America Y Lola Mora Lastenia
AtrásEn la calle Pampa 130 de Banda del Río Salí, en el departamento Cruz Alta de la provincia de Tucumán, se levanta un sitio que conjuga la tradición religiosa con el patrimonio artístico argentino. Se trata de la iglesia conocida como América y Lola Mora Lastenia, un templo que forma parte del entramado cultural de esta zona del noroeste argentino y que atrae tanto a fieles devotos como a visitantes interesados en el legado de la célebre escultora Dolores Mora de Hernández, más conocida como Lola Mora.
Este rincón de Tucumán guarda una particularidad que lo distingue de otras parroquias convencionales: la presencia de obras escultóricas vinculadas a Lola Mora, una de las artistas más importantes de la historia argentina. Sus creaciones, reconocidas por la fluidez de las formas y la representación alegórica de figuras femeninas y motivos patrios, embellecen el entorno y convierten a esta capilla en un punto de referencia que trasciende lo meramente espiritual. Quienes se acercan hasta aquí pueden apreciar de cerca el talento de una mujer que rompió barreras en una época donde el arte era un terreno dominado por hombres.
El templo se emplaza en una zona rodeada por la plaza conocida popularmente como plaza de los Cañones, un espacio verde que funciona como punto de encuentro para los vecinos de Banda del Río Salí. La parroquia se beneficia de esta ubicación céntrica, ya que la plaza cuenta con árboles frondosos que ofrecen sombra durante los meses de calor tucumano, lo que resulta ideal para quienes gustan de participar de las celebraciones litúrgicas al aire libre o simplemente buscan un momento de recogimiento en un ambiente apacible. Además, en las inmediaciones existen juegos infantiles y aparatos de gimnasio, lo que convierte al lugar en un sitio frecuentado por familias.
Para los fieles que buscan participar de los sacramentos, esta iglesia ofrece un espacio donde la oración y la comunidad se entrelazan. Las misas celebradas en este templo suelen convocar a los habitantes de los barrios cercanos, quienes encuentran aquí un lugar para fortalecer su fe y su sentido de pertenencia. La congregación que asiste regularmente es reflejo de la tradición católica profundamente arraigada en la cultura tucumana, donde las parroquias no solo cumplen una función religiosa, sino también social, siendo puntos de referencia para la organización de eventos comunitarios, festividades patronales y actividades solidarias.
Uno de los atributos más valorados por quienes concurren a esta capilla es, sin duda, la conexión con la obra de Lola Mora. La artista, nacida en Tucumán en 1866, dejó un legado imborrable en la provincia y en todo el país. Su escultura llamada América, que da nombre al lugar, representa la fuerza y la identidad del continente, y quienes tienen la oportunidad de contemplarla en el contexto de este templo pueden dimensionar la magnitud de su talento. Es una experiencia que combina lo estético con lo espiritual, algo poco frecuente en otras iglesias de la región.
En cuanto a la accesibilidad, llegar hasta la parroquia no representa mayores dificultades. La dirección concreta es C. la Pampa 130, Banda del Río Salí, y quienes se desplacen en vehículo particular encontrarán estacionamiento en las calles aledañas. La zona cuenta con comercios cercanos, lo que facilita la visita: quienes asistan a una misa o simplemente quieran conocer el sitio pueden aprovechar para recorrer el barrio y degustar la gastronomía local. Los fines de semana, la plaza suele contar con una feria de artículos usados, lo que añade un atractivo adicional para los visitantes.
No obstante, es importante señalar que el lugar presenta algunas cuestiones que podrían mejorarse. Varios asistentes al sitio han comentado que el espacio y sus alrededores lucen algo descuidados y con cierto grado de abandono en lo que respecta al mantenimiento. La falta de cuidados en las zonas verdes y en la infraestructura cercana puede empañar la experiencia de quienes esperaban encontrar un entorno más prolijo. Esta situación, aunque no afecta directamente a la iglesia en sí, sí influye en la percepción general del visitante que arriba por primera vez al lugar.
Otro aspecto a considerar es que, al ser una parroquia de barrio, la oferta de sacramentos y actividades pastorales puede ser más limitada en comparación con iglesias de mayor envergadura ubicadas en el centro de San Miguel de Tucumán. Quienes necesiten servicios religiosos específicos, como casamientos, bautismos o preparación para el sacramento de la confirmación, deberán consultar directamente con los responsables del templo para conocer la disponibilidad de fechas y los requisitos correspondientes. Se recomienda comunicarse con anticipación para evitar inconvenientes.
La comunidad de fieles que asiste a este templo suele ser cálida y receptiva con los visitantes, lo que constituye un punto a favor para quienes buscan integrarse a una congregación o simplemente desean participar de una misa en un ambiente cercano y familiar. El clero que atiende la iglesia se esfuerza por mantener viva la tradición católica y por ofrecer homilías que conecten con la realidad cotidiana de los vecinos de Banda del Río Salí.
Para los amantes del arte y la historia, la conexión con Lola Mora es un imán de gran poder. La escultora dejó una huella imborrable en Tucumán, y poder apreciar su obra en el contexto de una capilla es una experiencia que combina patrimonio cultural y espiritualidad. Se recomienda a los visitantes tomarse el tiempo para recorrer el entorno, fotografiar las esculturas y conversar con los vecinos, quienes suelen estar orgullosos de compartir anécdotas sobre la historia del lugar y sobre la artista que inmortalizó la identidad tucumana en sus obras.
En definitiva, la iglesia América y Lola Mora Lastenia es una parroquia que merece ser conocida tanto por los fieles que buscan un espacio para cultivar su fe como por los turistas y amantes del arte que deseen acercarse al legado de Lola Mora. Si bien el estado de conservación del entorno podría ser mejor, la riqueza artística y espiritual del sitio lo convierten en una parada obligada dentro del circuito patrimonial de la provincia de Tucumán. Acercate y descubrí un rincón donde el arte y la devoción se dan la mano.