Parroquia Nuestra Señora de Lourdes
AtrásLa Parroquia Nuestra Señora de Lourdes se erige como una de las iglesias más representativas del casco urbano de La Plata, ubicada frente a la Plaza Güemes, en la intersección de las calles 19 y 38. Este templo católico, que pertenece a la Arquidiócesis de La Plata, constituye un punto de referencia espiritual y arquitectónico para los vecinos del barrio y para los fieles que se acercan a venerar a la Virgen de Lourdes, patrona de los enfermos.
Construida hacia mediados del siglo XX, esta parroquia celebra su sólida trayectoria en la comunidad platense, habiendo conmemorado recientemente su 75° aniversario con actividades especiales y conciertos. Su fachada sobria y elegante combina líneas clásicas con detalles que la asemejan a una pequeña catedral, con un vitral que reproduce la imagen de la Virgen de Lourdes y un campanario que se divisa desde varios puntos del barrio. El acceso al templo cuenta con entrada adaptada para personas con movilidad reducida, lo que la convierte en un espacio inclusivo para todos los fieles.
Uno de los mayores atractivos de la parroquia es su patio frontal, donde se levanta la gruta dedicada a la Virgen de Lourdes. Este espacio al aire libre, rodeado de árboles y bancos, invita a la oración y la contemplación bajo la sombra de una parra que cubre parte del lugar. Dentro de la gruta, las figuras representan la tradicional aparición de la Virgen a Santa Bernardita en Francia, y constituye una réplica que muchos fieles visitan con devoción. Además, en el interior del templo se conserva una imagen restaurada de la Virgen junto a un trozo original de la piedra proveniente de la gruta de Lourdes en Francia, lo que le otorga un valor singular y un fuerte simbolismo para los creyentes.
La Parroquia Nuestra Señora de Lourdes se distingue por una historia particular que forma parte de la identidad mística de la ciudad de La Plata. Según relatan los feligreses más antiguos, en el año 1992 se habría aparecido la imagen de la Virgen en un blindex del templo, un hecho que los creyentes interpretan como una manifestación espiritual y que permanece vivo en la memoria colectiva del barrio. Este acontecimiento, sumado a la veneración diaria, convierte a la iglesia en un sitio de peregrinación para quienes buscan un espacio de recogimiento y conexión con lo sagrado.
En cuanto a la oferta de servicios religiosos, la parroquia celebra misas durante toda la semana, con horarios que se extienden principalmente por la mañana y la tarde. Los domingos se concentran las celebraciones más concurridas, en las que suele finalizar con la unción de los enfermos, una práctica que resalta la advocación mariana de Lourdes como patrona de quienes sufren dolencias. Los sacramentos que se administran en este templo incluyen el bautismo, la primera comunión, la confirmación, el matrimonio y la confesión, todos acompañados por un equipo pastoral cercano y dispuesto a acompañar a las familias en cada etapa.
El Colegio Nuestra Señora de Lourdes funciona anexado a la parroquia, lo que genera una comunidad educativa y religiosa profundamente vinculada. Esta simbiosis entre la escuela y la iglesia fortalece el sentido de pertenencia de muchas familias que han pasado por ambas instituciones a lo largo de generaciones. De hecho, varios feligreses relatan con emoción haber tomado su primera comunión o haber bautizado a sus hijos en este mismo templo, considerándolo parte esencial de su historia familiar.
La atención del sacerdote y de los colaboradores de la parroquia es otro de los aspectos que resaltan quienes la visitan. Las misas son caracterizadas por su calidez, mensajes claros y cercanos, especialmente durante los bautismos, donde el párroco imprime un tono ameno y familiar. El padre Gerardo, mencionado en numerosas experiencias compartidas por los fieles, ha sido reconocido por su sencillez y su vocación de servicio, y la llegada de un nuevo cura párroco ha generado expectativas positivas en la comunidad, que percibe un renovado impulso pastoral.
En el aspecto arquitectónico, la iglesia presenta una nave central con bancos para sentarse cómodamente y contemplar la imagen de la Virgen. Las ceremonias suelen sentirse íntimas y solemnes, gracias al silencio y la paz que predominan en el interior. El vitral con la advocación de Lourdes filtra la luz de manera especial, creando una atmósfera propicia para la oración. Quienes buscan un ambiente de recogimiento suelen encontrar en este templo un refugio espiritual donde apartarse del bullicio cotidiano.
La ubicación es otra de las ventajas de esta parroquia: al situarse frente a la Plaza Güemes, los fieles pueden combinar la visita al templo con un paseo por un espacio verde tradicional de La Plata. El barrio cuenta con accesos cómodos por dos avenidas principales y ofrece un entorno tranquilo, ideal para familias. Los horarios de atención de la secretaría parroquial se concentran de lunes a viernes en la mañana y parte de la tarde, mientras que los sábados se reduce a la mañana y los domingos la parroquia permanece cerrada en términos administrativos, aunque se mantienen las celebraciones litúrgicas.
No obstante, algunos fieles han señalado aspectos que merecen atención. En los últimos años se han reportado quejas sobre el estado de conservación de la gruta exterior, mencionando la presencia de agua estancada, falta de limpieza y un aspecto de abandono que consideran indigno de la advocación que representa. Esta situación ha generado tristeza entre los devotos, que solicitan una intervención para mantener en condiciones un espacio tan significativo. También se ha mencionado que en ciertos horarios se perciben ruidos provenientes del colegio contiguo, algo natural por la actividad escolar, aunque puede afectar la tranquilidad de quienes asisten a rezar en momentos de clase.
Otro punto que ha generado opiniones divididas es la decisión de no preservar el retablo original del templo, una decisión que algunos fieles lamentan desde el punto de vista patrimonial e histórico. La parroquia ha experimentado renovaciones a lo largo de los años que, si bien han modernizado las instalaciones, también han modificado elementos tradicionales que formaban parte de su identidad visual.
Para quienes buscan una parroquia donde participar de misas diarias, recibir sacramentos con un trato cercano y conectar con una comunidad activa, la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes ofrece una alternativa sólida en el centro de La Plata. Los devotos de la Virgen de Lourdes, los fieles de toda la ciudad y quienes deseen acercarse a conocer su historia y su gruta encontrarán en este templo un espacio abierto, con una feligresía cálida y una tradición que se mantiene viva después de más de siete décadas de servicio religioso.
Si planeas visitarla, te recomendamos consultar los horarios de misa actualizados en la entrada del templo y, si necesitas información sobre bautismos u otros sacramentos, acercarte a la secretaría parroquial en los días y horarios de atención. No olvides recorrer la gruta del patio frontal y detenerte un momento bajo los árboles: muchos fieles aseguran que es el rincón más sereno de toda la parroquia, un pequeño oasis de espiritualidad en plena ciudad de La Plata.