Parroquia del Santísimo Calvario y Nuestra Señora del Líbano
AtrásLa Parroquia del Santísimo Calvario y Nuestra Señora del Líbano ocupa un lugar singular dentro del patrimonio religioso de la Provincia de Buenos Aires. Ubicada en la calle Padre M. Ashkar 500, en la localidad de Villa Lynch, Partido de General San Martín, esta iglesia de rito maronita se distingue por su arquitectura de estilo barroco, sus vitraux cuidadosamente elaborados y, sobre todo, por los murales que recubren sus paredes interiores, una verdadera rareza dentro de las parroquias católicas de la zona norte del Gran Buenos Aires.
El edificio ha sido declarado Monumento Histórico Provincial, lo que da cuenta de su valor arquitectónico y cultural. Quienes la visitan suelen destacar la imponencia de su fachada y el ambiente de recogimiento que se percibe apenas se cruza el umbral. La iglesia está construida en materiales tradicionales y conserva detalles ornamentales que la diferencian de otras capillas y templos de la región. En el interior, las pinturas murales narran escenas de la historia de la Salvación, un recurso artístico poco frecuente en las parroquias argentinas y que convierte a este templo en una visita obligada para los amantes del arte sacro.
Como parroquia maronita, celebra el rito propio de esta comunidad católica de tradición oriental, ligada históricamente a la Iglesia libanesa. Los feligreses que concurren a las misas resaltan que la liturgia tiene un carácter particular, distinto al rito romano habitual, con cantos en distintos momentos y una participación activa de la comunidad. Quienes se acercan por primera vez suelen sorprenderse gratamente con la calidez de la ceremonia. Las misas principales se celebran los domingos a las 11 y 19 horas, según comentan los asistentes, y existe también una misa carismática los cuartos domingos de cada mes a las 18.30, una opción para quienes buscan una celebración con mayor expresividad.
Además de las misas dominicales, la parroquia ofrece otras propuestas de culto y espiritualidad. Los martes a las 20 horas funciona un grupo de oración, abierto a toda la comunidad, donde los participantes comparten reflexiones y peticiones. Esta iglesia también es sede habitual de sacramentos como el bautismo, la Primera Comunión, la Confirmación, el casamiento y los responso exequiales. Familias que han pasado por estos momentos en el templo suelen destacar la atención de los diáconos y sacerdotes, así como la contención que brindan en situaciones sensibles. Un detalle llamativo es que, en algunos bautismos, los niños reciben el agua estando boca abajo, una modalidad distinta que varios padres valoran por lo respetuosa y amable con los bebés.
El templo está abierto durante gran parte de la semana. Según la información publicada, la parroquia recibe visitantes los martes, jueves, viernes, sábados y domingos prácticamente durante todo el día, mientras que los lunes y miércoles permanece cerrada. El acceso para personas con movilidad reducida está garantizado, ya que la entrada cuenta con rampas y condiciones de accesibilidad. Para quienes necesiten contactarse con la iglesia, el teléfono disponible es el 011 4755-3661.
La parroquia está estrechamente vinculada al colegio que funciona en sus instalaciones, por lo que muchas familias del barrio la conocen desde la infancia. Vecinos de Villa Lynch relatan que asisten a las misas dominicales y que la comunidad de feligreses se caracteriza por ser muy unida. La iglesia suele ser elegida también para recitales y encuentros corales, dado que su acústica y su ambientación realzan cualquier interpretación musical. Quienes han concurrido a alguno de estos eventos coinciden en señalar que el cuidado del templo, tanto en su estructura como en sus detalles decorativos, es notable y se mantiene a lo largo del tiempo.
En el barrio, esta parroquia es conocida cariñosamente como “la iglesia del chivo”, un apodo histórico que quedó en la memoria de los vecinos y que refleja el carácter cercano de la comunidad con sus sacerdotes. La calle donde se emplaza lleva el nombre de Padre Manuel Ashkar, uno de los religiosos que dejó huella en la vida de la iglesia y del Partido de San Martín. Este detalle le otorga al templo un anclaje barrial muy fuerte: no se trata solo de un edificio patrimonial, sino de un punto de referencia para los habitantes de Villa Lynch.
Como toda parroquia con muchos años de servicio, también ha recibido algunas observaciones por parte de los visitantes. Una de las críticas recurrentes es la falta de información clara sobre los horarios de atención y de misas, lo que puede generar inconvenientes para quienes no son del barrio y se acercan por primera vez. Otro punto señalado, aunque de manera aislada, refiere al trato recibido por parte de alguno de los sacerdotes que han pasado por la iglesia, con experiencias puntuales que no reflejan la opinión general. A pesar de estos comentarios, la mayoría de quienes han compartido su experiencia destacan la amabilidad del equipo pastoral, la belleza del templo y la calidad de las homilías.
Para quienes están planeando visitar una iglesia distinta a las convencionales en la zona norte del Gran Buenos Aires, la Parroquia del Santísimo Calvario y Nuestra Señora del Líbano representa una alternativa cargada de identidad. Su condición de Monumento Histórico Provincial, sus murales únicos, sus vitraux y su pertenencia al rito maronita la convierten en un templo que combina fe, arte y memoria. Si te interesa conocer una parroquia con historia, participar de un grupo de oración, asistir a una misa carismática o simplemente recorrer sus paredes para contemplar las pinturas, acercarte a Padre M. Ashkar 500 puede ser una experiencia significativa.
Antes de concurrir, se recomienda confirmar los horarios de las celebraciones litúrgicas y de las actividades comunitarias, ya que pueden variar según la época del año. La iglesia abre sus puertas a creyentes, turistas y curiosos que quieran descubrir una de las capillas con mayor personalidad del Partido de San Martín, un templo que sigue vivo, en diálogo con su comunidad y abierto a quienes deseen conocer el culto maronita en plena Provincia de Buenos Aires.