intervención más profunda para poner en valor el patrimonio arquitectónico que la iglesia representa para Santa Fe.
También aparecen comentarios sobre la accesibilidad pastoral. Algunos visitantes sienten que la comunidad resulta “poco receptiva” con quienes buscan incorporarse por primera vez, una observación aislada pero que vale la pena tener en cuenta. Quienes planean acercarse por primera vez pueden informarse previamente sobre los horarios de misa y actividades, disponibles llamando al teléfono 0342 593-9221 o consultando en la web oficial.
El horario de atención al público es extenso en días hábiles: de martes a viernes abre de 8:00 a 19:00, los lunes permanece abierta hasta las 19:00, los sábados funciona en dos turnos (9:00 a 12:00 y 17:00 a 19:30) y los domingos el templo recibe a los fieles entre las 18:00 y las 20:00, y luego desde las 20:30 hasta la medianoche. El ingreso cuenta con accesibilidad para personas en silla de ruedas, un detalle importante para los fieles con movilidad reducida.
En definitiva, la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús ofrece una experiencia espiritual y cultural valiosa, tanto por su historia como por la riqueza de su patrimonio artístico y la fortaleza de su comunidad devocional. Es una capilla ideal para quienes buscan un espacio de recogimiento, para los devotos de San Expedito y para los amantes de la arquitectura que quieran conocer un edificio único en la Argentina. Como punto a considerar antes de acercarse, conviene verificar los horarios con anticipación y tener presente que algunas zonas del templo aún esperan una restauración definitiva. Para quienes disfruten de los santuarios con historia y quieran conectarse con una de las tradiciones religiosas más sentidas de Santa Fe, esta parroquia bien merece una visita.