Iglesia San Francisco de Asís
AtrásLa Iglesia San Francisco de Asís de Yavi constituye una de las iglesias coloniales más impactantes del norte argentino, un monumento cargado de historia que data del año 1690 y que ha sido declarado Monumento Nacional. Ubicada en plena puna jujeña, a unos 20 kilómetros de La Quiaca, esta parroquia representa un punto ineludible para quienes recorren los caminos del altiplano y buscan conectar con el pasado colonial de la Argentina.
Construida como capilla palatina vinculada a la Casa de los Marqueses del Valle de Tojo, el templo funciona desde hace más de tres siglos como eje espiritual y cultural del pueblo de Yavi. Su fundación se relaciona con el poder que los Marqueses ejercieron en la región durante la colonia, y aún hoy el edificio mantiene su estructura original casi intacta, con intervenciones puntuales que se limitaron al reemplazo del techo.
Una arquitectura que sobrevive al tiempo
El templo se levanta sobre dos gruesos muros de adobe que sostienen un artesonado construido con madera de cardón, atado con tientos de cuero, una técnica propia de la zona. Sus dimensiones resultan notables: 7,50 metros de alto, 5,50 metros de ancho y 22 metros de largo, con un coro alto y largo que se extiende a lo largo de la nave principal.
Uno de los elementos más llamativos son sus ventanas, elaboradas con mármol ónix en lugar de vidrio, una rareza patrimonial que permite el ingreso de una luz cálida y tamizada al interior del recinto. La torre, adosada al templo, es la construcción más alta del pueblo y le otorga presencia visual en todo el poblado, dominando el horizonte de la puna.
El tesoro artístico en su interior
Dentro de la iglesia se conservan tres retablos de estilo barroco peruano tallados en madera y cubiertos con pan de oro, dos ubicados en las naves y el tercero en la Capilla de las Ánimas. Estos retablos fueron realizados en el Cusco y representan un patrimonio artístico invaluable para la región. Originalmente las piezas estaban revestidas en oro macizo, pero fueron saqueadas durante la colonia, y hoy lo que se observa es pintura dorada que imita el oro original.
Las naves albergan pinturas al caballete del maestro Mateo Pizarro, datadas en el siglo XVIII, además de cuatro pinturas originales de la escuela cusqueña del siglo XVII y otras más actuales que acompañan el conjunto. El sagrario es una verdadera joya arquitectónica: en su interior se decoró con espejos venecianos y una fina lámina de alabastro que proyecta la luz al abrirse las pequeñas puertas del mismo, generando un efecto visual único.
A la derecha de la nave se ubica un púlpito exquisitamente tallado con madera dorada, que da paso al arco que comunica con la Capilla de las Ánimas. Esta capilla fue construida en sufragio de los Marqueses de Tojo y su familia, y contiene una talla de Cristo Crucificado acompañado por imágenes de la Virgen María y San Juan, constituyendo un pequeño templo dentro del templo.
La Virgen del Rosario y la Sorpresa de Yavi
En el altar mayor se venera la imagen de la Virgen del Rosario, cuya advocación surgió como agradecimiento de los pobladores sobrevivientes de la Sorpresa de Yavi de 1816, quienes regresaron tras un largo cautiverio en manos de los realistas en Potosí y el Perú, luego de la derrota independentista. La imagen central quedó así como símbolo de fe y resistencia para toda la comunidad.
A los pies del altar mayor existe un túnel que se vincula con un sistema de comunicación con la Casa de los Marqueses, aunque también se interpreta como una posible cripta donde descansaron los restos de los Marqueses y sus descendientes, quienes tenían el derecho eclesiástico de ser sepultados allí en carácter de fundadores y benefactores del templo. Durante las guerras por la independencia, los cuerpos habrían sido ocultados en algún lugar del templo para evitar profanaciones, y hoy no existen rastros de los restos.
Manuel Belgrano y la huella independentista
Otro dato de relevancia histórica es que en este templo estuvo Manuel Belgrano, sumando a la iglesia un valor simbólico dentro del proceso de independencia argentino. Quienes recorren el sitio pueden conocer este y otros relatos a través del recorrido que se ofrece en conjunto con la Casa del Marqués, donde personal del lugar narra los pormenores históricos con detalle y calidez.
Información práctica para la visita
El ingreso a la parroquia se realiza en conjunto con la Casa del Marqués, ya que ambos inmuebles funcionan como un recorrido patrimonial habilitado para preservar la historia del pueblo. El acceso al templo en sí suele ser gratuito, aunque se solicita una colaboración o se abona un arancel modesto para el recorrido con explicación por ambas construcciones, destinado a su mantenimiento y conservación. Quienes visiten el lugar deben tener en cuenta que el valor del recorrido puede variar según la temporada y es conveniente consultar previamente.
La iglesia abre sus puertas todos los días, aunque los horarios pueden ser limitados y dependen de la presencia de la persona encargada del cuidado del edificio. La recomendación es llegar en horario temprano para asegurarse el acceso, ya que algunos visitantes han reportado haber encontrado el templo cerrado en ciertos momentos del día, especialmente al mediodía.
La fotografía está permitida, pero sin uso de flash, con el objetivo de preservar las piezas originales. Las misas se celebran únicamente una vez por mes, oficiadas por el cura de La Quiaca, por lo que quienes deseen participar de un oficio religioso deben consultar el calendario con anticipación.
Cómo llegar y qué tener en cuenta
El acceso hasta Yavi es a través de la Ruta Nacional 9, partiendo desde La Quiaca. La ruta de acceso se encuentra en buen estado y el viaje toma aproximadamente 20 a 30 minutos en vehículo particular. Una vez en el pueblo, la iglesia se ubica en pleno casco histórico, junto a una plaza con juegos para niños, donde es posible descansar y disfrutar del entorno de la puna.
Para quienes provienen desde lejos, vale la pena considerar la posibilidad de quedarse al menos una noche en el pueblo, ya que además del templo y la Casa del Marqués se pueden visitar otros atractivos como el mirador, el camping cercano y recorrer la tranquilidad del poblado en horas de la tarde, cuando la luz dorada tiñe los muros coloniales.
Lo positivo y lo negativo del lugar
Entre los aspectos más valorados por quienes han visitado la Iglesia San Francisco de Asís se destaca el excelente estado de conservación de la construcción original, la calidad de las explicaciones brindadas durante el recorrido, la calidez de quienes custodian el edificio y la oportunidad de conocer un patrimonio artístico y cultural único en el contexto de la puna argentina. La paz y la tranquilidad del entorno también son puntos recurrentes en las experiencias de los viajeros, junto con la riqueza histórica del lugar y la calidad de los retablos dorados.
No obstante, existen algunas cuestiones que los visitantes señalan como aspectos a mejorar. Una de las principales críticas se refiere al cobro de entrada para acceder a una iglesia, práctica poco habitual en el resto del país, lo que genera opiniones divididas entre quienes entienden que el dinero se destina al mantenimiento y quienes consideran que un templo debería estar abierto de forma libre. Otros visitantes mencionan que el estado no brinda ayuda económica suficiente para el mantenimiento y la restauración de las pinturas, que muestran signos de deterioro con el paso del tiempo. También se han reportado casos en los que el templo estaba cerrado al momento de la llegada, lo que sugiere la necesidad de horarios más estables y visibles.
Otro punto señalado por ciertos visitantes es la falta de protección adicional sobre algunos cuadros que deberían restaurarse o protegerse mejor, ya que se trata de piezas de valor artístico incalculable que merecen un cuidado especial.
Recomendaciones antes de ir
- Confirmar horarios antes de viajar, ya que la apertura depende del cuidador del momento y puede variar.
- Llevar efectivo para abonar el recorrido conjunto con la Casa del Marqués.
- Evitar el uso de flash al tomar fotografías, respetando las normas de conservación del patrimonio.
- Considerar el clima de la puna, con fuertes amplitudes térmicas entre el día y la noche, sobre todo en invierno.
- Combinar la visita con la Casa del Marqués para aprovechar al máximo la experiencia patrimonial completa.
- Consultar el calendario si se desea asistir a misa, ya que se celebra solo una vez al mes.
- Respetar al personal que custodia el templo, agradeciendo su labor de conservación.
La Iglesia San Francisco de Asís de Yavi es mucho más que un edificio religioso: es un testimonio vivo de la historia colonial, del arte cusqueño y de las luchas por la independencia. Su visita permite conectar con siglos de tradición y descubrir uno de los tesoros mejor guardados del norte argentino, aunque requiere planificación para sortear las limitaciones logísticas propias de un pueblo pequeño en plena puna. Quienes tengan la oportunidad de llegar hasta allí vivirán una experiencia que difícilmente olvidarán.