Parroquia Madre Admirable
AtrásLa Parroquia Madre Admirable se ubica sobre la calle Arroyo 917, en el barrio porteño de Retiro, a pocas cuadras del límite con Recoleta. Es una de las iglesias católicas más singulares del centro de Buenos Aires por su tamaño reducido, su espíritu franciscano y una historia atravesada por un hecho trágico que la marcó para siempre. Funciona como parroquia abierta a la comunidad desde 1983, cuando fue declarada como tal por el Arzobispado de Buenos Aires, y conserva un aura de recogimiento que la diferencia de los templos más monumentales de la zona.
Su origen se remonta a 1920, cuando Concepción Unzué de Casares, siguiendo el mandato testamentario de sus abuelos, compró una casa ubicada en Arroyo y Suipacha para construir una obra social destinada a los más necesitados. Ese mismo año fundó la primera congregación de hermanas franciscanas bajo la advocación de Mater Admirabilis, dedicada a la asistencia de los sectores vulnerables. El templo fue bendecido en 1938 y durante décadas funcionó como convento e iglesia anexa. Recién en 1982 la congregación se retiró y entregó la obra al Arzobispado, que un año más tarde la elevó al rango de parroquia plena.
El edificio tiene una arquitectura sobria, cercana a una capilla tradicional más que a una iglesia de gran porte. Quienes la visitaron destacan el altar majestuoso, donde se alza la imagen de la Virgen bajo la advocación de Madre Admirable, junto a una talla de San José en madera, la figura del Santo Cura Brochero y un Sagrario con Cristo crucificado que invita a la oración silenciosa. A un costado se dispone una pequeña capilla lateral con reclinatorios pensados para la oración individual, algo que quienes buscan lugares para rezar en Buenos Aires suelen valorar especialmente.
Uno de los rasgos más celebrados de este templo son sus vitrales. La explosión del 17 de marzo de 1992 a las 14:47, cuando un atentado con explosivos destruyó la Embajada de Israel ubicada justo enfrente, destrozó todas las vidrieras que ornamentaban el templo. Aunque el edificio fue reconstruido rápidamente, los vitrales tardaron siete años en volver a instalarse y recién se reinauguraron en 1999. Hoy funcionan como testimonio de resiliencia y se cuentan entre los más fotogénicos del barrio, atrayendo a turistas y vecinos que se acercan para conocerlos. En el lugar donde estaba la sede diplomática se levantó la Plaza Israel, que aporta un marco verde inusual para una iglesia urbana.
El colegio parroquial forma parte indivisible del complejo. Funciona anexo al templo y es mencionado con frecuencia entre las familias que buscan colegios con formación católica en Buenos Aires. Quienes pasaron por la institución resaltan el nivel académico y la educación en valores, además de la ventaja de tener la iglesia como espacio de formación espiritual. La parroquia Madre Admirable, además, ofrece catequesis para niños los martes de 18 a 19.30, un servicio muy solicitado por padres del barrio.
En cuanto a la oferta pastoral, la iglesia sostiene una agenda sostenida de celebraciones: misa diaria a las 19.30, misa de sábado a las 19, celebraciones dominicales, confesiones durante la misa y una misa en inglés pensada para la comunidad angloparlante de Recoleta y Retiro. También organiza viajes a Tierra Santa con acompañamiento sacerdotal, una propuesta poco frecuente entre las parroquias porteñas. La acústica del templo, según varios asistentes, es notablemente buena, lo que la convierte en escenario habitual de conciertos y recitales corales. Cuenta con un órgano destacado y un coro dirigido durante años por Claudio Messina, citado por la comunidad como uno de los mejores de la zona.
Un detalle práctico que los feligreses agradecen es la sala contigua destinada a familias con niños pequeños: allí se puede seguir la misa a través de dos pantallas de alta nitidez con sonido amplificado, mientras los más chicos cuentan con mesas, sillas pequeñas y espacio para jugar. Es un recurso que la distingue frente a otras iglesias donde la experiencia con chicos resulta más incómoda. En esa misma sala funcionan los puntos de donación de Cáritas, lo que facilita la colaboración con los más necesitados, manteniendo vivo el espíritu original con el que fue fundada la obra.
Para quienes buscan horarios de misa en Retiro o misas en Recoleta, el templo tiene puertas abiertas de lunes a viernes de 7.30 a 13.00 y de 14.00 a 20.30; los sábados de 9.30 a 12.30 y de 16.00 a 20.30; y los domingos de 9.00 a 13.00 y de 17.00 a 20.30. La entrada sobre calle Arroyo es accesible para personas con movilidad reducida. El teléfono de contacto es 011 4393-0137 y cuenta con sitio web propio, aunque algunos usuarios han señalado que la página no publica los horarios actualizados de misas, una deficiencia menor pero molesta para quienes quieren planificar su visita.
Como aspecto menos favorable, varios visitantes mencionan que durante los operativos por COVID fue necesario sacar turno previo por la web para ingresar al templo, con un cupo limitado a 30 personas. En ese contexto, la atención de la encargada de controlar el acceso fue calificada como poco cordial, un punto que la comunidad espera que se revierta. También se han registrado críticas puntuales al ritmo de algunas misas, percibidas como algo extensas, y alguna valoración que describe al templo como una parroquia “común” sin demasiados atractivos más allá de su historia. Quienes buscan un templo imponente tipo Catedral pueden encontrarla pequeña; quienes priorizan la intimidad y el recogimiento, en cambio, la consideran ideal.
El vínculo con el atentado a la embajada de Israel sigue siendo parte inseparable de su identidad. Varios feligreses recomiendan visitarla precisamente por esa huella histórica, que se percibe en los vitrales restaurados, en la placa conmemorativa y en la plaza que rinde homenaje a las víctimas en la vereda de enfrente. Es, en definitiva, una iglesia con historia que combina patrimonio, espiritualidad franciscana, una escuela parroquial activa y una fuerte labor social con los más necesitados. Si querés conocer una parroquia distinta en pleno centro porteño, con misa diaria, propuestas en inglés y un coro de referencia, la Madre Admirable sigue siendo una cita obligada del barrio.