MERENDERO “MERENDANDO CON JESÚS”
AtrásLa parroquia conocida como Merendero “Merendando con Jesús” se encuentra ubicada en el barrio de Boedo, sobre la calle Salcedo 4038, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este espacio funciona como un punto de encuentro donde la fe, la contención social y la alimentación se unen en una propuesta orientada principalmente a los más pequeños de la zona. Quienes se acercan los días sábados pueden encontrar un lugar cálido, donde se comparte la merienda con los niños y se transmiten valores cristianos a través de la palabra.
Este templo comunitario, registrado en los mapas digitales como un establecimiento de tipo church o place of worship, tiene una identidad particular: no se trata de una iglesia convencional con misas diarias ni una capilla con ceremonias formales, sino de un merendero de raíz evangélica que utiliza la denominación religiosa como eje para organizar actividades solidarias. El nombre mismo, “Merendando con Jesús”, refleja el espíritu evangelizador del lugar, donde cada merienda se convierte en una oportunidad para acercar el mensaje del evangelio a las familias del barrio.
Uno de los aspectos más destacados y positivos del lugar, según quienes han pasado por allí, es el trato humano que se vive dentro. Una visitante expresó en su reseña que se trata de personas amorosas hablando del amor de Dios y dando la merienda a los niños, lo que demuestra el componente pastoral y el compromiso genuino de quienes colaboran en el espacio. Otro testimonio, aunque más antiguo, resalta que es un excelente lugar para ir con chicos, con muchas actividades, confirmando que a lo largo de los años se ha mantenido la vocación de atender a la infancia con propuestas recreativas y formativas.
Entre las ventajas que ofrece este centro de culto se encuentra su ubicación estratégica dentro del barrio de Boedo, una zona de la Comuna 5 con acceso relativamente sencillo desde distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires. Para los vecinos que buscan un espacio donde sus hijos puedan participar de actividades mientras reciben una alimentación adecuada, este merendero representa una opción concreta y accesible, sin costos para las familias asistentes.
El funcionamiento semanal del lugar es bastante acotado: abre sus puertas únicamente los días sábado en el horario de 15:30 a 18:00 horas, permaneciendo cerrado de lunes a viernes y también los domingos. Este aspecto puede ser considerado tanto una ventaja como una desventaja. Por un lado, permite que los miembros de la congregación se organicen con un compromiso claro y sostenido para sostener esa franja horaria. Por el otro lado, limita mucho la posibilidad de quienes trabajan entre semana o buscan contención en otros momentos de la semana. Aun así, demuestra que sus miembros están comprometidos con la tarea que realizan y mantienen una asistencia constante a lo largo del tiempo.
Es importante destacar que el contacto con el espacio se puede realizar a través del número telefónico 011 6608-0444, lo que facilita la coordinación para aquellos padres o madres que estén interesados en inscribir a sus hijos, conocer las actividades programadas o incluso sumarse como voluntarios. La pastoral social que llevan adelante depende en gran medida del trabajo voluntario y del aporte de la comunidad, por lo que cualquier colaboración, ya sea en alimentos, donaciones o tiempo, resulta fundamental para sostener el proyecto en el tiempo.
En cuanto a la dinámica interna, este templo integra tres ejes fundamentales: la alimentación, la recreación y la espiritualidad. Los niños que asisten suelen disfrutar de juegos, manualidades, tareas escolares y momentos de oración o reflexión bíblica adaptados a su edad. No se trata de una misa tradicional ni se sigue el ritual católico, ya que el enfoque del lugar es claramente protestante y evangélico, con énfasis en la enseñanza directa de las escrituras y en la formación de un vínculo personal con la fe.
Ahora bien, no todo es positivo en este tipo de espacios. Algunas cuestiones que los potenciales asistentes deben tener en cuenta incluyen el horario muy limitado del merendero, que solo abre una vez por semana. Esta restricción puede dejar afuera a familias que necesitan un soporte alimentario más frecuente. Tampoco se observa en la información pública un cronograma detallado de actividades, por lo que los interesados deben comunicarse previamente para conocer qué se ofrece cada sábado en particular y asegurarse de llegar dentro del horario establecido.
Otro aspecto a considerar es la escala del proyecto. Al ser un merendero barrial, la capacidad de atención está acotada y no se compara con la de grandes parroquias o iglesias institucionales que cuentan con comedores permanentes, dispensarios o centros de capacitación. Las familias que lleguen tarde al horario establecido podrían encontrar el servicio ya finalizado o los insumos agotados, dado que la merienda se reparte durante la tarde y la demanda suele superar la oferta disponible.
También vale la pena mencionar que, al estar catalogado como un establecimiento religioso, quienes asistan deben respetar las dinámicas propias de un espacio de culto, lo cual incluye el seguimiento de los principios y valores cristianos que se promueven. Esto no representa un problema para la mayoría de los vecinos de Boedo, pero es un dato relevante para aquellas familias de otras confesiones o con posturas más laicas que deseen evaluar si el espacio se ajusta a sus expectativas antes de comprometerse con la asistencia regular.
Mirando el contexto general del barrio, Boedo es una zona tradicionalmente obrera y con fuerte identidad barrial, donde los merenderos cumplen un rol social muy importante en la contención de la infancia. Este lugar de culto se inscribe en una red solidaria que incluye otros comedores y centros similares en la comuna. Quienes busquen sumarse como voluntarios encontrarán aquí un espacio donde su aporte, por pequeño que parezca, tiene un impacto directo en la vida de decenas de niños que sábado a sábado comparten una mesa y aprenden sobre los valores del evangelio.
En definitiva, el Merendero “Merendando con Jesús” es un templo que cumple una doble función: por un lado, alimentar a los niños del barrio; por el otro, transmitirles principios cristianos en un entorno de calidez y contención. No pretende reemplazar a las grandes parroquias ni a las iglesias tradicionales con agenda completa de sacramentos, sino más bien ofrecer un punto de apoyo concreto para la comunidad más cercana. Para quienes estén interesados, se recomienda llamar al 011 6608-0444 antes de la primera visita y consultar por las actividades programadas para ese sábado en particular, ya que el horario de 15:30 a 18:00 es la única ventana de atención semanal.
Si vivís en Boedo o en barrios cercanos como Parque Chacabuco, Caballito o Almagro, este espacio puede ser un recurso valioso para tus hijos durante las tardes de sábado, tanto desde lo alimentario como desde lo recreativo y espiritual. Acercate con tiempo y descubrí por tu cuenta la calidez que mencionan quienes ya forman parte de esta pequeña pero significativa comunidad religiosa que se sostiene gracias al esfuerzo de sus fieles y colaboradores.