Capilla San Juan XXIII
AtrásLa Capilla San Juan XXIII, ubicada en la localidad de Chepes, en el departamento Rosario Vera Peñaloza de la provincia de La Rioja, constituye un punto de referencia espiritual para los fieles católicos de esta zona del noroeste argentino. Este templo lleva el nombre de uno de los papas más recordados del siglo XX, Angelo Giuseppe Roncalli, quien dirigió la Iglesia católica entre 1958 y 1963 y fue canonizado en el año 2014 por el papa Francisco. La elección de este santo patrono no es casual: Juan XXIII es conocido popularmente como el “Papa Bueno” por su cercanía con los humildes y por haber convocado el Concilio Vaticano II, un hecho que transformó profundamente la liturgia y la relación de las parroquias con sus feligreses en todo el mundo.
El edificio se alza en la zona codificada como MC72+79, dentro del ejido urbano de Chepes, una ciudad que funciona como cabecera departamental y que combina la tradición ganadera y agrícola con una fuerte identidad religiosa. Las iglesias y capillas de esta región suelen ser espacios reducidos en comparación con los templos céntricos de las grandes ciudades, y la Capilla San Juan XXIII responde a esa lógica: se trata de un santuario de comunidad, pensado para el encuentro cercano entre los vecinos y para sostener la vida de culto en los barrios donde no siempre es fácil acceder a la parroquia principal.
La devoción a San Juan XXIII se extendió con fuerza por toda Argentina, un país que recibió con entusiasmo la noticia de su canonización. Muchos creyentes lo consideran un intercesor particularmente cercano por su perfil sencillo y pastoral, y por haber sido él mismo un hombre de origen humilde, nacido en una familia campesina del norte de Italia. Esa conexión con la gente sencilla es la que suelen buscar quienes se acercan a esta capilla en Chepes: un lugar donde la oración y la devoción se viven sin solemnidades exageradas, con la calidez propia de los pueblos del interior riojano.
Para los potenciales visitantes y feligreses, es importante tener en cuenta algunos aspectos prácticos. Al ser una capilla de barrio y no una catedral ni la parroquia matriz de la ciudad, su oferta de misas puede ser más limitada, generalmente concentrada en horarios vespertinos o de fin de semana. Quienes planeen asistir a una celebración específica deberían confirmar los horarios directamente con los referentes de la comunidad o con la parroquia a la que pertenece esta capilla, ya que la información disponible en plataformas digitales sobre los horarios de culto en localidades pequeñas del interior suele ser escasa o desactualizada.
Otro punto a considerar es la accesibilidad. La Capilla San Juan XXIII se emplaza en una zona que responde al trazado urbano típico de Chepes, con calles de barrio y veredas que en algunos sectores pueden presentar irregularidades. Las personas con movilidad reducida, familias con cochecitos de bebé o adultos mayores deberían planificar su visita con cierto margen de tiempo y, si es posible, consultar previamente sobre las condiciones de acceso al templo. Esta es una limitación habitual en las capillas del interior argentino, donde las remodelaciones de accesibilidad todavía están en proceso en muchos edificios religiosos.
Patrimonio espiritual y construcción comunitaria
Como ocurre con muchas iglesias del país, la historia detallada de la Capilla San Juan XXIII suele estar ligada a la tradición oral más que a registros documentales accesibles al público. Los templos católicos de barrio en Argentina suelen nacer del esfuerzo compartido de vecinos que se organizan para levantar un espacio de culto, y a lo largo de las décadas van sumando imágenes, ornamentaciones y elementos que reflejan el camino espiritual de la comunidad. Esa identidad construida colectivamente es, probablemente, uno de los mayores activos de esta capilla.
Los feligreses que buscan un espacio para la oración personal, para participar de la misa, para acompañar a un ser querido en un momento difícil o simplemente para encender una vela, suelen encontrar en estas capillas un ambiente recogido y silencioso, ideal para el recogimiento. A diferencia de las grandes catedrales, donde el flujo turístico puede resultar una distracción, la Capilla San Juan XXIII conserva ese carácter íntimo y cotidiano que distingue a las parroquias de barrio.
La figura de San Juan XXIII como referente
Profundizar en quién fue el santo que da nombre a esta capilla ayuda a entender el espíritu que la comunidad suele asociar a ella. Angelo Giuseppe Roncalli fue un diplomático vaticano, nuncio apostólico en Bulgaria, Turquía y Francia, antes de asumir el papado en 1958. Su pontificado, aunque breve, resultó decisivo: convocó el Concilio Vaticano II, que modernizó la liturgia, promovió el diálogo interreligioso y acercó la Iglesia a los laicos. Para los católicos argentinos, que recibieron con profundo respeto a Juan XXIII, dedicar una capilla a su memoria implica mantener vivo el recuerdo de una Iglesia cercana, abierta y comprometida con los más necesitados.
La devoción a este santo suele expresarse, entre otras cosas, a través de la petición por la unidad familiar, por la paz entre los pueblos y por la sabiduría de los pastores. Quienes se acercan a la Capilla San Juan XXIII en Chepes con alguna intención particular pueden encontrar en la oración y en la meditación un momento de pausa genuino, apartado del ritmo cotidiano.
Información útil para el visitante
- Ubicación: MC72+79, F5470 Chepes, La Rioja, Argentina.
- Departamento: Rosario Vera Peñaloza, cabecera Chepes.
- Tipo de templo: capilla dedicada al culto católico.
- Dedicación: San Juan XXIII (Papa Bueno).
- Carácter: capilla de barrio, con perfil comunitario.
Es recomendable a los feligreses y visitantes ponerse en contacto con la parroquia de la que depende esta capilla para confirmar días y horarios de misa, especialmente durante fechas señaladas del calendario litúrgico como Navidad, Pascua, la festividad de San Juan XXIII (recordado el 11 de octubre) y las celebraciones patronales locales. Las parroquias suelen organizar novenas, procesiones y actividades de comunidad en torno a estas fechas, y participar de ellas es una manera auténtica de conocer la vida de la Iglesia en Chepes.
Lo bueno y lo que se puede mejorar
Entre los puntos a destacar de la Capilla San Juan XXIII se encuentran su sólida identidad como templo comunitario, la profunda devoción que despierta la figura del santo patrono y su papel como punto de encuentro para los feligreses del barrio. La comunidad que la sostiene le imprime un calor humano que muchos visitantes valoran al cruzarse con sus puertas.
Entre los aspectos que podrían mejorarse, figura la escasa presencia digital del templo, algo común en las capillas del interior: no siempre es fácil encontrar en internet los horarios actualizados de misa, datos de contacto o información sobre actividades. También sería deseable una mayor difusión de los horarios de atención a los feligreses y una señalización más clara en el entorno urbano para quienes llegan por primera vez. Por último, avanzar en mejoras de accesibilidad física garantizaría que la capilla pueda recibir a personas con distintas capacidades, algo que fortalece el carácter inclusivo del mensaje que San Juan XXIII buscó transmitir a la Iglesia universal.
En definitiva, la Capilla San Juan XXIII de Chepes es una expresión fiel del catolicismo del interior argentino: un templo sencillo, querido por su comunidad, sostenido por la devoción de sus feligreses y abierto a todo aquel que busque un espacio de oración, culto y recogimiento. Acercarse a esta capilla es también una oportunidad para conocer de cerca la vida espiritual de un pueblo riojano que, como tantos otros del país, conserva viva la llama de la fe a través de sus iglesias y parroquias.