Directorio de Iglesias / Horarios de Misa / Parroquia “Natividad del Señor”
Parroquia “Natividad del Señor”

Parroquia “Natividad del Señor”

Atrás
Juan de Dios Mena 2284, S2000 Rosario, Santa Fe, Argentina
Atracción turística Iglesia Iglesia católica Parroquia
9.6 (23943 reseñas)

En el barrio José Ignacio Rucci de Rosario, Santa Fe, funciona la Parroquia Natividad del Señor, un templo que se ha convertido en uno de los puntos de peregrinación más concurridos de la Argentina. Ubicada en Juan de Dios Mena 2284, esta parroquia atrae a fieles de todo el país e incluso del extranjero, que llegan atraídos por la figura del padre Ignacio Peries, un sacerdote nacido en Sri Lanka conocido popularmente como cura sanador.

El complejo religioso cuenta con dos iglesias dentro del mismo predio, lo que permite absorber la enorme cantidad de público que se congrega, especialmente los fines de semana. La capilla principal, de construcción más antigua y de estilo neocolonial, alberga alrededor de 500 personas durante las celebraciones. Cuando se completa el cupo, los asistentes son dirigidos a una segunda capilla moderna, de planta semicircular y con una cúpula iluminada visible desde la calle, donde pueden seguir la misa a través de pantallas dispuestas para tal fin.

Las celebraciones centrales tienen lugar los sábados a las 18 horas y los domingos a las 9 y a las 18 horas, siendo estas últimas conocidas como misas de sanación. Quienes buscan una atención más personalizada pueden solicitar turno previo a través del sitio web oficial natividad.org.ar, especialmente para los días lunes a viernes. Este sistema de turnos está pensado para los enfermos que requieren una bendición individual con el padre, y suele agotarse con rapidez dada la alta demanda.

Uno de los elementos más distintivos de esta parroquia es la entrega de agua bendita. Los feligreses deben concurrir con un bidón limpio, preferentemente de 5 litros, que se vende en los comercios ubicados en las calles aledañas al templo. Una vez finalizada la misa, el padre Ignacio procede a la bendición individual de cada asistente, momento que muchos describen como profundamente conmovedor y transformador. Quienes lo han experimentado destacan la sensación de paz y la energía especial que se percibe en el lugar, especialmente durante la imposición de manos.

La organización de la parroquia merece una mención aparte. Un ejército de colaboradores, en su mayoría mujeres, se encarga de guiar al público, ubicarlos en las filas, indicarles los espacios y asistir a personas con movilidad reducida. El templo es accesible para sillas de ruedas y dispone de un ingreso adecuado. Sin embargo, la experiencia de visitar esta iglesia implica estar preparado para una jornada extensa: se recomienda llegar con varias horas de anticipación, ya que las filas se forman desde temprano y la espera bajo el sol o la lluvia puede ser agotadora.

En las inmediaciones del templo, los vecinos del barrio han montado una pequeña economía informal que gira en torno a la parroquia. Es posible alquilar sillas o reposeras para hacer más llevadera la espera, adquirir bidones vacíos, comprar estampitas, rosarios y otros objetos religiosos, e incluso conseguir comida y bebida en los kioscos y almacenes del barrio Rucci. Algunos visitantes llevan su propia silla plegable y su mate para amenizar la espera. También hay baños a colaboración en los locales cercanos.

Entre los aspectos más valorados por los fieles se encuentran la profunda sensación de paz interior que transmite el lugar, la amabilidad de los colaboradores y el carisma del padre Ignacio, a quien muchos definen como un ser de luz. Numerosos testimonios dan cuenta de mejoras en la salud, sanaciones y experiencias espirituales significativas luego de participar de las celebraciones. Para quienes no pueden viajar hasta Rosario, las misas se transmiten en vivo a través de plataformas digitales como YouTube, lo que permite seguir la ceremonia desde cualquier lugar del mundo.

No obstante, la visita a esta parroquia también presenta aspectos que pueden resultar incómodos para algunos asistentes. Las largas esperas, que en ocasiones superan las cuatro o cinco horas, representan un desafío físico importante, sobre todo para personas mayores, niños o quienes viajan desde lejos. Algunos visitantes han señalado que, en determinados días, los sanitarios disponibles resultan insuficientes para la cantidad de público. Asimismo, se han registrado casos en los que el padre Ignacio no oficia la misa por diversas razones y esta información no siempre se comunica con la debida anticipación, lo que genera frustración en quienes han viajado largas distancias.

Otro punto que genera opiniones divididas es el trato de algunos colaboradores, que en jornadas de alta concurrencia pueden mostrarse secos o expeditivos al momento de ubicar a las personas. Aunque la mayoría de los fieles destaca la predisposición y cordialidad del equipo organizador, existen relatos puntuales de situaciones donde el rigor en la organización se percibe como desprovisto de la calidez esperable en un templo. También se menciona que no se permite el uso de celulares durante la ceremonia, una medida que busca evitar interferencias en la transmisión pero que algunos encuentran restrictiva.

Para quienes deseen concurrir por primera vez, es recomendable planificar la visita con tiempo: verificar los horarios actualizados en la página web o redes sociales, llevar ropa cómoda, calzado apropiado, protector solar o abrigo según la estación, un bidón vacío, algo de dinero en efectivo para los servicios del barrio y, sobre todo, predisposición espiritual. Es importante tener presente que, en caso de no conseguir turno, igualmente se puede asistir a las misas de los sábados y domingos sin, aunque la fila será inevitable.

La Parroquia Natividad del Señor representa, en definitiva, un fenómeno religioso y social fuera de lo común en el panorama argentino. Para los creyentes, es un espacio donde la fe se vive con intensidad y donde muchos encuentran respuestas a sus pedidos de oración y sanación. Para los turistas o curiosos, constituye una expresión cultural y arquitectónica singular, con su cúpula iluminada y su fachada llamativa que sobresalen en el barrio Rucci. Más allá de las críticas puntuales, la experiencia en esta parroquia suele dejar una huella profunda en quienes la transitan, ya sea por la espiritualidad del encuentro con el padre Ignacio, por el clima de recogimiento que se respira en sus capillas o por el sentido de comunidad que se genera entre los miles de feligreses que semana a semana se acercan en busca de consuelo y esperanza.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos