Iglesia Greco-Católica Ucraniana Virgen de la Ternura
AtrásLa Iglesia Greco-Católica Ucraniana Virgen de la Ternura es un templo singular situado en Belisario Roldán 1730, en la localidad de El Palomar, Partido de Morón, Provincia de Buenos Aires. Este espacio de culto representa una de las expresiones vivas de la fe católica de rito bizantino dentro del territorio argentino, una tradición litúrgica que muchos vecinos de la zona quizás conocen poco pero que guarda una riqueza espiritual, artística y comunitaria muy profunda. Conocer este templo es acercarse a una parroquia que conserva siglos de tradición oriental y, al mismo tiempo, se integra activamente a la vida cotidiana del oeste bonaerense.
Para comprender cabalmente a esta iglesia, conviene detenerse en lo que significa el adjetivo “Greco-Católica Ucraniana”. Se trata de una Iglesia Católica Oriental en plena comunión con el Papa de Roma, que sigue el rito bizantino pero reconoce la autoridad del obispo de Roma. Es una de las Iglesias sui iuris más extendidas en el mundo, con fuerte presencia en Ucrania, Polonia, Canadá, Estados Unidos, Australia, Brasil y, por supuesto, Argentina, donde la comunidad ucraniana se asentó de manera significativa desde fines del siglo XIX y, sobre todo, durante las oleadas migratorias del siglo XX. En este contexto, la parroquia de El Palomar se inscribe como un punto de encuentro espiritual para los fieles de origen ucraniano y también para todos aquellos que sienten curiosidad por el patrimonio cultural y litúrgico de Oriente Cristiano.
Una devoción emblemática: la Virgen de la Ternura
El nombre completo del templo, Iglesia Virgen de la Ternura, no es casual: alude a una de las advocaciones marianas más queridas dentro del cristianismo oriental, representada en un icono muy particular en el que la Madre sostiene al Niño Jesús mejilla contra mejilla, transmitiendo un gesto de amor maternal profundo. Esta representación, conocida técnicamente como “Theotokos de la Ternura” (o “Eleousa” en griego), ocupa un lugar destacado en la espiritualidad de los fieles y, tradicionalmente, las parroquias que llevan este nombre procuran que la imagen sea venerada de manera especial. Quienes visiten el templo en El Palomar podrán detenerse ante este icono, un recurso espiritual que, según la tradición, invita a la contemplación y al recogimiento interior.
El rito bizantino y la Divina Liturgia
Una de las principales particularidades de esta iglesia es la celebración de la Divina Liturgia, que constituye el corazón de la vida litúrgica oriental. A diferencia de la misa de rito latino a la que muchos católicos están acostumbrados, la Divina Liturgia de san Juan Crisóstomo o de san Basilio Magno se caracteriza por una mayor extensión, un canto continuo, el uso del iconostasio como biombo que separa el santuario del resto del templo, una fuerte participación de los fieles mediante respuestas cantadas y un profundo sentido de misterio. Quienes asisten a la celebración experimentan una atmósfera distinta: el incienso, los cantos en ucraniano, español y a veces en church Slavonic, y la ornamentación dorada y los frescos del interior configuran un ambiente que muchos describen como cercano al cielo.
Las personas que han visitado esta parroquia en El Palomar destacan especialmente la calidad con la que se celebra la Divina Liturgia, así como la calidez de la comunidad que se reúne en torno al templo. Esa es, sin dudas, una de las grandes fortalezas del lugar: el trato cercano, la hospitalidad y el espíritu de familia que caracteriza a las parroquias de la diáspora ucraniana. Para un visitante nuevo, participar de una misa aquí puede transformarse en una experiencia cultural y espiritual memorable, sobre todo si se acerca con curiosidad y respeto.
El templo y su entorno
La iglesia se levanta en una zona residencial de El Palomar, con fácil acceso para quienes viven en Morón, Hurlingham, Ituzaingó o Tres de Febrero. La fachada, de acuerdo con las fotografías compartidas por los fieles en plataformas digitales, presenta una estética que combina elementos tradicionales del rito oriental con un lenguaje arquitectónico sobrio, característico de muchas capillas y parroquias de la colectividad ucraniana en Argentina. En el interior predominan los iconos, las velas y los detalles dorados, en línea con la tradición bizantina.
Entre los puntos fuertes del templo se destaca la accesibilidad: la parroquia cuenta con entrada adaptada para personas en silla de ruedas, lo cual garantiza que la comunidad pueda ser verdaderamente inclusiva. Este detalle es relevante porque no todos los templos de la zona ofrecen esa comodidad, y muchas veces las capillas históricas presentan barreras arquitectónicas que dificultan el acceso. Aquí, en cambio, el compromiso con la participación plena de todos los fieles se hace tangible desde el ingreso.
Lo que se debe tener en cuenta antes de visitar
Ahora bien, también existen aspectos prácticos que conviene considerar. El primero es que la iglesia no dispone de un sitio web oficial ni de una presencia digital demasiado robusta, al menos en lo que la información pública permite observar. Esto significa que los horarios de la Divina Liturgia, los oficios especiales o las actividades pastorales pueden variar, por lo que resulta prudente contactarse previamente con la parroquia o acercarse directamente para confirmar. Quienes estén organizando un bautismo, una boda o un funeral por el rito bizantino deberán dialogar con el sacerdote con suficiente anticipación.
Otro punto a considerar es el idioma. Aunque el español es la lengua principal de uso cotidiano, las celebraciones pueden incluir cantos y lecturas en ucraniano o en church Slavonic eclesiástico, lo cual podría resultar para quien asista por primera vez. Sin embargo, esta dificultad es más aparente que real: la liturgia oriental se vive también con los sentidos, y muchos fieles hispanohablantes encuentran en esta misa una profundidad que, paradójicamente, las lenguas vernáculas no siempre transmiten. Además, los sacerdotes suelen estar dispuestos a explicar la estructura del rito a quien lo solicite.
Fortalezas de esta parroquia
- Celebración cuidada y sentida de la Divina Liturgia, tal como lo resaltan quienes han asistido.
- Comunidad cálida, amable y abierta, característica de las parroquias de la diáspora ucraniano-argentina.
- Acceso adaptado para personas con movilidad reducida, una ventaja concreta frente a otros templos.
- Riqueza cultural y patrimonial: el templo es un punto de referencia para conocer la tradición de los iconos y la liturgia oriental sin salir de la Provincia de Buenos Aires.
- Vínculo identitario para los descendientes de inmigrantes ucranianos, que encuentran aquí un espacio para mantener vivas sus raíces.
Aspectos a mejorar o considerar
- Información digital limitada: resulta difícil encontrar horarios actualizados, datos de contacto o calendario de actividades.
- Poca señalización exterior o presencia en buscadores: para alguien que no conozca la zona, ubicar el templo puede requerir indicaciones previas.
- La oferta pastoral puede ser más acotada que en parroquias de mayor tamaño, ya que se trata de una comunidad relativamente pequeña dentro del panorama del oeste bonaerense.
- Quien busque únicamente una misa breve puede encontrar la Divina Liturgia oriental extensa en comparación con el rito latino habitual.
Un puente entre dos mundos
La Iglesia Greco-Católica Ucraniana Virgen de la Ternura cumple un papel que va más allá de lo estrictamente religioso: funciona como un puente entre la tradición espiritual oriental y la vida cotidiana del oeste del Gran Buenos Aires. Es, a la vez, un espacio de conservación cultural para los descendientes de la colectividad ucraniana y una puerta de entrada para cualquier persona interesada en conocer el rito bizantino. En tiempos donde la diversidad cultural suele ser valorada más en el discurso que en la práctica cotidiana, esta parroquia constituye una oportunidad concreta para acercarse a una espiritualidad distinta sin salir de El Palomar.
Para quien esté planeando su visita, lo más recomendable es acercarse con mente abierta y, si es posible, contactar previamente a la comunidad para confirmar horarios de la Divina Liturgia y de otros sacramentos. También vale la pena preguntar por las festividades del calendario bizantino —como la Pascua, la Navidad según el rito juliano, o las celebraciones en honor a la Virgen—, ya que en esas fechas el templo cobra un colorido y una solemnidad especialmente significativos.
Si resides en Morón, Hurlingham, Ituzaingó o en cualquier punto del oeste bonaerense y buscas una iglesia distinta, con una liturgia profunda y una comunidad que te recibirá con calidez, la Iglesia Virgen de la Ternura de El Palomar es una opción que merece ser descubierta. Su icono principal, su canto, su incienso y la sonrisa de quienes te reciban en la puerta son, posiblemente, los mejores argumentos para acercarse a conocerla.