Padre tano
AtrásLa parroquia Padre Tano, ubicada en la intersección de Avenida Crovara y Ambrosetti, en la localidad de Ciudad Evita, Partido de La Matanza, Provincia de Buenos Aires, es un establecimiento religioso catalogado como iglesia y lugar de culto dentro de los registros cartográficos. Su denominación informal hace referencia al sacerdote Nicolás, conocido popularmente como “el Tano”, quien ha estado vinculado durante años a la vida espiritual y comunitaria de este sector del oeste del conurbano bonaerense. El templo se encuentra en una zona de fácil acceso para los vecinos de la localidad, con entrada adaptada para personas en silla de ruedas, lo que facilita la concurrencia de fieles con movilidad reducida.
Como toda parroquia inserta en una comunidad urbana, este espacio de culto forma parte de la red de iglesias, capillas y parroquias que la Iglesia Católica dispone a lo largo del territorio argentino. Su presencia en Ciudad Evita responde a la necesidad de los fieles de contar con un punto de referencia espiritual cercano, donde poder participar de las celebraciones litúrgicas, recibir los sacramentos y desarrollar actividades propias de la vida parroquial. La ubicación, sobre una avenida principal como Crovara, lo convierte en un punto reconocible tanto para los habitantes del barrio como para quienes provienen de localidades vecinas del Partido de La Matanza.
El horario habitual de actividades en una parroquia de estas características suele incluir la celebración de la misa diaria, la misa dominical y los oficios correspondientes al calendario litúrgico. Sin embargo, uno de los aspectos que ha generado mayor debate en torno a este templo tiene que ver con las acciones de su referente pastoral. Mientras algunos asistentes destacan la labor social y de contención que el sacerdote habría brindado históricamente —en particular, ayudando a personas en situación de vulnerabilidad y colaborando en la gestión de diversos trámites—, otras voces han expresado preocupación e incluso rechazo a partir de incidentes puntuales que trascendieron públicamente.
Dentro de los comentarios que los usuarios han dejado en plataformas digitales, aparecen referencias cruzadas que vale la pena analizar con detenimiento. Por un lado, existen valoraciones que elogian la predisposición del personal y la atención recibida al concurrir para realizar distintos tipos de gestiones, mencionando servicios vinculados a Migraciones, ANSES y Certificado de Domicilio. Estas referencias sugieren que el lugar podría funcionar también como punto de orientación o acompañamiento administrativo para los vecinos, algo que en varias parroquias del conurbano bonaerense ocurre de manera habitual a través de programas pastorales sociales. Sin embargo, cabe aclarar que este tipo de menciones generan cierta ambigüedad, ya que las tareas administrativas oficiales suelen canalizarse a través de organismos estatales específicos, por lo que podría tratarse de orientaciones informales o confusiones con la sede física.
Por otra parte, las manifestaciones más críticas —y también las que acumularon más interacciones en las reseñas publicadas— hacen referencia a la difusión de un video en el que se observaría al sacerdote agrediendo físicamente a un menor. Varios usuarios han expresado su indignación y han solicitado el cierre del establecimiento a raíz de este hecho. Estas publicaciones generaron una marcada polarización: mientras algunos vecinos pidieron que la comunidad se organizara para repudiar lo sucedido, otros defendieron la figura del cura y cuestionaron la veracidad o el contexto de las imágenes viralizadas. Este tipo de controversias afecta directamente la percepción pública de cualquier parroquia o capilla, dado que la confianza de los fieles es un pilar fundamental de la actividad pastoral.
Más allá de la controversia puntual, quienes se acercan por primera vez a este templo suelen buscar información básica: horarios de misa, disponibilidad para confesiones, inscripción a catequesis, preparación para el sacramento del matrimonio, bautismos y primeras comuniones. La parroquia como institución cumple un rol social que excede lo estrictamente litúrgico, funcionando muchas veces como espacio de contención, lugar de encuentro barrial y sede de iniciativas solidarias. En ese sentido, este establecimiento de Ciudad Evita ha sido descrito por algunos asistentes como un sitio donde prima “el amor y el servicio de corazón”, mientras que por otros se lo califica con adjetivos muy negativos, lo que evidencia la marcada división que existe en la comunidad respecto a su referente.
Otro aspecto a considerar para cualquier potencial concurrente es la accesibilidad. El lugar cuenta con entrada adaptada para personas con discapacidad motriz, un detalle que no siempre se encuentra en los templos más antiguos del conurbano. Esta característica resulta relevante para los fieles que necesitan condiciones de acceso óptimas, ya sea para participar de las celebraciones, concurrir a reuniones de grupos parroquiales o simplemente visitar el templo en busca de un momento de recogimiento.
En relación con la catequesis, vale la pena recordar que en la mayoría de las parroquias católicas argentinas el ciclo de preparación sacramental se organiza en niveles, generalmente durante los meses de marzo a noviembre, con encuentros semanales y un retiro previo al sacramento. La inscripción suele requerir la presentación de documentación del niño y de los padres, partida de bautismo y, en algunos casos, el certificado de escolaridad. Quienes estén interesados en estos procesos deberían comunicarse previamente con la secretaría parroquial para confirmar los plazos y requisitos vigentes.
También es importante tener presente que toda parroquia forma parte de una diócesis —en este caso, la Diócesis de San Justo, a la cual pertenecen las iglesias, capillas y parroquias del Partido de La Matanza— y depende jerárquicamente del obispo diocesano. Esto significa que cualquier situación grave que involucre a un sacerdote puede ser abordada institucionalmente desde la propia estructura eclesiástica, lo que brinda un marco de referencia para los fieles que deseen elevar inquietudes, denuncias o pedidos de mediación.
Para quienes estén pensando en visitar este templo, resulta prudente informarse previamente sobre el estado actual de las actividades, ya que las controversias públicas pueden haber modificado la dinámica habitual del lugar. Una opción recomendable es acercarse en horarios de atención administrativa, consultar a vecinos de la zona sobre la programación vigente y, en caso de requerir algún sacramento o servicio pastoral específico, solicitar una entrevista personal con el sacerdote responsable o con algún miembro del equipo pastoral disponible.
En síntesis, la parroquia Padre Tano de Ciudad Evita es un establecimiento religioso con presencia sostenida en el barrio, reconocido por algunos vecinos por su tarea comunitaria y cuestionado por otros a raíz de hechos puntuales que tomaron estado público. Como ocurre con cualquier parroquia atravesada por situaciones controversiales, la decisión de acercarse o no al templo queda librada al criterio personal de cada vecino, considerando tanto los servicios religiosos que ofrece como el contexto actual de su conducción pastoral. Mantenerse informado a través de fuentes confiables y, sobre todo, priorizar el bienestar y la seguridad —especialmente cuando se trata de la concurrencia de menores a espacios de catequesis o actividades grupales— debe ser siempre la prioridad de cualquier familia que evalúe sumarse a la vida comunitaria de este o de cualquier otro establecimiento religioso del conurbano bonaerense.