Capilla San Genaro
AtrásLa Capilla San Genaro es un templo católico de barrio ubicado en la calle Mariano Ezpeleta 2551, en la localidad de Martínez, partido de San Isidro, Provincia de Buenos Aires. Funciona como uno de los centros misionales de la Parroquia Resurrección del Señor de Martínez, de la cual depende pastoralmente. Su origen está ligado al crecimiento demográfico de la zona y a la necesidad de acercar la vida sacramental a los vecinos que vivían lejos del templo principal, algo muy común en las décadas en que esta franja del norte bonaerense se expandió como zona residencial.
El edificio responde al modelo de capilla de barrio: una construcción sobria, de líneas simples, sin grandes ornamentos ni retablos elaborados. Quienes la han visitado suelen describirla como un espacio cálido y luminoso, con una nave principal que resulta suficiente para celebrar bodas, bautismos y otras ceremonias con una concurrencia moderada. Esta sencillez estética tiene un lado positivo: crea un ambiente íntimo y cercano, donde los fieles no se sienten abrumados por la distancia de un templo monumental. Sin embargo, también genera opiniones divididas, ya que algunos visitantes perciben las instalaciones como precarias o con poco mantenimiento exterior, algo que puede chocar con las expectativas de quienes esperan una iglesia con mayor despliegue arquitectónico.
Uno de los puntos fuertes de la Capilla San Genaro es la variedad de actividades pastorales que se ofrecen a lo largo de la semana. Funciona allí un espacio de catequesis para la preparación de los sacramentos, se administran las confirmaciones y se reúne periódicamente un grupo de ALCO (Adoradores de la Liga de la Comunión), una tradición de oración eucarística muy arraigada en el ámbito católico. A esto se suma el rezo del rosario semanal y la presencia de Cáritas parroquial, una rama de acción social que canaliza la ayuda a familias del barrio en situación de vulnerabilidad. La comunidad que se ha formado en torno a estas propuestas es descrita por los propios asistentes como unida y comprometida, con un fuerte sentido de pertenencia que se transmite de generación en generación.
El templo cuenta además con un jardín de infantes parroquial que funciona en doble jornada. Es uno de los servicios más valorados por los vecinos, ya que ofrece a los chicos una propuesta educativa con valores cristianos, buena alimentación y un trato cercano por parte de las docentes. Varias familias han destacado la calidad humana del personal y el ambiente familiar del establecimiento, lo que convierte a la capilla no solo en un lugar de culto, sino también en un polo educativo y social de referencia para el barrio.
La vida litúrgica gira principalmente en torno a la misa dominical, que se celebra los domingos a las 10 de la mañana, aunque algunas referencias históricas mencionan también el horario de las 10:30. La fiesta patronal constituye otro momento clave del calendario: se realiza en septiembre en honor a San Genaro, santo de origen napolitano conocido popularmente como San Jenaro, cuya devoción está muy extendida en el sur de Italia y en la colectividad italiana de la Argentina. Durante esa jornada la comunidad se reúne para celebrar con misa solemne, procesiones, feria de platos y actividades recreativas que fortalecen los lazos entre los vecinos. Quienes han participado en ediciones anteriores coinciden en que se trata de una verdadera fiesta popular, donde conviven lo religioso y lo festivo.
El coro que acompaña las celebraciones es otro aspecto resaltado por los asistentes, con voces comprometidas que aportan calidez a las liturgias. El trato del párroco y de los referentes de los distintos grupos suele describirse como cercano y amable, lo que favorece la integración de quienes se acercan por primera vez en busca de un espacio de contención o de participación comunitaria.
En cuanto a la accesibilidad, la Capilla San Genaro cuenta con entrada adaptada para personas en silla de ruedas, un detalle que no es menor y que la ubica por encima de muchos templos antiguos del área metropolitana que todavía presentan barreras arquitectónicas. Esto facilita la participación de adultos mayores y de personas con movilidad reducida en las distintas actividades programadas.
Entre los aspectos a mejorar, además de la mencionada impresión de precariedad que perciben algunos visitantes en la fachada y los exteriores, podría señalarse la necesidad de mayor difusión de los horarios y actividades más allá del círculo parroquial. Quienes no son del barrio suelen enterarse de la existencia de este espacio por recomendación, ya que la presencia digital y la señalización no siempre alcanzan para convocar a nuevos participantes. La oferta de misas semanales, más allá del domingo, también podría ampliarse para responder a la demanda de fieles que buscan celebrar entre semana.
En síntesis, la Capilla San Genaro de Martínez es una parroquia barrial en el sentido más genuino del término: un templo chico, con una comunidad activa, múltiples servicios religiosos, sociales y educativos, y una identidad fuerte sostenida por sus vecinos. Si buscás un lugar cercano para participar en la misa dominical, sumar a tus hijos al jardín de infantes, iniciar la catequesis para la confirmación, colaborar con Cáritas o simplemente sumarte al rezo del rosario semanal, acercarte a Mariano Ezpeleta 2551 puede ser el primer paso para integrarte a una comunidad que, según quienes la integran, te recibe con los brazos abiertos y con la calidez que caracteriza a las capillas de toda la vida.