El ejército de Jehová

Atrás
La matanza, Virrey del Pino kilómetros 35, C1763 Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Iglesia Iglesia cristiana

En el kilómetro 35 de la ruta Virrey del Pino, dentro del partido de La Matanza en la provincia de Buenos Aires, se encuentra la congregación registrada bajo el nombre El Ejército de Jehová. Este establecimiento funciona como un Salón del Reino de los Testigos de Jehová, un templo o lugar de adoración donde se llevan adelante las reuniones semanales de esta comunidad religiosa. A diferencia de las tradicionales iglesias, capillas o parroquias, este espacio presenta una dinámica particular tanto en su organización como en su funcionamiento, lo que conviene conocer antes de acercarse por primera vez.

El horario de apertura publicado por el establecimiento es bastante amplio: de lunes a domingo, de 8:00 a 18:00 horas. Esto significa que el Salón del Reino permanece accesible prácticamente todos los días de la semana, lo cual resulta ventajoso para quienes buscan un lugar de culto con disponibilidad frecuente. Sin embargo, es importante aclarar que las reuniones públicas y los estudios bíblicos congregacionales suelen celebrarse en horarios específicos, generalmente dos veces por semana: una reunión entre semana y otra durante el fin de semana. Por eso, antes de asistir, se recomienda contactar al teléfono publicado (0221 591-4826) para confirmar los horarios exactos de las celebraciones y así evitar llegar en momentos en los que el templo esté cerrado al público.

Una de las características más llamativas para quienes nunca han entrado a un Salón del Reino es la ausencia de elementos visuales tradicionales asociados a otras iglesias cristianas. Aquí no se encontrarán imágenes de santos, estatuas religiosas, cruces elaboradas ni vitrales coloridos. La decoración es austera, sobria y funcional: filas de sillas o butacas dispuestas hacia una pequeña plataforma desde donde se dirigen las disertaciones bíblicas. Para una persona acostumbrada a la liturgia católica o a las parroquias evangélicas tradicionales, esta sencillez puede resultar tanto positiva como desconcertante, dependiendo de las expectativas de cada visitante. La estética minimalista favorece la concentración en la palabra y en el estudio, sin distracciones visuales.

Otro aspecto distintivo es que los Testigos de Jehová no cuentan con un clero profesional remunerado. Las reuniones son conducidas por ancianos o miembros designados de la propia congregación, quienes se turnan para dar discursos, dirigir comentarios bíblicos y coordinar las distintas actividades de ministerio. Esta estructura horizontal y voluntaria es uno de los rasgos identitarios del grupo, y para muchos visitantes representa una ventaja al percibir un ambiente más cercano y menos jerárquico. Por otro lado, para quienes valoran la figura de un sacerdote o pastor dedicado a tiempo completo, esta modalidad puede parecer insuficiente o difícil de ubicar a la hora de requerir acompañamiento pastoral específico.

En cuanto a la ubicación, el templo se sitúa en una zona periférica, sobre una ruta de acceso al sur del conurbano bonaerense. Esto implica ciertos aspectos logísticos a tener en cuenta: el acceso mediante transporte público puede requerir combinar varias líneas y los últimos tramos suelen cubrirse en remis o vehículo particular. Para quienes viven en barrios cercanos o transitan habitualmente por la zona, la accesibilidad es relativamente sencilla. Un dato positivo es que el establecimiento cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo cual garantiza que personas con movilidad reducida puedan concurrir sin inconvenientes arquitectónicos. Este detalle, que en muchas capillas antiguas aún brilla por su ausencia, aquí está resuelto de manera adecuada.

Entre los puntos a favor que destacan los visitantes ocasionales se mencionan la amabilidad de los congregantes, la ausencia de pedidos de dinero durante los cultos y la atmósfera ordenada y respetuosa. Las reuniones suelen incluir cánticos, oraciones y un análisis profundo de textos bíblicos, todo en un tono didáctico y reflexivo. Quienes asisten por curiosidad suelen resaltar la calidez con la que son recibidos, así como la disposición de los miembros a explicar sus creencias sin presionar al visitante. Tampoco se cobra entrada ni se solicita una contribución obligatoria, algo que contrasta con algunas parroquias o capillas donde la colecta es parte habitual de la liturgia y puede generar incomodidad en quienes asisten por primera vez.

Sin embargo, también existen aspectos que conviene considerar antes de visitar. Los Testigos de Jehová mantienen ciertas posturas doctrinales específicas que pueden generar discrepancias con personas de otras tradiciones o con quienes disienten en cuestiones como las transfusiones de sangre, la participación en feriados patrios, la celebración de cumpleaños o Navidad, y el saludo a símbolos patrios. Estas particularidades son explicadas con detalle durante los estudios bíblicos, pero es probable que cualquier visitante las perciba rápidamente al conocer a los congregantes. Para algunas personas, estas convicciones resultan razonables y coherentes con su interpretación de las Escrituras; para otras, pueden representar un motivo de discrepancia que merece ser evaluado con serenidad.

Otra cuestión a tener presente es que esta confesión religiosa es conocida por su ministerio de predicación casa por casa. Quienes viven en las cercanías del Salón del Reino pueden recibir visitas periódicas de Testigos que ofrecen literatura gratuita y comparten sus enseñanzas. Para muchos vecinos esto representa una oportunidad de diálogo y aprendizaje sin compromiso alguno; para otros, en cambio, puede resultar invasivo o molesto. Cada persona evaluará esta práctica según su propia tolerancia y apertura al intercambio espiritual, pero conviene saberlo de antemano para no llevarse sorpresas.

La congregación también organiza congresos regionales y eventos especiales en salones de mayor capacidad, generalmente en instalaciones alquiladas para tales fines. Estos encuentros suelen convocar a varias congregaciones vecinas y son considerados momentos importantes dentro del calendario de actividades. Si bien el Salón del Reino de Virrey del Pino es el espacio habitual de reunión, es común que los miembros asistan a estos eventos mayores en otras sedes, ampliando así su red de contactos y su participación comunitaria. Estos congresos suelen tener entrada libre y están abiertos a cualquier interesado en conocer más sobre la fe.

En lo que respecta a la vida social dentro del grupo, los congregantes suelen generar lazos sólidos entre sí, con frecuentes visitas, acompañamiento en momentos difíciles y apoyo material cuando es necesario. Este tipo de comunidad espiritual resulta atractivo para personas que buscan un entorno de contención y pertenencia, especialmente para quienes han tenido experiencias insatisfactorias en otras iglesias, capillas o parroquias. La organización vertical que mantienen los Testigos de Jehová a nivel mundial garantiza además una homogeneidad doctrinal notable: sin importar la congregación que se visite en cualquier parte del mundo, las enseñanzas serán esencialmente las mismas, lo que para algunos representa coherencia y para otros, una falta de pluralismo interno.

Para quien esté considerando acercarse por primera vez, lo más recomendable es simplemente asistir a una de las reuniones programadas, presentarse con disposición abierta y escuchar. No hace falta ser Testigo de Jehová ni comprometerse con la congregación para participar como oyente. Llevar una Biblia puede resultar útil, ya que muchas de las disertaciones se apoyan directamente en textos específicos que se leen y comentan en grupo. La vestimenta suele ser informal o semiformal, y no existe un código estricto en ese sentido, aunque se espera una actitud respetuosa hacia los demás asistentes y hacia el espacio compartido.

En síntesis, el Salón del Reino conocido como El Ejército de Jehová, sobre Virrey del Pino al kilómetro 35 en La Matanza, representa una opción válida para quien desee conocer una expresión particular del cristianismo fuera de las parroquias convencionales. Su horario amplio, la accesibilidad para personas con movilidad reducida y la atmósfera ordenada son sus principales fortalezas. Las diferencias doctrinales marcadas, la ubicación periférica que dificulta el acceso sin vehículo propio y la práctica del ministerio puerta a puerta son, en cambio, aspectos que cada visitante deberá evaluar según sus propias expectativas, convicciones y nível de apertura al diálogo interreligioso.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos