Capilla Mater Ter Admirabilis – Schoenstatt
AtrásLa Capilla Mater Ter Admirabilis, dependiente del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, se ubica sobre la calle Talcahuano 2667, en la zona de Lanús Oeste, dentro del área metropolitana sur de la Provincia de Buenos Aires. Se trata de un templo de dimensiones reducidas pero cargado de un valor histórico y espiritual que lo posiciona como una de las capillas más singulares de la región, muy distinto a lo que suelen ofrecer las parroquias tradicionales del conurbano bonaerense.
La historia de este templo se remonta a más de siete décadas, cuando la comunidad católica de origen alemán levantó el edificio en un barrio que, por aquel entonces, apenas contaba con algunas casas y calles de tierra. A lo largo de los años, la capilla no solo funcionó como lugar de culto, sino que también albergó un servicio de enfermería, un jardín de infantes y hasta proyecciones de películas para los chicos del vecindario los domingos por la tarde. Esta polivalencia comunitaria da cuenta del rol social que ha desempeñado desde sus orígenes, actuando como punto de encuentro para los fieles y vecinos del lugar.
El nombre “Mater Ter Admirabilis” corresponde a una advocación de la Virgen María que identifica a una de las capillas más representativas del Movimiento de Schoenstatt. Este movimiento, fundado por el sacerdote alemán José Kentenich a principios del siglo XX, tiene como eje central la devoción mariana y la formación espiritual de sus miembros. Precisamente, el sacerdote José Kentenich, fundador de la obra, tuvo presencia directa en este templo, lo que le otorga una relevancia particular para los fieles del movimiento y para quienes se interesan por la historia del catolicismo del siglo XX. Por este motivo, la capilla es considerada un santuario de referencia para las comunidades schoenstattianas de Argentina y de América Latina.
Actualmente, las celebraciones litúrgicas se concentran en horarios puntuales que es conveniente conocer antes de acercarse. La misa principal se celebra los sábados a las 16:30 horas, oficiada por el Padre Alejandro, quien es el sacerdote referente de la comunidad. Además, el primer domingo de cada mes se lleva a cabo una eucaristía alrededor de las 10 de la mañana, y el día 18 de cada mes -fecha significativa para el calendario schoenstattiano- se realiza otra celebración a las 18 horas. Esta periodicidad restringida es uno de los aspectos que el visitante debe tener en cuenta, ya que el templo no funciona como una parroquia convencional con misa diaria, sino que responde a una dinámica propia del movimiento.
Para quienes buscan un espacio de oración íntima y recogidos, esta capilla ofrece exactamente eso. Quienes la han visitado destacan su atmósfera cálida y su tamaño contenido, lo que la convierte en un sitio ideal para la oración personal y la meditación. A diferencia de las grandes iglesias céntricas de Buenos Aires, aquí la sensación es de cercanía y familiaridad. Los feligreses resaltan la amabilidad de la comunidad y la disposición de quienes la custodian para recibir a los visitantes y responder consultas, algo que se repite en los comentarios de quienes han pasado por el lugar.
Uno de los puntos fuertes de la Capilla Mater Ter Admirabilis es, sin duda, su carga simbólica para los miembros del Movimiento de Schoenstatt. Estar en un templo donde estuvo el fundador del movimiento genera una experiencia espiritual particular. Para los schoenstattianos, peregrinar hasta este punto de Lanús Oeste implica conectar con las raíces de su fe y renovar el vínculo con la “Mater”, como denominan a la Virgen María dentro de la espiritualidad del movimiento. Esta impronta lo diferencia claramente de otras iglesias y parroquias del partido de Lanús.
En cuanto a la accesibilidad, la capilla se encuentra bien ubicada para los vecinos de Lanús, Remedios de Escalada y zonas aledañas, aunque quienes lleguen desde otras partes del Gran Buenos Aires deberán considerar los tiempos de viaje. Para contactarse con la comunidad, se puede llamar al teléfono 011 2869-0533. No se trata de un templo con atención turística permanente, por lo que llamar previamente resulta recomendable para confirmar horarios de celebración o visitas.
Entre los aspectos positivos que resaltan los fieles y visitantes se encuentran la calidez humana de la comunidad, el cuidado del edificio histórico, la tranquilidad del entorno y la oportunidad de participar de la eucaristía en un ambiente reducido y participativo. La presencia estable del Padre Alejandro como sacerdote referente también es valorada positivamente, dado que permite un vínculo cercano entre el pastor y los fieles, algo que en las grandes parroquias suele ser más difícil de conseguir.
Por el lado de las limitaciones, conviene mencionarlas con claridad. La frecuencia reducida de misas (apenas dos o tres por mes) puede ser un inconveniente para quienes buscan una parroquia de asistencia cotidiana. Quienes necesiten sacramentos como bautismos, casamientos o confesiones frecuentes probablemente deberán recurrir a otras iglesias de la zona, ya que esta capilla está más orientada a la celebración eucarística puntual y a la oración comunitaria que a la atención parroquial integral. Asimismo, el espacio reducido implica que en fechas especiales la concurrencia puede verse limitada.
Otro punto a considerar es que, al estar vinculada a un movimiento apostólico específico, la liturgia y el estilo de celebración pueden diferir de los de una parroquia diocesana tradicional. Quienes estén familiarizados con el carisma schoenstattiano se sentirán plenamente identificados, mientras que los fieles de otras realidades eclesiales pueden encontrar particularidades en la dinámica de los encuentros. Esto no es un defecto, sino una característica propia del templo, pero vale la pena tenerlo presente antes de la primera visita.
Para los fieles católicos de la zona sur del Gran Buenos Aires, la Capilla Mater Ter Admirabilis representa una opción válida para mantener viva la práctica de la oración y participar de la eucaristía en un marco de recogimiento. Para los schoenstattianos, es prácticamente una parada obligada al momento de recorrer los santuarios vinculados a su movimiento en Argentina. Y para quienes simplemente buscan un lugar tranquilo donde hacer un momento de oración personal, el templo de Talcahuano 2667 puede convertirse en una hallazgo agradable dentro del paisaje eclesial del conurbano bonaerense.
Antes de acercarse, lo más prudente es comunicarse al teléfono de la capilla para confirmar los horarios de las próximas celebraciones y, si se pertenece al Movimiento de Schoenstatt, consultar sobre actividades específicas de la comunidad. De este modo, la visita podrá aprovecharse al máximo, ya sea para participar de una misa, para conocer un templo con historia, o simplemente para disfrutar de un rato de paz interior en un rincón singular de la iglesia católica argentina.