Capilla San Peregrino Laziosi ( Quilmes Oeste)
AtrásLa Capilla San Peregrino Laziosi, ubicada en el barrio de Quilmes Oeste, constituye un punto de referencia espiritual para los fieles católicos de la zona sur del Gran Buenos Aires. Dedicada a uno de los santos más invocados por quienes atraviesan enfermedades graves, esta parroquia de barrio mantiene viva una tradición de devoción que atraviesa generaciones, atrayendo tanto a feligreses habituales como a peregrinos que llegan buscando consuelo e intercesión.
El templo lleva el nombre de San Peregrino Laziosi, un fraile servita nacido en Italia en el siglo XIII, reconocido como patrono de las personas afectadas por cáncer, sida y otras enfermedades consideradas incurables. Su figura resulta especialmente significativa en esta capilla, donde muchos de los visitantes llegan movidos por situaciones de salud complejas. Quienes se acercan lo hacen con la esperanza de encontrar en este templo un espacio de recogimiento y paz interior.
En cuanto a su ubicación, la iglesia se sitúa en la calle 331 Bis número 1350, entre Blas Parera y O’Higgins, en el partido de Quilmes, Provincia de Buenos Aires. El acceso resulta relativamente sencillo para los residentes de la zona, y un detalle a destacar es que cuenta con entrada accesible para personas en silla de ruedas, lo que facilita la concurrencia de feligreses con movilidad reducida, un aspecto fundamental tratándose de un templo al que suelen acudir personas mayores o con problemas de salud.
Para comunicarse con la comunidad de la capilla, los interesados pueden llamar al teléfono 011 3167-5806. Este número permite consultar sobre los horarios de las celebraciones, solicitar intenciones de misa o averiguar acerca de las distintas actividades que se organizan a lo largo del año.
La calidez de su comunidad
Uno de los aspectos más valorados por quienes concurren a este templo católico es la calidez humana de su comunidad. Varios feligreses han destacado en sus comentarios la generosidad con que son recibidos, describiendo el ambiente como cálido, acogedor y sencillo. Quienes han asistido desde la infancia conservan recuerdos afectuosos del lugar, mencionando las amistades que allí cultivaron, un detalle que habla del carácter cercano y familiar de esta parroquia de barrio.
Las personas que colaboran con el funcionamiento de la capilla son descritas como atentas y serviciales, lo que genera un clima propicio para la participación de las familias en los momentos importantes de la vida comunitaria. Bautismos, primeras comuniones y otras celebraciones encuentran en este templo un entorno donde lo espiritual se combina con lo fraterno.
Un espacio sencillo pero significativo
La arquitectura y el diseño interior de la Capilla San Peregrino Laziosi responden a un estilo sobrio y funcional. Quienes la han visitado resaltan que se trata de un espacio sencillo y cómodo, sin grandes ostentaciones, pero con una atmósfera que invita al recogimiento. Esa simplicidad resulta coherente con el espíritu del santo al que está dedicada, conocido por su humildad y su entrega al servicio de los enfermos.
La iglesia funciona como punto de encuentro para los vecinos del barrio y de zonas aledañas. No se trata de una catedral ni de un basílica de grandes dimensiones, sino de una capilla comunitaria donde la cercanía entre los fieles y los miembros de la comunidad pastoral es una de sus características más distintivas.
La devoción a San Peregrino
San Peregrino Laziosi ocupa un lugar especial dentro de la iglesia católica como intercesor ante enfermedades graves. Su propia historia incluye un episodio milagroso: tras desarrollar un cáncer en una pierna, se curó tras una noche de oración frente a un crucifijo. Este relato ha hecho que su figura sea invocada por enfermos terminales, personas con cáncer y aquellos que atraviesan situaciones de salud desesperantes.
En la Capilla San Peregrino Laziosi de Quilmes Oeste, esta devoción se vive con intensidad. Muchos de los que llegan hasta el templo lo hacen movidos por necesidades concretas de salud, propias o de seres queridos. La posibilidad de encomendarse al santo patrono en su propio santuario representa para muchos un acto de fe significativo.
Limitaciones en los horarios de apertura
Un punto que genera cierta controversia entre los visitantes es el horario de apertura de la capilla. Según manifiestan algunos feligreses, el templo no funciona con un esquema de puertas abiertas, sino que permanece cerrado la mayor parte del día y solo abre sus puertas en ocasión de la celebración de la misa. Esta situación ha generado incomodidad entre quienes llegan al lugar buscando un instante de oración personal o quienes acompañan a personas enfermas que no pueden esperar hasta el horario del culto.
Esta limitación resulta particularmente sensible dado el perfil de los visitantes. Quienes se acercan suelen atravesar momentos de vulnerabilidad, ya sea por enfermedad propia o de un familiar. Encontrar las puertas cerradas y verse obligados a realizar sus peticiones desde la vereda, bajo las inclemencias del clima, ha sido mencionado como un aspecto negativo por parte de algunos devotos. Sería deseable, señalan, que la parroquia pudiera establecer algún horario de apertura extendido para la oración personal.
Aspectos positivos y negativos a considerar
Entre los puntos fuertes de esta capilla, los feligreses mencionan:
- La calidez y generosidad de la comunidad que asiste al templo.
- La atención de las personas que colaboran en la organización de las actividades.
- El ambiente acogedor, sencillo y propicio para el recogimiento.
- La accesibilidad para personas con movilidad reducida.
- La posibilidad de vivir los sacramentos en un entorno cercano y familiar.
Entre los puntos que podrían mejorarse, se destacan:
- La falta de horarios de apertura más amplios que permitan la oración personal fuera de los horarios de misa.
- La imposibilidad de acceder al interior del templo en momentos de necesidad espiritual urgente, especialmente para personas enfermas.
Recomendaciones para los visitantes
Para quienes deseen acercarse por primera vez a la Capilla San Peregrino Laziosi, resulta recomendable comunicarse previamente al teléfono de contacto para confirmar los horarios de misa y los momentos en que el templo se encuentra abierto. Esto evitará viajes innecesarios y permitirá planificar la visita según las necesidades de cada fiel.
También conviene recordar que, al tratarse de una parroquia de barrio, la participación en las actividades comunitarias puede requerir inscripción previa para eventos especiales. Los sacramentos como bautismos, primeras comuniones, confirmaciones y matrimonios deben coordinarse con anticipación con los responsables del templo.
La Capilla San Peregrino Laziosi de Quilmes Oeste representa, en definitiva, un espacio de fe y comunidad donde la tradición católica se vive de manera cercana y accesible. Si bien presenta limitaciones logísticas en cuanto a sus horarios de apertura, la calidad humana de su comunidad y la fortaleza espiritual que transmite la convierten en una opción válida para los fieles de la zona sur del Gran Buenos Aires que buscan un lugar donde fortalecer su devoción y su vida de oración.