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Parroquia San Juan María Vianney

Parroquia San Juan María Vianney

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B1825EGS, Dirk H. Kloosterman 1726, B1825EGS Monte Chingolo, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Iglesia Parroquia
9.4 (521 reseñas)

La Parroquia San Juan María Vianney se levanta como una de las iglesias más reconocidas de Monte Chingolo, en el partido de Lanús, Provincia de Buenos Aires. Su dirección exacta es Dirk H. Kloosterman 1726, un punto de referencia fácilmente accesible para los vecinos de la zona y para quienes provienen de localidades cercanas. Funciona bajo la advocación de San Juan María Vianney, conocido como el Cura de Ars y patrono universal de los párrocos, lo que le otorga una identidad espiritual particular y la convierte, además, en un santuario de las vocaciones sacerdotales, según relatan varios feligreses en sus comentarios.

El templo fue construido con materiales nobles, principalmente ladrillo a la vista y madera, una elección arquitectónica que evita cualquier tipo de ostentación. Esa estética sobria y cálida es uno de los rasgos que más valoran los visitantes, junto con su tamaño: se trata de un edificio amplio, cómodo y muy bien cuidado. Quienes han asistido a distintas celebraciones destacan que el espacio se siente limpio, ordenado y propicio tanto para la oración personal como para las reuniones comunitarias más numerosas.

El actual párroco es el Padre Leonardo, conocido cariñosamente como “Padre Leo”, un sacerdote joven al que los fieles describen como cercano, carismático y con un fuerte espíritu de servicio. Lo acompaña el diácono Daniel Cáseres, a quien muchos mencionan por su amabilidad durante las ceremonias, en especial los bautismos. Ambos forman un equipo pastoral accesible, que no exige relaciones obsecuentes y se muestra dispuesto a compartir la palabra con todos los que se acercan al templo.

Horarios y atención al público

Los horarios de apertura de esta parroquia están organizados para recibir a los fieles a lo largo de la semana. El lunes permanece cerrada. De martes a viernes abre sus puertas de 17:00 a 20:00 horas, mientras que el sábado el horario se extiende de 10:00 a 20:00 y el domingo funciona de 8:00 a 12:30. La secretaría, en tanto, atiende los miércoles y viernes a partir de las 17:00, momento ideal para gestionar trámites de sacramentos, anotarse en la catequesis o solicitar información sobre las distintas actividades.

El templo cuenta con entrada accesible para personas en silla de ruedas, un detalle que no todas las iglesias ofrecen y que marca una diferencia importante para los fieles con movilidad reducida. Para contactarse por teléfono está disponible el número 011 3938-8585, aunque algunos usuarios han señalado que en ciertos momentos resulta difícil comunicarse por esa vía.

Misas y celebraciones litúrgicas

La vida litúrgica de la Parroquia San Juan María Vianney es intensa. Se celebran misas diarias y dominicales con gran concurrencia de público, y se destaca particularmente la misa carismática, que se realiza el cuarto domingo de cada mes a las 17:00 horas. Esta celebración convoca a una gran cantidad de fieles y tiene un ambiente participativo que quienes la han vivido recomiendan experimentar.

La homilía del párroco es otro de los puntos altos mencionados por la comunidad. Varios asistentes la describen como una verdadera clase de teología, profunda pero accesible, capaz de llegar tanto al público adulto como a los más jóvenes. La parroquia también ha sido sede de misas especiales, como las celebradas con la presencia del obispo diocesano y la misa de Domingo de Ramos, que año tras año reúne a decenas de familias.

Bautismos: un proceso accesible y gratuito

Una de las características más valoradas de esta iglesia católica es la modalidad de sus bautismos. No se cobra un arancel fijo por el sacramento; en su lugar, se pasa una bolsa para una contribución voluntaria, de acuerdo a las posibilidades de cada familia. Si no se puede colaborar, no pasa nada, según relatan quienes han pasado por la experiencia recientemente.

Antes de la ceremonia, los padres y padrinos deben asistir a una reunión preparatoria donde se explica paso a paso el proceso. El bautismo tiene una duración aproximada de 50 minutos y al finalizar se entrega a la familia una vela y una pequeña libretita como recuerdo. Son detalles significativos que apuntan a un trato familiar y cercano, muy distinto a la frialdad que a veces se encuentra en otras instituciones religiosas.

Catequesis y formación

La parroquia ofrece un programa de catequesis muy completo, con propuestas específicas para niños, adolescentes y adultos. Los catequistas son descritos como comprometidos, pacientes y bien preparados, y el Padre Leo acompaña el proceso con entusiasmo. Las familias que han preparado a sus hijos para la Primera Comunión destacan lo gratificante de la experiencia y la calidad humana del equipo formador.

Además de la formación religiosa tradicional, se llevan adelante otras actividades pastorales como grupos de oración, retiros y jornadas de comunidad. La feligresía es especialmente activa y cuenta con un movimiento de jóvenes muy presente, algo que se percibe los fines de semana en la cantidad de familias y chicos que circulan por el templo y sus espacios anexos.

Comunidad, pastoral social y vida comunitaria

La Parroquia San Juan María Vianney no se limita a las celebraciones litúrgicas. Su comunidad está volcada a la atención de los más necesitados, una impronta que muchos fieles asocian con el espíritu del beato Charles de Foucauld, cuya canonización fue celebrada allí con especial fervor. Se realizan campañas solidarias, acompañamiento a familias vulnerables y distintas obras de pastoral social que hacen de la iglesia un verdadero punto de encuentro barrial.

El coro parroquial, con instrumentos, es otro de los orgullos de la comunidad. Quienes han participado de misas allí destacan su calidad musical y el clima de recogimiento que genera. La capilla también funciona como espacio de recogimiento personal, ideal para quienes buscan un momento de silencio, oración íntima y conexión espiritual en medio de la rutina.

Un dato entrañable es que muchos vecinos crecieron vinculados a esta parroquia. Hay quienes jugaban en el terreno trasero cuando el templo todavía era de chapa, quienes recuerdan al primer sacerdote que los bautizó y quienes han visto pasar a varias generaciones de curas. Esa memoria colectiva forma parte del patrimonio vivo del lugar y se transmite de boca en boca entre los feligreses más antiguos.

Tradiciones y eventos especiales

Además de la misa carismática mensual, la parroquia organiza cada año la peregrinación a Luján, una caminata que convoca a decenas de feligreses y se ha convertido en una tradición esperada. También se llevan adelante misas dedicadas a los difuntos, ceremonias de imposición de cenizas y celebraciones especiales para fechas fuertes del calendario litúrgico, como Semana Santa y Domingo de Ramos.

Lo bueno y lo mejorable

Entre los puntos fuertes de esta parroquia sobresalen:

  • La calidad humana del párroco y el diácono, que generan un vínculo cercano con los fieles.
  • La política de no cobrar los bautismos, con contribuciones voluntarias, lo que la hace accesible para familias de distintos recursos.
  • La arquitectura sobria y cálida, hecha con materiales nobles, sin estridencias.
  • La variedad de actividades pastorales y formativas para todas las edades.
  • La accesibilidad para personas con movilidad reducida.
  • Una comunidad cálida, activa y comprometida con la pastoral social.

Entre los aspectos que algunos fieles mencionan como mejorables:

  • La dificultad para contactarse telefónicamente, ya que el número publicado no siempre atiende o las líneas están saturadas.
  • La falta de placas o reconocimiento público a las familias que donaron para la construcción y ampliación de las instalaciones, un reclamo puntual que realizaron algunos miembros antiguos de la comunidad.
  • El horario del lunes, día en que el templo permanece cerrado al público.

Cómo llegar y qué tener en cuenta

Si te acercás por primera vez a esta iglesia, te recomendamos llegar los días martes a viernes entre las 17:00 y las 20:00, cuando la secretaría está operativa y podés consultar por misas, bautismos o inscripción a la catequesis. Para los bautismos es importante presentarse con anticipación para coordinar la reunión preparatoria con padres y padrinos. Si lo que buscás es un momento de oración personal, el templo suele estar abierto durante los horarios mencionados y los sábados en horario corrido.

La Parroquia San Juan María Vianney es, en definitiva, una iglesia con identidad propia, donde la fe se vive con sencillez, la comunidad se siente como una gran familia y la figura del párroco está lejos de cualquier pretensión de distancia. Si vivís en Monte Chingolo o en zonas cercanas de Lanús, vale la pena visitarla, recorrer su amplio templo y participar al menos una vez de alguna de sus celebraciones.

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