Capilla San Rafael
AtrásLa Capilla San Rafael, ubicada sobre la calle José Bernaldes Polledo 2060, en Rafael Castillo, Partido de La Matanza, Provincia de Buenos Aires, es una de las construcciones religiosas más emblemáticas y antiguas de toda la zona oeste del conurbano bonaerense. Inaugurada en 1912, esta parroquia ostenta el título de ser la primera iglesia del Partido de La Matanza, motivo por el cual fue declarada monumento histórico y reconocido patrimonio histórico del distrito. Su relevancia trasciende lo meramente arquitectónico, ya que representa un eslabón vivo entre el pasado rural de la región y la identidad espiritual de las nuevas generaciones que la visitan cada semana.
La historia de este templo se remonta a los primeros años del siglo XX, cuando las tierras donde hoy se erige pertenecían a la familia de Mariquita Sánchez de Thompson, figura clave de la historia argentina. Con el correr de las décadas, la capilla se transformó en el corazón espiritual de Rafael Castillo, una localidad que creció a su alrededor y que encuentra en este edificio de más de cien años un símbolo identitario para sus feligreses. Quienes se acercan a conocerla pueden percibir en sus muros esa carga histórica que la distingue entre las decenas de iglesias modernas que proliferaron en la zona con el paso del tiempo.
En la actualidad, la Capilla San Rafael depende del Obispado de Gregorio de Laferrere, jurisdicción que anteriormente pertenecía a la diócesis de San Justo. La administración quedó en buena medida en manos de los propios feligreses, quienes mantienen viva la llama del templo a través de diversas actividades pastorales y sociales. La parroquia no solo cumple con la celebración habitual de misas, sino que también funciona como punto de encuentro para la comunidad, ofreciendo espacios de formación, contención y participación activa para vecinos de todas las edades.
Uno de los aspectos más valorados por quienes concurren a este templo es la oferta de catequesis para niños, jóvenes y adultos, una preparación previa a la recepción de los distintos sacramentos como la primera comunión, la confirmación y el bautismo. Varios feligreses que fueron bautizados en esta iglesia durante su infancia continúan vinculados a ella, ya sea a través del acompañamiento de sus hijos o de la participación en las distintas comisiones que sostienen el funcionamiento cotidiano de la parroquia. Quienes necesiten solicitar constancias de bautismo o realizar otros trámites eclesiásticos, pueden acercarse directamente a la secretaría de la capilla para recibir orientación.
Otro espacio destacado dentro del predio de la Capilla San Rafael es el grupo de Scouts, una propuesta educativa y recreativa que nuclea a decenas de chicos y adolescentes del barrio. Esta actividad, impulsada por la comunidad de la iglesia, se convirtió en una de las más queridas por las familias que buscan para sus hijos un espacio de formación en valores, contacto con la naturaleza y vínculos de amistad duraderos. Las reuniones del grupo Scout suelen sumar gran cantidad de participantes, lo que convierte a la parroquia en un polo de referencia para la juventud de Rafael Castillo.
Dentro del mismo terreno de la Capilla San Rafael funciona también una cancha de fútbol 5 que se puede alquilar. Esta iniciativa surgió como una estrategia para generar recursos económicos propios y colaborar con los gastos de mantenimiento del templo. Para los vecinos y visitantes que quieran sumarse a colaborar con la preservación de este monumento histórico, el alquiler de la cancha representa una alternativa concreta y accesible. Además, quienes acudan a participar de los distintos eventos deportivos tendrán la oportunidad de conocer de cerca la iglesia y su propuesta comunitaria, generando un vínculo directo con este rincón tan especial de La Matanza.
Todos los sábados, en los alrededores de la Capilla San Rafael, se lleva adelante una feria popular conocida como “feria de caritas”, donde los asistentes pueden encontrar ropa en excelente estado, a precios accesibles y con una enorme variedad de propuestas. Esta feria, organizada con el apoyo de la comunidad de la parroquia, se transformó en una cita obligada para los vecinos de Rafael Castillo y de localidades cercanas, que aprovechan la jornada para realizar compras, socializar y, de paso, conocer el estado actual de la iglesia. Muchas personas se acercan especialmente a recorrer la feria y luego aprovechan para visitar el templo y participar de alguna de las actividades programadas.
Entre los aspectos a considerar a la hora de planificar una visita, es importante mencionar que la Capilla San Rafael atravesó períodos difíciles de abandono y deterioro edilicio que quedaron registrados en distintos testimonios de vecinos y antiguos feligreses. Diversos visitantes recuerdan que durante las décadas de los años setenta y ochenta, el templo sufrió un progresivo deterioro como consecuencia de la falta de inversión y mantenimiento. Aunque la situación mejoró con el tiempo, lo cierto es que la iglesia aún requiere obras de restauración de cierta envergadura para recuperar por completo el esplendor de sus orígenes. Algunos feligreses han señalado que la combinación de un presupuesto acotado y la dependencia del obispado complica la concreción de proyectos más ambiciosos para poner en valor el patrimonio.
Otra cuestión que merece atención es la pintura exterior del templo, que ha sido motivo de opiniones divididas entre los concurrentes. Mientras algunas personas valoran la estética actual de la fachada, otros consideran que la elección de colores no respeta el carácter histórico de la capilla, lo que reabre el debate sobre la necesidad de intervenciones que contemplen la participación de profesionales especializados en patrimonio arquitectónico. Esta situación pone en evidencia la complejidad de administrar una iglesia centenaria con recursos limitados y la importancia de generar consensos dentro de la comunidad para llevar adelante cualquier tipo de modificación en el edificio.
Para quienes buscan una parroquia donde participar activamente, la Capilla San Rafael ofrece múltiples posibilidades de voluntariado. La organización de la feria, el acompañamiento en la catequesis, el sostén del grupo Scout, la colaboración con la distribución de ropa y alimentos a familias necesitadas, y el mantenimiento general del templo son solo algunas de las áreas donde se necesita sumar manos. Involucrarse en estas tareas permite no solo contribuir a la preservación de un monumento histórico, sino también fortalecer los lazos con la comunidad y vivir de manera más profunda la fe cristiana.
Antes de acercarse por primera vez, los potenciales visitantes deben tener en cuenta algunos datos prácticos. La Capilla San Rafael se encuentra en una zona de clase media baja de Rafael Castillo, sobre la calle José Bernaldes Polledo, a unas cinco o seis cuadras de la avenida Carlos Casares. Si bien el templo se conserva en pie y mantiene su actividad, las condiciones de mantenimiento del edificio varían según la época del año, por lo que se sugiere consultar previamente por la realización de misas especiales, bautismos comunitarios, o eventos abiertos al público en general. La parroquia suele abrir sus puertas en horarios cercanos a la celebración de los oficios, y para consultas específicas sobre trámites o actividades, lo más recomendable es acercarse directamente a la capilla o contactarse con los referentes de la comunidad.
En definitiva, la Capilla San Rafael representa una parada ineludible para los amantes de la historia, la arquitectura religiosa y la vida parroquial de la Provincia de Buenos Aires. Su condición de primera iglesia de La Matanza, su legado vinculado a la familia Sánchez de Thompson, y su rol activo dentro de la comunidad actual la convierten en una parroquia con una identidad única dentro del partido. Quienes decidan visitarla, ya sea para participar de una misa, recorrer la feria de los sábados, sumarse al grupo Scout o simplemente apreciar su valor patrimonial, encontrarán un templo abierto, con gente comprometida y una historia de más de un siglo digna de ser conocida y preservada.