Parroquia Nuestra Señora del Pehuén
AtrásLa Parroquia Nuestra Señora del Pehuén se ubica sobre la calle Calla Hue, en pleno corazón de Villa Pehuenia, Neuquén, y se ha convertido en uno de los puntos de referencia más singulares para quienes visitan esta localidad turística del sur argentino. Catalogada como una de las iglesias más auténticas de la región, esta capilla sorprende por su carácter sencillo, su calidez interior y la impronta cultural que se respira en cada rincón, producto del trabajo del sacerdote que la conduce y de la comunidad que la sostiene.
Para los viajeros que llegan a Villa Pehuenia atraídos por los paisajes del lago Aluminé y la belleza de los bosques de pehuenes, esta parroquia ofrece una pausa distinta, alejada del turismo convencional. Se trata de una capilla pequeña, construida en madera, con una estética rústica que dialoga perfectamente con el entorno cordillerano. Su ubicación en la ladera de una colina obliga a subir una pendiente para acceder, lo que la transforma también en un sitio con vista privilegiada del pueblo, tal como señalan quienes ya la han visitado y destacan especialmente su mirador como un detalle adicional que sorprende gratamente.
El sacerdote que atiende la parroquia se ha ganado un reconocimiento genuino entre los fieles y turistas. Quienes asisten a las misas coinciden en describir su estilo como cercano, cálido y muy lejano a los rituales fríos. Una de las particularidades más celebradas es que el propio párroco toca la guitarra y dirige los cantos durante la ceremonia religiosa, interpretando cada una de las canciones de la misa prácticamente de memoria. Este detalle convierte a la celebración en una experiencia íntima y distinta, que muchos asistentes recomiendan vivir al menos una vez.
En cuanto a los horarios de las misas, la información disponible indica que durante la temporada de verano (enero y febrero principalmente) se ofician los sábados a las 19 horas y los domingos también por la tarde, con variaciones según el año. Quienes han concurrido resaltan que las ceremonias también se transmiten por streaming, lo que permite participar a personas que no pueden acercarse físicamente. En temporada invernal, al tratarse de un destino con marcada estacionalidad turística, la frecuencia se reduce, por lo que es recomendable consultar previamente antes de planificar la visita.
El interior de la capilla mantiene una estética simple pero muy cuidada. Los detalles autóctonos presentes en la decoración, relacionados con la cultura mapuche y la cosmovisión pehuenche, son otro de los aspectos que los visitantes suelen destacar. El templo transmite una sensación de recogimiento y de conexión con el entorno natural, algo poco habitual en las iglesias más convencionales. La madera, la luz tenue y la disposición de los bancos invitan a la oración y a la reflexión, según relatan quienes se han tomado un momento para sentarse en su interior.
Otra característica singular que mencionan los visitantes es el vía crucis que rodea la parroquia. A diferencia de los clásicos recorridos con estaciones identificadas, aquí presenta un diseño particular, integrado al paisaje y a la topografía del cerro, que según las opiniones lo convierten en una experiencia más rica desde lo sensible y lo espiritual.
Respecto al acceso, la parroquia cuenta con entrada accesible para personas en silla de ruedas, un detalle importante que amplía la posibilidad de participar de las celebraciones a todos los fieles. Además, se mantiene abierta de manera permanente fuera de los horarios de misa, por lo que cualquier persona puede ingresar para rezar, encender una vela o simplemente recorrerla y apreciar su arquitectura.
En cuanto a los aspectos menos favorables, algunos visitantes han expresado quejas concretas que conviene tener en cuenta. Una de las más reiteradas se relaciona con la inconsistencia en los horarios de misa publicados: la información que aparece en distintos canales (la web, el cartel de la puerta y los dichos de vecinos) no siempre coincide, lo que ha generado que turistas se trasladaran hasta el lugar en días y horarios en los que finalmente no se ofició ceremonia alguna. Este punto genera frustración, especialmente en quienes viajan desde lejos y cuentan con poco tiempo en el destino.
Otra crítica recurrente tiene que ver con el contenido de una vitrina en el interior del templo, donde según varias voces se exhiben figuras y elementos que incluirían la imagen del Gauchito Gil junto a santos y ángeles propios de la tradición católica. Quienes han señalado esta situación argumentan que dicha inclusión no se condice con la doctrina de la Iglesia católica y que, además, abre un debate delicado sobre la superposición de creencias populares con la fe institucional. Es un punto que genera opiniones divididas entre los fieles y que la comunidad parroquial deberá evaluar en el futuro.
En el balance general, la Parroquia Nuestra Señora del Pehuén es una iglesia que vale la pena visitar, tanto para los católicos practicantes que quieran participar de una misa auténticamente distinta, como para los turistas que simplemente buscan conocer un sitio con identidad y significado dentro de Villa Pehuenia. La calidez de su sacerdote, la acústica y la atmósfera lograda con la guitarra, la calidad de su entorno natural y la experiencia del mirador la convierten en una propuesta casi obligada en cualquier recorrida por la zona. Como contrapartida, conviene confirmar previamente los horarios de las celebraciones y tener presente que la atención pastoral se concentra en la temporada estival, cuando el pueblo recibe la mayor cantidad de visitantes.
Si estás planeando una visita a Villa Pehuenia y querés incluir un momento de espiritualidad o simplemente conocer una capilla con personalidad propia, la Parroquia Nuestra Señora del Pehuén te espera en lo alto de la colina, con su madera cálida, sus cantos a guitarra y la hospitalidad de siempre.